«Somos indios buenos cuando estamos calladitos, si peleamos somos malos y violentos»

«Somos indios buenos cuando estamos calladitos, si peleamos somos malos y violentos»
8 agosto, 2017 por Redacción La tinta

Tras la represión a la comunidad mapuche en el Lof Cushamen, hay un desaparecido. Se trata de Santiago Maldonado. Varios testigos indican que en la huída, Santiago no cruzó el río por el que sí escaparon los demás, y fue atrapado por Gendarmería; sin embargo, no existe información sobre su paradero. Mientras tanto, el Lonko Facundo Jones Huala sigue preso y en huelga de hambre. Isabel Huala, su mamá, pidió la aparición de Maldonado y la libertad de su hijo; contó cómo fueron las represiones de esta semana, se refirió a la demonización de los medios tradicionales y calificó lo sucedido como Terrorismo de Estado.

Por La Retaguardia

Isabel Huala, habló con Fernando Tebele en el programa radial La Retaguardia y no dudo en calificar duramente a las continuas represiones estatales que los mapuche vienen sufriendo hace tiempo. También repasó la historia de padecimientos de su comunidad: “Eso se llama violencia política, institucional y Terrorismo de Estado. No tiene otro nombre. En esta zona, hace más de 130 años que venimos padeciendo el Terrorismo de Estado, con la Conquista del Desierto y después, con el tiempo, con el Operativo Cóndor. Esto no es nuevo. Que se haya dejado un poco olvidado o escondido, no quiere decir que no vuelvan a hacer las mismas cosas. Tenemos la certeza que es una persecución política hacia Facundo. Al ir hacia Facundo van hacia la familia y de ahí al pueblo mapuche”, advirtió.

Enseguida dio sus sensaciones sobre la liberación de sus familiares y compañeros: “Ahora un poco más tranquila porque ya dejaron en libertad a los 9 detenidos de la represión del lunes. Mi hijo Fausto, que fue herido en enero, estuvo preso estos días. También mi sobrino Emilio y mi sobrina Romina, que son hermanos. Mi otro sobrino, Santiago, los lamien y otros cumpitas que también estuvieron detenidos por pedir la libertad del Lonko Facundo Jones Huala, mi hijo mayor”, contó.

Entre los hechos, Clarín denunció un incendio en La Trochita, Esquel, adjudicándoselo a los mapuches, pero Isabel dijo tener serias dudas de la responsabilidad que les atribuyen a los miembros de su comunidad: “Vi las fotos en varios diarios y en varios medios que se quemó. Si fueron los mapuche me quedan mis dudas. Ha habido muchos incendios y le han echado la culpa a Facundo o a los mapuches.  En muchos de los incendios aparecen los panfletos limpitos o los papeles que supuestamente dejan los mapuche limpitos y ordenaditos, donde ha habido lluvia, nieve y helada. Aparecen intactos, sin haberse mojado, en el medio de una pampa. Donde han habido grandes incendios aparecen sin siquiera quemarse. Donde han estado los bomberos tirando agua para apagar los incendios, aparecen los papelitos sin haberse quemado y sin que los bomberos los hayan tocado con el agua. Me quedan mis dudas”, ratificó la madre de Jonas Huala.

Santiago Maldonado se encuentra desaparecido

La desaparición de Santiago Maldonado, tras la represión en Lof Cushamen, es lo más preocupante dentro de esta oleada de violencia y persecución contra la comunidad mapuche. Isabel señaló las relaciones políticas del grupo Benetton con la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y confirmó que no tienen información sobre el paradero del joven: “No se puede saber todavía. Lo último que se sabe es que Gendarmería se lo llevó. Lo vieron. La gente que iba escapando de las balas 9 milímetros y los perdigones, vieron que la Gendarmería lo agarró y se lo llevó. Desde ahí no se sabe más nada de él. Han viajado familiares de él a Bariloche para poder hacer la denuncia. Se hicieron presentaciones en Esquel. Se lo está buscando en Esquel, en Bolsón, en Bariloche, en Maitén y en todos los lugares posibles de las comisarías de Benetton o de servicios de Benetton. Hoy están todos bajo las ordenes de Benetton, tanto Gendarmería como todas las fuerzas de seguridad. Parece que está con la (Patricia) Bullrich de la mano, porque Benetton manda», explicó.

Y agregó que «estamos muy preocupados por eso, más allá de que los hayan largado a los 9 detenidos. Se llama Santiago Maldonado. Es de La Plata. Se había venido a vivir a El Bolsón. Cuando supo de la detención del Lonko, se acercó a ayudar a la comunidad. Ahora también es responsabilidad de la Lof encontrarlo porque se lo llevaron de la comunidad”.

Resistencia-mapuche

La represión

Isabel relató lo que significó el accionar de las fuerzas represivas, una vez más, entre tantas otras. También denunció la persecución en todos los pueblos originarios, como con los wichí en Formosa y dejó un pedido específico: “Lo quemaron todo. Quemaron carpas, casas, muebles, sillas, colchones, frazadas y ropa. Todas las semillas que estaban para sembrar en esta temporada las quemaron. Se llevaron todas las herramientas y motosierras. Los colchones nuevos que habían donado hace muy poco, los cargaron en los camiones y se los llevaron. El martes, en la detención de los lamien, de uno de mis sobrinos acá en Bariloche, la policía de Río Negro le robó el sueldo que había cobrado por su jornada de trabajo. Se lo sacó de la mochila. Aparte de golpearlos, de lastimarlos y seguirlos lastimando».

Aclaró que «somos indios folklóricos y buenos cuando estamos calladitos. Cuando no levantamos la voz, cuando no peleamos por nuestros derechos o por nuestro territorio. Cuando empezamos a pelear, a gritar y a levantar la voz, pasamos a ser los violentos, los malos y no argentinos. Yo no soy argentina ni chilena tampoco. Yo soy mapuche. Soy preexistente a los dos Estados. No quiero armar otra nación. Quiero que reconozcan mi identidad y me devuelvan la dignidad como mapuche», afirmó convencida.

La situación de Facundo Jones Huala y el rol de los medios de comunicación

Facundo sigue en huelga de hambre y se encuentra en la Unidad 14. «Esta dictadura que volvió la verdad que produce mucho miedo. Mucho miedo de que aparezca sin vida. Mucho miedo de que no solo lo empiecen hacer en la Lof, sino que empiecen con la gente oprimida. Con el trabajador que está sin su sueldo y sin su forma de vida. Que empiecen a hacerlo también con toda la gente» explicó la madre de Jones Huala.


También hizo referencia a los medios de comunicación, «lo que más miedo da es la gente dormida. La gente que le cree a Clarín, al diario Río Negro, al diario Jornada, a Red 43. Hay tantos medios de incomunicación que salen a decir barbaridades, como TN también, que ahora se retractó y vino a hacerle una nota al Lonko y quiso hacerme una nota a mí, acá en mi territorio. No se la di».


Isabel se encargó de señalar a los responsables políticos de esta situación y pidió que anulen el juicio contra su hijo: “Todo lo que está pasando, más allá de los medios, hay muy pocas personas que lo pueden remediar. Una es la Corte Suprema que tiene que expedirse sobre el caso de Facundo. No pueden hacerle un doble juicio, cuando ya hubo un juicio el año pasado y quedó nulo. Yo le exijo a la Corte Suprema que diga algo y que anule este nuevo juicio que quiere hacer el juez (Gustavo) Villanueva. Es ilegal. A él lo tienen secuestrado en la cárcel de Esquel. Lo llevaron desde acá, de Bariloche, a Esquel, cuando dos semanas antes no había aviones para llevarles alimento a los animales y a nuestra gente envuelta en el río, en Maitén y Cushamen. Toda esta zona quedó aislada por la nieve. Hicieron ese gran teatro para que nosotros nos enteremos por los medios de incomunicación y ni siquiera levanten un teléfono para llamar a la familia y decirnos que lo tenían demorado en el (Puesto) Villegas o decirnos que iba a ser trasladado tal día a Esquel. No lo pudieron hacer ni pudieron ayudar a la gente que en realidad lo necesitaba».

«Me queda claro que la Corte Suprema, el presidente (Mauricio) Macri, la Ministra Bullrich, (Mario) Das Neves, Weretilneck y todos los idiotas de turno que están en este momento elegidos por el pueblo, que está dormido y que sigue reproduciendo las grandes mentiras que sacan los medios de incomunicación, son los únicos responsables. De la salud de mi hijo por estar en huelga de hambre. De lo que le llegue a pasar a Santiago Maldonado. De estos días que estuvieron presos todos estos chicos, mis sobrinos, mis mapuches y mis lamien, que perdieron días de trabajo, perdieron días de estar con sus hijos. Los únicos responsables son los idiotas de turno. También la presidente Bachelet porque ella se junta a hacer tratados con Macri y lo que menos se preocupa es de los niños mapuche, de la gente mapuche y siguen matando mapuches en Gulumapu”, denunció.


Para terminar, Isabel Huala dejó una reflexión sobre las injusticias que existen con los pueblos originarios y la enorme discriminación que hay contra ellos. Aseguró que no tienen miedo y que seguirán luchando para recuperar la dignidad. “Es muy triste que esto esté pasando. Es muy triste ver en las redes sociales la cantidad de pavadas racistas que dice la gente. Todos se creen europeos. Todos bajaron de los barcos, pero no deben olvidarse que cuando bajaron de los barcos fue porque allá se estaban muriendo de hambre, porque allá estaban en guerra. Por eso se tuvieron que venir para esta zona. No vinieron acá con los bolsillos llenos. Nos vinieron a quitar la tierra a nosotros, en complicidad con el Estado argentino y el Estado chileno».


Dejó en claro que hoy piden justicia y dignidad y que eso se los van a devolver reconociendo el genocidio que hicieron con todos los pueblos originarios. «Los mataron, los masacraron. Hoy nos estamos levantando y vamos a seguir levantándonos. Ya no tenemos miedo. Ya no le tenemos miedo a la represión. No le tenemos miedo a las balas. No le tenemos miedo a todo ese aparataje. No le tenemos miedo a su justicia porque sabemos que fue hecha sobre la sangre de nuestros antepasados» advirtió la madre de Facundo.

Isabel Huala envió fuerza para todos los y las que luchan, para los pueblos originarios del Norte, para Santillán -que también está en huelga de hambre como mi hijo-, «un abrazo grande y mucho newen», cerró.

El discurso de Isabel es duro. Resulta difícil de escuchar para buena parte de la población. Son tantos los años de despojo y persecución, que quizá los mapuche que intentan levantarse no puedan medir si están ante un gobierno más represor que los anteriores, o si quedan expuestos para que el gobierno pueda dar un mensaje ejemplificador. Pesan los años. Y no parece que exista otra cosa para calmarlos que respetarles sus derechos, que les devuelvan parte de sus tierras arrancadas a sangre y fuego para poder vivir en armonía con la naturaleza según su cosmovisión. El Estado parece haberles respondido con la peor de las represiones. Con un desaparecido. Otra vez, con un desaparecido.

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*Por La Retaguardia.

Palabras claves: Francisco Facundo Jones Huala, Santiago Maldonado

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Organizaciones trabajan en red por la salud sexual y reproductiva de comunidades rurales de Córdoba 

Organizaciones trabajan en red por la salud sexual y reproductiva de comunidades rurales de Córdoba 
26 noviembre, 2024 por Soledad Sgarella

El trabajo del Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) es fundamental ―desde hace 25 años― en la lucha por una vida digna en el campo, abarcando aspectos como la tierra, la educación y la salud. En alianza con Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), desde 2021, se han potenciado acciones en torno a garantizar los derechos sexuales y reproductivos, especialmente, en zonas rurales invisibilizadas. “Contar con redes ayuda a entender que la salida siempre es colectiva y con organización”, sostiene Camila Recalde, médica y militante del MCC.

Desde hace 25 años, el Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) trabaja por el acceso a una vida digna, enfocándose en derechos fundamentales como la salud, la educación y la tierra en las comunidades rurales. La articulación y el trabajo colaborativo con la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), a partir del 2021, fortaleció el plan de acción orientado al acceso a derechos sexuales y reproductivos de mujeres y personas del colectivo LGBTQ+ que habitan la ruralidad. En esta nota, integrantes de las organizaciones reflexionan sobre los avances alcanzados y los desafíos que aún persisten en la construcción de un futuro más justo.

Camila Recalde es militante del Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) e integrante de los equipos de Salud y Feminismo. En diálogo con La tinta, comparte la experiencia de su organización, que lleva un cuarto de siglo de trabajo territorial en el norte y noroeste de la provincia de Córdoba. La médica destaca que el MCC se ha enfocado en visibilizar a lxs campesinxs y en luchar por el acceso a la tierra y a una vida digna en el campo. Hablar de «vida digna» abarca aspectos fundamentales del desarrollo humano, como la salud, la educación, la producción, el acceso al agua potable, la tierra y el trabajo.


«En todo el recorrido, hemos visibilizado y trabajado sobre el rol de las mujeres en el campo, una multiplicidad de acciones que ahora podemos poner bajo la bandera del feminismo campesino indígena popular, pero que, en aquellos tiempos, ni siquiera hablábamos sobre feminismo”. 


Entre las múltiples iniciativas, destacan las campañas de papanicolau, el acceso a métodos anticonceptivos, jornadas de atención sanitaria, espacios de formación para mujeres, promotoras de salud, promotoras territoriales contra la violencia de género, escuelas populares de género, talleres sobre economía feminista “y muchas otras acciones que, a lo largo de este tiempo, demuestran que la constancia del trabajo organizado genera que las políticas que se piensan o se articulan con el Estado y ONG puedan llegar de manera oportuna a los territorios”. 

Camila hace énfasis en que, desde el MCC, siempre tuvieron en claro que son una organización social y que el Estado es quien debería encargarse de gestionar la política pública para el sector. “Pero como ha sido un sector históricamente invisibilizado, hemos estado ahí para señalarlo, reivindicarlo y no dejar de demandar nunca lo que nos corresponde”, dice la médica y celebra como una victoria del movimiento que exista un programa como Familia Rural Sana, donde se ha podido pensar, construir y sostener conjuntamente políticas públicas de salud para una parte del campesinado cordobés, sabiendo y reconociendo que queda mucho territorio por cubrir.

“Contar con estas redes generadas en el contexto que estamos viviendo ayudan a entender que la salida siempre es colectiva y con organización”, agrega la militante. A lo largo de estos 25 años, explica, el MCC ha ido encontrándose con otros actores que reconocen su trabajo y que apoyan la lucha campesina y la mirada feminista, como CDD.

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Imagen: Diana Hernández para Católicas por el Derecho a Decidir.

Tejer las redes para una vida digna

Ana Morillo, coordinadora del área Salud de Católicas por el Derecho a Decidir, relata que la articulación con el MCC ya tiene varios años, más precisamente, desde el 2021. Con apoyos institucionales, planificación de acciones concretas o encontrándose como activistas feministas y trabajadoras de la salud en la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir ―para la implementación integral de la Ley n.° 27.610 IVE―, ambas organizaciones tienen un trayecto recorrido en conjunto que potencia y fortalece el trabajo.

Morillo destaca una actividad que realizaron en coordinación con la UNC: «Hicimos un mapa de Córdoba plasmando en papel una georeferenciación de servicios y de organizaciones que atendían y acompañaban mujeres que habían decidido interrumpir el embarazo ―u otras cuestiones de salud reproductiva, pero, principalmente, de IVE-ILE―. Marcamos con puntos verdes donde había servicio para la atención. Y, después, decidimos hacer puntos violetas para los lugares donde existían organizaciones que acompañaban… Y ahí, en ese mapa, se vio, hermosamente, cómo las sedes donde había organización de mujeres campesinas del Movimiento daban acompañamiento donde no había verde. Eso fue una foto muy importante para pensar ―aún más― en el fortalecimiento de las organizaciones acompañando a las mujeres y, más que nada, a las mujeres campesinas, mujeres que viven a kilómetros de los servicios de salud y con caminos muy difíciles de transitar”.

En septiembre de 2023, se organizó un encuentro entre el MCC, CDD y la Dirección Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (DNSSR), con la presencia de Valeria Isla, directora en ese momento de dicha repartición. El evento tuvo lugar en la radio comunitaria “Radio Pueblo”, en una de las localidades del norte cordobés, donde también funciona una extensión de la escuela para adultos destinada a la terminalidad de la secundaria, y participaron promotoras de diversas localidades del norte de la provincia ―como Deán Funes, El Tuscal y Mansilla del departamento Ischilín―, así como miembros del MCC de los departamentos de Cruz del Eje, Minas y Traslasierra.

Con la necesidad planteada de seguir articulando esfuerzos para consolidar la garantía de derechos en todos los territorios rurales de Córdoba, el trabajo conjunto entre el MCC y CDD se intensificó durante 2024. Las acciones buscan asegurar el acceso a métodos anticonceptivos, la prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y la promoción de la salud sexual y reproductiva en comunidades rurales y barriales que, históricamente, han estado excluidas del sistema de salud pública.

El 2 de noviembre, se llevó a cabo en la sede del MCC en Cruz del Eje ―en el barrio La Rinconada― una campaña de colocación de implantes subdérmicos, producto de la articulación con Católicas por el Derecho a Decidir y la Fundación CIGESAR de Buenos Aires, jornada en la que se colocaron 50 implantes y se ofreció consejería a las mujeres de la zona. También se realizó en Ciénaga del Coro, incluyendo a comunidades cercanas como Tosno, Guasapampa y La Higuera. En total, se colocaron 49 implantes y, además, se ofrecieron consejerías sobre salud sexual y reproductiva a las participantes.

Otra de las campañas tuvo lugar en Cerro Colorado, donde, por cuarto año consecutivo, se realizó una jornada de salud sexual integral que incluyó consejerías, testeos de ETS y la colocación de implantes. Realizada en articulación con el MCC, Redes Cuidadas del Norte, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el colectivo de mujeres del norte, se recibieron más de 40 consultas que fueron acompañadas de manera personalizada y se llevó a cabo un taller titulado «Desdibujando violencia», abierto a la comunidad, donde se buscó reflexionar sobre la violencia de género y las herramientas para erradicarla.

Finalmente, a finales de noviembre, se llevará a cabo otra campaña en Los Pozos, que incluirá un taller de prevención y erradicación de la violencia de género, así como un espacio dirigido a las infancias para promover un entorno libre de violencia.

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Imagen: Diana Hernández para Católicas por el Derecho a Decidir.

Las promotoras de salud, ese fuerte hilo conector

Jesica Otazua es militante del MCC de la Ciudad de Cruz del Eje. En la ciudad del norte cordobés, existen nueve barrios populares donde la organización trabaja con el equipo de feminismo: «Desde el inicio de las experiencias barriales en el año 2018, nos inclinamos a la formación de promotoras de género y en acompañamiento de IVE/ILE en articulación con los organismos estatales. Actualmente, con la presentación de un proyecto político de desmantelamiento del Estado, los derechos conquistados se fueron achicando y las legislaciones vigentes se relegaron a las voluntades políticas de quienes gestionaban la salud y al acompañamiento de las organizaciones sociales”, historiza. 

Las campañas internas, puestas al servicio de la comunidad, dice Jesica, se vaciaron de contenido cuando los recursos del Estado dejaron de llegar a las comunidades y barrios. “Y ahí es donde nos seguimos organizando para poner parches a la desregulación. Un entramado de redes construidas históricamente desde nuestro movimiento es lo que legitima hoy, un proceso del cual depende el acceso a la salud de nuestras comunidades campesinas y barrios populares”, sostiene Otazua y afirma: “El acceso a los métodos anticonceptivos y a consejerías, en barrios donde el acceso a la información y donde la economía familiar está denunciando la emergencia alimentaria, son inherentes. Y, sin embargo, están siendo recursos que el poder político plantea como un despilfarro, carente de respaldo. El derecho a la anticoncepción gratuita no está siendo rentable para el interés económico”. 

La campaña de Cruz del Eje, asegura Jesica, “dejó en evidencia la importancia de la jornada para una ciudad que cuenta con numerosos centros de salud y un hospital regional a donde no llegan recursos suficientes. Así, entendemos que la organización colectiva es la respuesta en estos tiempos. Apelar a las redes tejidas y a los feminismos como construcción política nos garantiza una vida más digna”.

Ana Morillo señala que, para estas últimas dos campañas de colocación de implantes, se coordinó, por primera vez, con las promotoras: «Ellas se involucraron en la captación de las mujeres, en que llegaran allí… Por ejemplo, en Ciénaga del Coro, las fueron a buscar casa por casa para que estuvieran. Bueno, esto fue una articulación muy fuerte y un hermoso encuentro con las compañeras, para lograr que mujeres y jóvenes de esos barrios llegaran a obtener el método anticonceptivo”.

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Imagen: Diana Hernández para Católicas por el Derecho a Decidir.

Las promotoras de salud, como Carina Reynoso y Yamila Nieto, tienen un papel fundamental en el acompañamiento y educación de las mujeres en las zonas rurales. Ambas son productoras campesinas y hacen el famoso dulce de leche de cabra que se vende en el local Monte Adentro en la ciudad de Córdoba.


Carina trabaja en la comunidad de Piedrita Blanca, en el departamento Minas. La promotora destaca el impacto que han tenido los servicios médicos del programa Familia Rural Sana: «Los médicos rurales, en nuestras zonas aledañas, son muy importantes, tanto para adolescentes y jóvenes como para mujeres mayores, porque se pudo lograr llegar a los métodos de anticonceptivos, como así también los PAP. También a los controles y al llenado de fichas médicas para que cada niño cuente con su control. Visitamos periódicamente las viviendas y, entre charlas, vamos hablando sobre lo importante que es estar sanos. Comer bien y hacer actividades físicas. Para mí, es una gran oportunidad para que, como comunidad, vivamos mejor en el campo”. 

Yamila, de El Duraznal, cuenta cómo el MCC comenzó a trabajar en salud comunitaria desde principios de los años 2000. «Comenzamos aprendiendo a tomar la presión, a colocar inyecciones, todas esas cosas que hacía por ahí un grupo de médico y enfermero… Y también se empezó a plantear el tema de la salud integral de la mujer y, después, se pudo llevar a cabo venir con algunos de los equipos médicos y hacer PAP. Allá, en los primeros años, se usaba un botiquín comunitario acá, donde se conseguían anticonceptivos y se podían repartir a las mujeres. También otra cosa para decir es que, ahora, se han logrado un montón de cosas, las mujeres de acá, de la zona rural. Las promotoras podemos sacar un turno y, de ahí, dirigirse hacia el hospital Aurelio Crespo y poder hacer el circuito de la mujer, todo en un solo día, así que fueron logros y cosas que se fueron avanzando”, concluye Nieto.

*Por Soledad Sgarella para La tinta / Imágenes: Diana Hernández para Católicas por el Derecho a Decidir.

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Palabras claves: Católicas por el Derecho a Decidir, Feminismo popular, Movimiento Campesino de Córdoba, mujeres campesinas, Salud Comunitaria, salud sexual y reproductiva

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