Trabajadores golondrina: “nos dejaron abandonados como los perros”

Trabajadores golondrina: “nos dejaron abandonados como los perros”
16 abril, 2020 por Redacción La tinta

Hay quienes no tienen voz ni derechos en esta cuarentena. Trabajadores golondrina que son empujados por decreto a seguir trabajando, pero en una situación de vulnerabilidad que es preexistente al estado de excepción de la epidemia. Son desechables y, por eso, hoy se encuentran varados, durmiendo con sus familias en una terminal de ómnibus. Son peones que trabajan en negro y sin ningún registro. Son el motor de la economía provincial. Llegan a Mendoza para levantar la uva o por otras “changas”. Pero nadie piensa en su regreso.

Por ANRed

La situación es la misma cada año: miles de trabajadores viajan junto a sus familias para aprovechar unos meses de vendimia y otras oportunidades. Duermen en galpones, carpas, gazebos y cuando hay suerte en algún cuartito. Colchones viejos, poco abrigo e higiene. “Cada año, trabajamos en la misma finca y le decimos al dueño que no podemos seguir durmiendo en ese galpón frió y lleno de ratas. A veces mejoran las cosas, pero otras es lo mismo”, nos comentaba Pedro.

La cuarentena los agarró levantando la cosecha de la uva, pero el trabajo continuó. Decretado como esencial, los empresarios no podían perder la fruta y vender el vino, aunque se escucharon voces cuestionando si la bebida era “esencial” ante la amenaza de vida de los trabajadores por el Covid-19. “Nosotros no sabíamos que pasaría esto. seguimos trabajando. La cosecha no fue buena, no hubo buen clima. Cayó helada y piedra”. En las fincas, la paga a los cosecheros es por tacho completo. Las jornadas laborales comienzan cerca de las 6:30 horas con un pequeño respiro para almorzar, en donde las familias hacen comidas colectivas para ahorrarse un mango. Luego, vuelven al viñedo hasta caer la tarde. “Las mañanas son muy frías, viajar en el camión. No estamos acostumbrados a este clima, lo sufrimos”, explicaba Pedro quien también contaba los padecimientos del frío durante la cosecha “la uva te ensucia y te moja”.

Pero el estado excepcional que dejó la cuarentena alteró la rutina de trabajo. Al terminar la cosecha, muchas de las familias no conseguían transporte para volver a sus casas en las provincias del norte del país. “No hay asientos o no hay permisos, hay que esperar, nos decían por teléfono”. Muchos aguantaron en las fincas algunos días, otros fueron puestos en la calle por los empleadores y quedaron a la deriva buscando refugio en lugares públicos. Pero todos, de a tandas, fueron llegando a la terminal de ómnibus de la capital mendocina. La policía los autorizó dormir en el único lugar disponible, el piso. Unas 160 personas, familias enteras con muchos niños, pasaron el frió sin ninguna ayuda del gobierno provincial y sin noticias del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales quien no autorizaba el arribo de los micros a la provincia.

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(Imagen: ANRed)

Laura Rodríguez es de la Red de Derechos Humanos de Mendoza y junto con otras organizaciones sociales, asisten, desde hace días, a las familias varadas. “En Mendoza, los trabajadores rurales siguen trabajando como si nada pasara. Se les permitió trabajar para no perder las cosechas pero nadie se ocupo de garantizar su regreso – relata – debería haber una coordinación entre los gobiernos de Mendoza, Jujuy y Nación para que los micros estén autorizados a viajar con todas las medidas de seguridad. Nada de esto funcionó y por ello toda la semana tuvimos a cientos de trabajadores durmiendo en la terminal”.

El jueves pasado, un grupo de trabajadores rurales y sus familias se subieron a un micro ante la incertidumbre de no poder viajar, pero la policía se presentó y ordenó desalojar el ómnibus que al parecer era “trucho” (algo común en el transporte de obreros rurales). Las familias se negaron a bajar para evitar pasar la noche a la intemperie. Una joven embarazada tuvo perdidas y fue asistida por una ambulancia, pero se negó a ser hospitalizada para aprovechar un viaje de vuelta a su casa.


Pedro relató los padecimientos que sufrió su grupo: “llegamos el viernes pasado a la terminal, a la tarde. Pensábamos que estarían los micros pero nada. Solo salió un pequeño grupo que consiguió asientos. El sábado era feriado y no conseguíamos nada para comer. Los pibes lloraban. Nadie del gobierno vino, nos dejaron abandonados como los perros”.


Pedro y el grupo que entrevistamos agradeció la solidaridad de referentes del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) y amigas de los Derechos Humanos, “quienes donaron 10 mil pesos para comprar alimentos”, y a algunos “periodistas y a FM Roca que contaron lo que estaba pasando y luego nos ayudaron” .

Laura explicó que las autoridades no actuaron ante la situación que se estaba dando en la terminal: “Cuando llegamos a la terminal, nos encontramos con unas 150 personas que estaban abandonadas. No tenían agua, no había comida. Había muchos niños y niñas, y hasta bebés. Nos costó mucho que gente del gobierno nos atienda, solo se acercó alguien de turismo. Nosotros les reclamábamos que, al menos, garanticen un lugar donde dormir y comer. Solicitamos que habiliten los hoteles a disposición para repatriados, pero se negaron”.

El sábado por la noche, unos tres micros lograron partir hacia las provincias de Salta y Jujuy, en donde por fin, el gobierno de Morales había organizado los establecimientos donde los peones y sus familias realizarían la cuarenta. Unos 26 trabajadores no lograron embarcar y aún permanecen en un albergue cedido por la gobernación.

Hoy, nuevamente un grupo de familias volvieron a pasar la noche en la terminal. Desde la Red, crece la preocupación porque alertan que son cientos los obreros rurales que permanecen trabajando en el campo y que “tarde o temprano” buscarán transporte para volver a sus hogares. “Nosotros pedimos a quienes son responsables de esta situación que se hagan cargo, empezando por el gobierno de Mendoza. Esto se va a repetir si no coordinan y dan respuestas”.

*Por ANRed / Imagen de portada: ANRed.

Palabras claves: cuarentena, trabajadores

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Condenaron a 20 años de prisión al femicida de Yamila Cuello

Condenaron a 20 años de prisión al femicida de Yamila Cuello
4 abril, 2025 por Redacción La tinta

En un juicio histórico para la provincia de Córdoba, Néstor Antonio Simone fue condenado a 20 años de prisión por el homicidio de Yamila Cuello, desaparecida en el año 2009. «Néstor es un femicida menos en la calle», expresó Soledad Cuello al finalizar la audiencia. Después de 16 años e, incluso, con una condena, sigue preguntando dónde está Yamila, su hermana.

El jueves 3 de abril, la concentración en la vereda del Tribunal Federal Oral n.º 2 de Córdoba comenzó alrededor de las 9 de la mañana con banderines, carteles, esténciles y un altar comunitario en memoria de Yamila Cuello. Organizaciones feministas, políticas y sociales, artistas y personas autoconvocadas se acercaron a presenciar la última audiencia del juicio y acompañar a Soledad Cuello y a toda su familia. Dieciséis años buscando a Yamila y exigiendo que la Justicia escuche y atienda el caso de la joven de 21 años que fue desaparecida el 25 de octubre de 2009. Solo una de las dos fue conseguida durante la jornada.

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Imagen: Ezequiel Luque para La tinta.

Por unanimidad, el Tribunal presidido por Fabián Asís, junto a Noel Costa y Carolina Prado, resolvió condenar por homicidio a Néstor Simone, expareja de Yamila, e imponerle la pena de 20 años de prisión. Una vez leída la sentencia, el fiscal Carlos Gonella pidió la inmediata detención preventiva del condenado. Simone, que llegó al juicio en libertad, se retiró esposado.


«Néstor es un femicida menos en la calle», expresó Soledad Cuello al salir de la audiencia y agregó: «Pudimos probar lo que venimos señalando hace 16 años: que él la había sacado a mi hermana de mi casa. He tenido que bancarme el desafío de escucharlo diciéndome: ‘Bueno, probalo’. Acá está probado. Solamente pienso, ¿por qué la Justicia se demoró tanto en oírme?».


«Es una gran conquista que tengamos una pena de este tenor», señaló Graciela Taranto, abogada de Soledad. Tanto las querellas como la fiscalía habían solicitado la sanción máxima de 25 años. El cuerpo de letradas destacó la importancia de la perspectiva de género en un caso donde no se pudo aplicar la figura legal del femicidio, que empezó a estar vigente en 2012 en nuestro país. Sin embargo, las pruebas demostraron que Néstor Simone ejercía violencia sexual, física y psicológica sobre Yamila y que las agresiones escalaron cuando ella logró salir de su control.

A pesar de que Simone había manifestado no tener más relación con Yamila al momento de su desaparición, los informes periciales sobre las comunicaciones mostraron que solo en octubre de 2009 se comunicó con ella 318 veces, entre llamadas y mensajes de texto. Además, fue la última persona que la contactó antes de su desaparición. Aunque los fundamentos del Tribunal serán expuestos dentro de cinco días, la pena de 20 años —cuando el mínimo era de 8— da cuenta de que la culpabilidad de Simone quedó acreditada durante el proceso judicial.

«Nos tocó un tribunal muy bueno y eso hay que destacarlo. Tres jueces que se la jugaron, que vieron lo mismo que vimos las tres partes de la acusación: que la prueba sí indicaba el homicidio, que no dejaba lugar a duda que el autor había sido Simone. Por supuesto, para la familia, queda siempre un sinsabor. La desaparición de una persona es una de las cosas más terribles que le puede pasar a una familia y esperamos que podamos seguir avanzando con la búsqueda de sus restos», señaló Taranto, dejando en claro que todavía falta saber dónde está Yamila.

Sinsabores

Las trabas institucionales y resoluciones impunes que tuvo que atravesar la familia de Yamila tienen larga data. El caso se tramitó en el ámbito federal de la justicia porque la hipótesis principal indicaba que Yamila había sido explotada sexualmente para saldar deudas generadas en apuestas clandestinas y obligada a participar de estafas y otros delitos, antes de ser asesinada. Sin embargo, en 2010, Néstor Simone fue beneficiado con un sobreseimiento por el delito de trata, mediante una sentencia del juez federal Alejandro Sánchez Freytes. Un veredicto que la abogada Taranto señala como prematuro y que impidió investigarlo por explotación sexual. La acusación se sostuvo contra su hermano de crianza, Horacio Palacio, imputado por trata de personas y coautor del homicidio. Finalmente, el Tribunal Federal resolvió absolverlo por falta de pruebas, como habían solicitado la fiscalía y las querellas.

«Él también tuvo participación y también abusó de mi hermana. El Tribunal lo absuelve de trata, lo absuelve de homicidio, pero no de violador, de abusador, de ser partícipe de todas las mafias con su hermano. Eso no lo hace inocente y, para nosotros, es un femicida, por más que no haya sido condenado», expresó Soledad, lamentando el desenlace. La letrada Taranto destacó que, al menos, quedará en evidencia el accionar institucional: «En este juicio, sí se pudo ver que hubo distintos hechos que no fueron resueltos en la sentencia de absolución». 

Por otro lado, cabe resaltar el desempeño de la defensa de Néstor Simone, a cargo de la abogada oficial Ana María Blanco. «Su principal característica fue la ausencia de perspectiva de género en su análisis y valoración de la prueba», señalaron desde la Coordinadora Yamila Cuello, luego de la audiencia donde la defensora pública presentó su alegato y solicitó la absolución de Simone. «Su estrategia se basó en exponer la vida íntima de la víctima, negar el hecho de que Simone era violento, deslizar sospechas y agravios hacia integrantes de la familia, y la presentación de hipótesis contradictorias que no consiguieron refutar los argumentos de la acusación», agregaron desde el colectivo.

Inmediatamente después del alegato, la abogada querellante, Mercedes Crespi ―que representó a Nicolás Cuello, padre de Yamila―, hizo uso de la réplica para destacar que la exposición de Blanco había sido agraviante y contradictoria, postulando hipótesis contrapuestas y con conjeturas. Además, señaló expresiones revictimizantes hacia Yamila, su familia y personas allegadas. «Todo un ejemplo de lo que no debe hacerse a la hora de ejercer el derecho a la defensa», expresaron desde la Coordinadora.

Afuera de Tribunales, la radio abierta señala una y otra vez la fuerza de la lucha feminista que abraza y refugia a Soledad desde hace años. «Yamila nunca más está sola», dicen los cantos en el micrófono y diferentes compañeras y referentas recuerdan cómo fue conocer a Soledad y acercarse a una causa que, aun con la condena, sigue repitiendo la misma pregunta: ¿dónde está Yamila Cuello? 

«Es un alivio, pero no hay reparación. Desde el Tribunal, no nos han devuelto nada de mi hermana», expresó Soledad Cuello entre lágrimas. «Es importante que quede como un precedente en Córdoba de que hicimos la lucha y, al menos, una victoria hemos tenido, y que vamos a seguir en las calles, porque nos siguen faltando desaparecidas». Delia Gerónimo Polijo, Silvia Gallardo, Jimena Natalia Arias, Leo Iudicello, Facundo Rivera Alegre, Tehuel de la Torre son algunos de los nombres que, junto al rostro de Yamila, se siguen multiplicando en las paredes, banderas y calles cordobesas.

*Por Redacción La tinta / Imagen de portada: Ezequiel Luque para La tinta.

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Palabras claves: Femicidio, juicio, Néstor Antonio Simone, Yamila Cuello

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