Con el objetivo de fortalecer la democracia y la defensa de los derechos humanos, y ante la escalada de ataques políticos perpetrados por grupos de derecha radicalizados en Argentina, periodistas conformaron un proyecto colaborativo para contribuir al diagnóstico colectivo y la elaboración de estrategias de autocuidado.
Impulsado por el Equipo de Investigación Política (EdIPo) de la Revista Crisis con apoyo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el Proyecto RA-DAR.com.ar propone un mapeo colaborativo e interactivo, donde se pueden consultar y agregar diferentes incidentes protagonizados por personas o grupos de ultraderecha.
«Llamamos derechas radicalizadas a aquellos sectores de la ultraderecha que apelan directa o indirectamente a la violencia como método de acción política. No se trata de un calificativo orientado al contenido de sus ideas, sino a las agresiones y ataques desplegados con intención de silenciar, amedrentar, disciplinar o aniquilar reivindicaciones de derechos individuales y/o colectivos, instaurar miedo e influir en la discusión pública«, afirman desde el equipo.
En diálogo con La tinta, Valentina, integrante de RADAR, remarca que la apuesta es «desarrollar herramientas de producción colectiva de conocimiento que aporten a la caracterización de la situación y de este actor emergente, tanto a nivel global como local», remarcando que Argentina tiene una especificidad propia y que es importante investigar para entenderlos.
Desde 2020 hasta hoy, ya se relevaron 187 casos -número que se actualiza permanentemente- organizados por sus narrativas de odio: ataques a símbolos y lugares; hostigamiento e intimidación; o atentados contra la integridad física y la vida.
«A partir de las prácticas de historización y geolocalización, aparecen ciertos patrones, dinámicas y sincronicidades que pueden alertar sobre conexiones o dinámicas organizadas. Es lo que intentamos mirar y por eso sugerimos esta herramienta colaborativa, con la intención de construir una red de investigación a la cual invitamos a participar», agrega Valen.
El proyecto además realiza investigaciones sobre tramas de financiamiento y recursos de la ultraderecha argentina; alianzas a nivel local, nacional y trasnacional; vínculos con instituciones, corporaciones y partidos políticos; con especial interés en grupos de agitación callejera y procesos de militarización.
«Te invitamos a circular RADAR entre quienes puedan aportar registros o utilizarla como insumo para potenciar lecturas e intervenciones (…). Buscamos articular una red federal para el análisis, acompañamiento y desarrollo de investigaciones a partir de los casos reportados», sostienen.
Si te interesa colaborar, comunicate a radar.edipo@gmail.com
Hace unas semanas, Famatina se transformó en un punto de encuentro clave para asambleas de toda Argentina que defienden sus territorios de las amenazas extractivistas. A través de talleres, proyecciones y un fuerte intercambio entre comunidades, el 4° Festival Puentes de Agua buscó fortalecer la organización colectiva, visibilizar la resistencia y repensar estrategias comunes para la lucha por la vida y el agua, recursos vitales que están siendo amenazados. En este artículo, las asambleas de Andalgalá, Esquel, Jáchal No Se Toca, Fiambalá Despierta, Mar Libre de Petroleras y Famatina nos cuentan en primera persona los desafíos que enfrentan y las soluciones que proponen.
Por Soledad Sgarella y Federico Barreña para La tinta
Famatina es «el pueblo que echó a cinco mineras». Del 22 al 24 de marzo, la localidad de La Rioja fue sede del 4° Festival Puentes de Agua, un evento organizado por colectivos y asambleas de todo el país que defienden el agua y los territorios ante las amenazas del extractivismo. «En 2006, vecinos y vecinas del departamento de Famatina se enteraron de que la empresa minera Barrick Gold pensaba instalarse en su territorio. Poco a poco, comenzaron a informarse sobre lo que implicaba la megaminería y comprendieron que la Barrick se llevaría toda su agua. A partir de allí, comenzaron con acampes, muraleadas, panfleteadas y, con toda esa fuerza colectiva, lograron no solo echar a la Barrick, sino también impedir otros cuatro intentos de instalación de mineras: la china Shandong Gold, la canadiense Osisko Mining, la salteña Midais y la riojana Seargen”, cuentan con orgullo desde La Rioja.
4° Festival Puentes de Agua. Imagen: Federico Barreña.
En esta nota, compartimos las voces de algunas de las asambleas que participaron. Cada una de ellas compartió su visión y situación local, demostrando que las acciones organizadas en el territorio son diversas, pero siempre unidas en el mismo objetivo: defender la vida.El denominador común en cada relato es la comprensión de que las luchas locales forman parte de un conflicto mayor contra un mismo enemigo: el modelo productivo impuesto por un sistema capitalista obsoleto.
«Estamos aquí, en Famatina, para compartir nuestras problemáticas y escuchar las de otros territorios. Recientemente, enfrentamos una nueva amenaza minera. La multinacional con sede en Suiza, Glencore, está promoviendo la autorización de 55 pozos de minería a cielo abierto en nuestra región, específicamente, en la cuenca que abastece de agua a nuestra comunidad. El informe presentado por la minera tiene más de 600 páginas, con términos técnicos imposibles de entender en una semana, lo que demuestra la nula voluntad de permitir una participación real de la ciudadanía. A pesar de todo, seguimos luchando y exigiendo que se proteja nuestra agua, la cual es vital para nuestra supervivencia.
Allí, se advierte que hay un riesgo de alud bastante grande y que podría afectar no tan solo la seguridad humana, sino que también podrían causar daño ambiental, daño económico y que podría tener problema la reputación de la empresa, pero, evidentemente, no les importa porque siguen adelante. También hay que informar a la población que la empresa fue condenada por corrupción en Suiza, por una minera en el Congo hace seis meses. Así que estamos ante un enclave de corrupción y son cómplices de los gobiernos municipal, provincial y, obviamente, el nacional hoy más que nunca».
Asamblea No a la Mina – Esquel. Imagen: Federico Barreña.
«La situación actual en Chubut, más que nada, tiene que ver con el gobernador, que quiere saltearse la Ley 5001 y avanzar con megaminería de uranio. En el 2020, tuvimos a Arcioni que quería zonificar. El gobernador que hizo campaña con que la provincia no tenía licencia social para hacer minería, hoy, deja de lado la licencia social y dice: ‘Bueno, no vamos a tocar la 5001’, que habla de mega minería de uranio, pero nos van a utilizar el ácido sulfúrico que es igual de contaminante. Pero te van dando vuelta el discurso y, a eso, sumale que dice que no va a ser la zona la cordillera, sino que va a ser la zona de la meseta… que, tomando las palabras de la actual ministra de ‘inseguridad’, está solo llena de guanacos.
Desde la asamblea, tratamos de difundir y de hacer. Porque sabemos que la organización es lo que nos va a salvar de estos proyectos».
Asamblea Jáchal No Se Toca. Imagen: Federico Barreña.
«En Jáchal, el extractivismo minero está destruyendo nuestra provincia. El lobby minero tiene control sobre todas las instituciones y los gobiernos no gestionan políticas públicas para proteger el agua. La falta de inversión en infraestructura para la distribución del agua está afectando profundamente a nuestras comunidades. Si el agua se contamina, nos estamos quedando sin vida».
«En nuestro territorio, tenemos un proyecto de minería de litio desde el año 2016, que llegó con la empresa Neo Lithium, que es de Canadá. Terminada la etapa de exploración en el año 2021, se hizo una supuesta audiencia pública. Digo supuesta porque no todos pudimos expresarnos en esa audiencia. Había que inscribirse con un mes de anticipación, se debía expresar si hablaríamos o no, qué nivel de estudios teníamos, pero, finalmente, supuestamente, se realizó un sorteo para quiénes podían hablar en esa audiencia y, casualmente, los que salieron favorecidos en ese sorteo eran todos los que hablaban a favor de la minería. Aprobada esa etapa de exploración en 2022, la empresa china Zijin Mining compró el proyecto Tres Quebradas a la canadiense Neo Lithium por 770 millones de dólares. La empresa argentina Liex S.A. ha trabajado en el proyecto desde el comienzo. Construyeron una planta de procesamiento a nivel industrial, pegada a nuestro pueblo que, o sea, no alcanzamos a salir por lo que es la ruta 60, camino hacia la cordillera, y tenemos ya una planta inmensa que todavía no se termina de construir, pero ya están trabajando. Han construido también ya las piletas de evaporación, porque una parte del proceso se realiza en el proyecto Tres Quebradas, en la cordillera, y la otra parte se termina de realizar el proceso en un sitio Ramsar, sin respetar los acuerdos y demás.
Para nosotras, es muy importante siempre destacar los cambios sociales que sufrimos, no solamente los daños ambientales: ya hay denuncias sobre el maltrato laboral y demás que tienen los chinos hacia los trabajadores. No se implementa trabajo para mujeres, a menos que sea para la cocina o para la limpieza. Como asamblea, se puede decir también que se ha roto de cierta forma la sociedad, ¿no? Estamos los que decimos sí a la vida y no a la minería. Por ejemplo, en mi familia, se hace vino patero y la uva y demás, la producción, es algo que no va de la mano con la minería. También trabajo en turismo y también es contraproducente… Antes, era un pueblo donde se podía salir a las 3 de la mañana; ahora, no, hay mucha prostitución, drogas y demás, que es algo de lo que más se sufrió y más se vio el impacto social… en esas cuestiones. El impacto en la salud laboral y la falta de empleo digno son temas que no se abordan. Estamos luchando para proteger nuestros recursos naturales y garantizar un futuro para nuestra gente».
—Beatriz y Karen, Asamblea Socioambiental Fiambalá Despierta.
Red de Comunidades Costeras. Imagen: Federico Barreña.
«Formamos parte de la Red de Comunidades Costeras, que agrupa a asambleas que luchan contra el extractivismo petrolero a lo largo de toda la costa atlántica, desde Ushuaia hasta la provincia de Buenos Aires. Concretamente, peleamos contra el proyecto petrolífero offshore y contra los proyectos de infraestructura que intentan instalar o profundizar, como los oleoductos y puertos como Nogoyá, las plantas de GNL y los polos petroquímicos que ponen en riesgo nuestros mares y la biodiversidad costera. El modelo extractivo nos está arrebatando los recursos del mar y estamos luchando para defenderlo».
“Nos encontramos acá, en nuestro territorio, que es el territorio de todo a la vez, recibiendo a un montón de amigos, asambleas, activistas que vienen a acompañar nuestra lucha que ya va para los 20 años contra la megaminería. ¿Cuál es la oportunidad acá? Seguir conversando temas vinculados al extractivismo, así como a nosotros nos afecta la megaminería. Poder entender la realidad de cada uno de los territorios que habitan nuestros amigos, hermanos, compañeros. Hoy, más que nunca, sentimos que nuestras luchas están conectadas. La defensa del agua es también una lucha por los derechos humanos».
—Dani, Asamblea de Famatina.
*Por Soledad Sgarella y Federico Barreña para La tinta / Imagen de portada: Federico Barreña.