“Es un mensaje a todo el colectivo”

“Es un mensaje a todo el colectivo”
14 julio, 2020 por Redacción La tinta

El martes 7 de julio, integrantes de la comunidad LGBTTIQP+ se presentaron como querellantes en la causa que investiga las agresiones sufridas en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba. Piden que la fiscalía no considere los ataques sólo como amenazas o daño, sino como una violación a los derechos humanos de toda la comunidad.

Por Redacción La tinta

Las imágenes del odio se viralizaron el 28 de junio pasado: personas desencajadas promulgando discursos contra la comunidad LGBTTIQP+, entre himno nacional y vivas a la patria, bajando la bandera de la diversidad del mástil del Parque Sarmiento, rompiendo a patadas la placa conmemorativa recién colocada, insultando y golpeando con cadenas a quienes expresaban sus derechos.

“Nos violentan por expresar nuestras luchas y nuestros derechos. No fuimos a expresarnos desde el odio hacia las personas que se encontraban violentándonos y, de ninguna manera, nuestras luchas por adquisición de derechos implican quitarle derechos a otras personas”, cuenta a La tinta Luca Degra, una de las damnificadas e integrante de la querella.

Luca es trabajadora sexual autónoma, trabajadora precarizada del Estado y abogada. El domingo 28 de junio, se enteró que un grupo de antiderechos «patoteaba» a integrantes de la comunidad que intentaban evitar que se baje la bandera del orgullo subida por la Municipalidad de Córdoba el viernes anterior. Al llegar al mástil de la rotonda de la calle Deodoro Roca, junta con sus compañeres cantaron canciones visibilizando sus derechos y reclamos, ante lo que “algunas de las personas, sobre todo, varones y masculinidades, se abalanzaron sobre nosotras, empezaron a violentarnos, a amenazarnos de muerte, a patotearnos, nos pegaron y nos infringieron lesiones”, narra Luca.

Previo a estos hechos, las personas de la comunidad LGBTTIQP+ que participaban del abrazo a la bandera multicolor habían recurrido a las fuerzas policiales y a funcionarios municipales presentes para denunciar que estaban siendo amenazades e intimidades, pero “lo único que se obtuvo como respuesta fue un pedido para que desalojemos, porque lo único que íbamos a conseguir era tener problemas”.

bandera-diversidad-parque-malvinas3

El 7 de julio durante el mediodía y en las inmediaciones de la Municipalidad de Córdoba, un grupo de personas y organizaciones se manifestaron brindando su apoyo.


En el marco de esta acción, tres de las personas violentadas, acompañades de la abogada Victoria Siloff, se constituyeron como querellantes en la fiscalía del Distrito 2, Turno 6, para denunciar los ataques recibidos. Ofrecieron pruebas testimoniales y documentales, como certificados médicos que acreditan las lesiones y de tratamientos psicológicos iniciados a partir de las violencias y las amenazas de muerte.


En el comunicado publicado con más de 450 adhesiones y acompañamientos, expresan que “el acoso y la desmesurada violencia física, psicológica-emocional y simbólica que demostró tener este grupo hacia nosotres y el resto de las personas de nuestra comunidad que se encontraban allí no era debido únicamente a la bandera, sino que da claras cuentas de la agresión para con toda la comunidad trans, travesti y LGBTTIQP+”.

bandera-lgbt-parque-sarmiento3En este sentido, plantearon que el fiscal no puede encuadrar los hechos como amenaza o daño, sino que deben evaluarse bajo la mirada de los derechos humanos del colectivo agredido, acorde a la normativa vigente que entiende las violencias a una persona del colectivo como una violación a los derechos humanos de toda la población LGBTTIQP+. Para la querella, se trata de un mensaje enviado a la comunidad toda, constituyéndose como un conflicto social donde están en juego los derechos humanos.

Luca explica que el objetivo principal de la denuncia “es exigir un mensaje claro a la sociedad en el marco de las leyes que nos amparan y de la democracia en la que vivimos. Necesitamos que no se naturalice este tipo de violencias y que, desde los Estados, se tomen determinaciones claras para finalizar y anular estas manifestaciones y expresiones antiderechos”.

Lejos de ser un caso aislado, lo sucedido el 28 de junio en Córdoba -y también en otras ciudades del país- cristaliza una realidad cotidiana de muchas personas. “Quienes siguen padeciendo las consecuencias de este sistema que nos excluye y nos violenta, quienes siguen recibiendo amenazas y agresiones constantes a su integridad física, sexual, económica, emocional, psicológica somos quienes pertenecemos a la comunidad LGTB y, en particular, nuestres pares travas, trans y trabajadoras sexuales, que son quienes habitan las calles donde suceden las mayores vulneraciones”, explica Luca.

Actualmente, existe gran visibilización de las identidades y colectivos disidentes, en coincidencia con una avanzada de las derechas más recalcitrantes en toda la región. Para Luca, esta expresión de odio se relaciona con un aumento de la participación y visibilidad política del colectivo, que discute una serie de derechos para estas poblaciones, “en el mismo momento que, desde los estados municipales, provinciales y nacionales, se impulsan retrocesos de derechos adquiridos”.


Para “construir una nueva humanidad”, como expresan en el comunicado publicado, es necesario “generar un espacio de diálogo transversal con todas las organizaciones afines de la sociedad civil, nacionales y latinoamericanas”, expresa Luca, al mismo tiempo que considera necesario “tejer un diálogo para organizar nuestros cuidados, porque las estructuras del Estado no nos cuidan. Desde nosotras van a salir las estrategias para transformar las realidades que nos violentan”.


A su vez, entienden que la violencia es parte de las exclusiones diarias que viven, donde la precariedad laboral, jurídica y habitacional “nos violenta y nos mata”. Por esto, exigen “acceder a los mismos derechos de todes, no queremos una accesibilidad precaria, un cupo laboral, una bandera puesta en un mástil, una incorporación a planilla alternativa de trabajo. Queremos los mismos derechos que tienen y acceden el resto de las personas por el hecho de ser personas”, explica Luca y concluye: “Es solo en el marco de un diálogo social transversal en donde el resto de las personas se va a poder afectar de nuestras realidades y entender que es con nosotres y desde nosotres”.

* Por Redacción La tinta

Palabras claves: Homofobia, LGBTIQ, Parque Sarmiento

Compartir: