Todo lo que tenés que saber del DIU

Todo lo que tenés que saber del DIU
7 julio, 2022 por Redacción La tinta

¿Qué método anticonceptivo usás? ¿Cómo lo elegís? Decidir qué forma de cuidarte es la más adecuada para vos requiere información de confianza, despejando mitos y rumores. En esta nota, profundizaremos en los dos tipos de dispositivos intrauterinos (DIU), métodos anticonceptivos de larga duración y con una efectividad muy alta para evitar embarazos.

Por Redacción La tinta

“Decidí ponerme el DIU porque me resultó lo más cómodo a largo plazo, sin tener que preocuparme por las tomas diarias. También estaba con una pareja estable y me pareció un buen método. Cuando alguien habla de un método a largo plazo, como el implante subdérmico, por ejemplo, siempre recomiendo el DIU, que es más simple que lo coloquen en el dispensario, es muy efectivo y dura muchos años”.
Mony

¿Qué es el dispositivo intrauterino (DIU)?

Es un pequeño objeto que se pone en el útero para evitar embarazos. Es duradero, reversible y uno de los métodos anticonceptivos más efectivos que existen.

Existen dos tipos: el DIU de cobre y el DIU hormonal. El primero, también conocido como T de cobre, no tiene hormonas. Está envuelto en un fino hilo de cobre y te protege contra embarazos hasta por 10 años, y se puede quitar cuando lo decidas.

Los hormonales usan la progestina, una hormona muy similar a la progesterona que los cuerpos con capacidad de gestar producen habitualmente. Este DIU dura hasta 5 años y también puede quitarse cuando quieras.

“Desde chica, tomé pastillas. Cuando dejé de estar en una relación estable, las dejé y me di cuenta de los cambios que había sufrido. No tenía deseo sexual, cambios hormonales, mucho desconocimiento de mi ciclo, muchos cambios de humor. Luego, me cuidé con preservativo, pero me daba miedo que un día se nos escape usarlo o se rompa. Me asesoré sobre métodos no hormonales y el DIU me gustó”.
Clara

¿Cómo funciona el DIU?

Ambos dispositivos evitan embarazos al cambiar la forma en que se mueve el esperma para que no llegue al óvulo y, entonces, no se produzca un embarazo.

En el caso del DIU de cobre, como al esperma no le agrada este metal, se genera un ambiente hostil evitando que llegue al óvulo. En cuanto al hormonal, impide embarazos de dos maneras: las hormonas hacen que el flujo del cuello uterino (la parte baja del útero) se vuelva más espeso, bloqueando al esperma. Además, pueden generar anovulación, es decir, los óvulos no llegan a salir de los ovarios. Si no hay óvulo, el esperma no tiene qué fertilizar y por eso el embarazo no ocurre.

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Si bien los DIU duran años, no son permanentes. Es decir que, en el momento en que se retira, se puede producir un embarazo. Por lo que, si necesitás un cambio de método, es importante que sea inmediato.

¿Es cierto que el DIU puede usarse como anticonceptivo de emergencia?

Tanto la T de cobre como el DIU hormonal funcionan muy bien como anticonceptivos de emergencia. Si se los coloca en los siguientes cinco días después de haber tenido sexo sin protección, tienen una efectividad de más del  99% (incluso hay estudios que hablan de 7 días).

La famosa “pastilla del día después” es el anticonceptivo de emergencia más conocido, que se puede tomar hasta 5 días después de tener sexo sin protección para bajar el riesgo de embarazo. Sin embargo, la efectividad es del 95% en las primeras 12 horas y, luego, la posibilidad de evitar un embarazo disminuye considerablemente.

Otra gran ventaja de usar el DIU como anticonceptivo de emergencia es que, una vez puesto, se puede mantener entre 5 y 10 años, dependiendo del tipo. 

¡MUY IMPORTANTE! Estos métodos no protegen de las infecciones de transmisión sexual (ITS), por lo que el uso del preservativo sigue siendo importante para prevenirlas, siempre.

¿A dónde debo ir para obtener un DIU?

El DIU de cobre debe colocarse de manera gratuita en los centros de salud y hospitales públicos, también con cobertura total por las obras sociales y prepagas. El DIU hormonal se incorporó a través de una Resolución ministerial con cobertura total solo con recomendación de uso. Es decir, para personas que tengan sangrados abundantes en sus menstruaciones, endometriosis, adenomiosis, leiomiomas uterinos u otra enfermedad que impida el uso de otros anticonceptivos.

Lo coloca une proveedore de salud y no hay límite de de edad ni es necesario haber tenido embarazos previamente. A partir de los 13 años, se puede consultar de manera autónoma en el sistema de salud sin la necesidad de la autorización de otras personas.

“No sabía que podía usarlo, entendía que era para personas grandes luego del embarazo. Cuando me lo puse, mi ciclo se regularizó aún más, los primeros meses más abundante, pero luego regular. Con ningún otro cambio. Me lo saqué, tuve una hija buscada y luego me volví a poner un DIU. Lo elijo como método porque siento que no es tan invasivo ni me cambia emocional ni físicamente”.
Clara

¿Cómo se pone el DIU?

El personal de salud completará la historia clínica con información para conocer tu estado de salud. Luego, te revisará la vagina y el cuello uterino. Si ese momento no coincide con la menstruación, seguramente se realizará un test de embarazo. No es necesario hacer un PAP, análisis de sangre ni ecografías de rutina para la colocación del DIU. Antes de este momento, se puede tomar algún analgésico, como ibuprofeno, para disminuir las molestias.

Para poner el DIU, se utiliza un espéculo en vagina, dispositivo usado para abrir y mantener las paredes separadas. Después, se limpia el cuello del útero, se coloca una pinza y se mide el útero. Finalmente, con un colocador especial, se introduce el DIU en el útero. En general, el procedimiento dura menos de cinco minutos.

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Se puede poner el DIU en cualquier momento del ciclo. También puede hacerse inmediatamente después de un aborto o un parto. En este último caso, se puede colocar en las primeras 48 horas o luego de cuatro semanas.

Cuando se introduce el DIU, la mayoría de las personas sienten dolor solo un momento. En algunos casos, sienten mareos durante o inmediatamente después de la colocación, y existe una pequeña chance de tener un desmayo. Si es posible, es bueno ir con otra persona a la consulta para volver a casa acompañade.

¿Qué puedo esperar después de la colocación de DIU?

“Me puse el DIU hormonal hace varios años porque tenía mucho sangrado. Lo súper recomiendo. A mí me cambió mucho el ciclo, ya que no sangro, el dolor es casi nada, yo lo amo💚”.
Romina

Se pueden sentir cólicos en la zona baja de la panza y dolores de espalda, por lo que es mejor no tener planes luego de la colocación del DIU por si es necesario descansar. Las bolsas de agua caliente, almohaditas con semillas, una ducha tibia y los analgésicos ayudan a aliviar las molestias.

En ocasiones, aparece un sangrado irregular después de poner el DIU, que casi siempre desaparece entre los tres y los seis meses posteriores. Con el tiempo, el DIU hormonal hace que las menstruaciones sean escasas, incluso que no haya sangrado y que sean menos dolorosas. La T de cobre, en cambio, puede generar menstruaciones más abundantes y cólicos más fuertes. Para algunas personas, esto desaparece con el paso del tiempo.

“Los cambios que noté con el DIU de cobre fueron un poco más de sangrado en el segundo y tercer día del periodo nada más, no se alargó ni fue más doloroso. Creo que es un método muy efectivo e ideal si estás en pareja estable, y no sería un buen método para relaciones ocasionales dado que no previene enfermedades de trasmisión sexual”.
Mony.

El DIU tiene dos hilos de nylon que quedan en la vagina. Sirven para controlar que esté correctamente colocado y, en el momento de decidir sacarlo, poder tirarlo desde ahí. No te preocupes, no los vas a notar cotidianamente. Se los pueden tocar al introducir los dedos en la vagina hacia el cuello uterino, permitiendo que puedas controlar que el DIU está colocado. 

En muy pocos casos, sucede que el dispositivo se sale de su lugar. Puede ocurrir en cualquier momento, pero es más común durante los primeros tres meses y con más probabilidad durante las menstruaciones. Si esto ocurre, no habrá más protección contra embarazos de manera inmediata. Para prevenir estas situaciones, se recomienda realizar controles anuales.

Se pude tener sexo tan pronto como lo desees una vez que se coloque el dispositivo intrauterino. El DIU de cobre es efectivo desde el momento en que se inserta en el útero. Con el hormonal es importante, si hubiera semen en vagina, usar preservativos por 7 días desde la colocación.

Derribemos mitos

Es un clásico tener a mano información plagada de mitos, sobre todo, cuando se trata de nuestra sexualidad, nuestros cuerpos y los métodos anticonceptivos. Desde el Consultorio de Salud Integral, que acompaña procesos de Salud Sexual y Reproductiva desde una perspectiva de Derechos Humanos y Géneros, comparten los mitos más difundidos:

“El DIU perfora el útero si se deja por mucho tiempo”.

—Esto es FALSO, sí hay un riesgo al momento de la colocación y depende de la experiencia del/la médicx.

“Se mueve y llega a otros órganos como al estómago”.

—FALSO, el DIU no migra.

“Las otras personas lo sienten durante los encuentros sexuales”.

—Esto también es FALSO, ya que, si está bien ubicado, nadie siente nada.

“Si te embarazás, se pega en el cuerpo del feto”.

—¿Esto está chequeado? Los DIU nunca tocan al feto porque la placenta y las membranas lo protegen.

“Los DIU producen cáncer de cuello uterino”.

Ke dice, señora, la causa de este tipo de cáncer es la infección por HPV.

“Solo pueden usarlo mujeres mayores o que hayan tenido hijes”.

—Lo puede usar cualquier persona con útero, de cualquier edad, sin necesidad de haber tenido hijes.

“Producen infertilidad”.

—No es cierto, es un método reversible.

“Producen embarazos ectópicos”.

—FALSO, quienes lo usan tienen menos riesgos de embarazos, incluyendo los ectópicos.

Hasta acá llegamos por ahora. Esperamos que la info sirva para tener mayores márgenes de libertad para decidir.

*Por Redacción La tinta / Imagen de portada: A/D.

Palabras claves: anticonceptivos, Salud sexual y no reproductiva

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Un femicidio no es un espectáculo

Un femicidio no es un espectáculo
27 marzo, 2025 por Jazmín Iphar

Néstor Aguilar Soto era el único imputado en la causa por el femicidio de Catalina Gutiérrez y fue condenado a prisión perpetua. En el juicio, había declarado: “Soy un homicida, pero quiero defenderme y no soy un femicida”, y mostró detalles del momento y cómo cometió el asesinato. Esa escena, que ocurrió en la sala donde se desarrollaba el proceso legal, fue replicada por muchos medios locales como Telefé, Canal 12, La Voz, entre otros. ¿Por qué se piensa que es útil la información difundida? En 24 horas, ocurrieron dos femicidios en Córdoba, uno en Río Ceballos y otro en La Granja.

Por Verónika Ferrucci y Jazmín Iphar para La tinta

#ColegasNoSon

El pasado 19 de marzo, culminó el juicio por el femicidio de Catalina Gutiérrez, ocurrido el 17 de julio de 2024, donde el único imputado era Néstor Aguilar Soto, quien fue condenado a prisión perpetua por las autoridades de la Cámara en lo Correccional y Criminal de 11º Nominación de Córdoba, luego de un juicio con jurado popular. La cobertura mediática que vimos fue, al menos, irresponsable.

En la 6° audiencia del juicio, la abogada defensora de Soto, Ángela Burgos, sostuvo la estrategia judicial para que se cambie la carátula y el acusado no sea juzgado por un caso de violencia de género, ya que consideraba que eran “descabellados” esos términos, e insistió en que debía ser sentenciado por «homicidio simple». Ante los jurados populares, el acusado declaró: “Soy un homicida, pero quiero defenderme y no soy un femicida”. Y, durante la audiencia, mostró la mecánica que utilizó para matar a quien era su compañera de facultad, usando a su abogada de víctima en la simulación.

Desde la Organización Feministas en Derecho, que congrega a estudiantes y abogadas de la Facultad de Derecho de la UNC, repudiaron la actuación de la abogada Burgos por incumplimiento de deberes éticos. «Ilustrar gráficamente un femicidio no solo revictimiza a la víctima y a la familia, sino que implica una falta al Código de Ética de los abogados y abogadas en Córdoba. Tal como lo establece el art. 21 de la Ley provincial 5805 del Ejercicio de la Profesión de Abogado: ‘Los abogados son pasibles de algunas de las sanciones establecidas en esta Ley (…) por cualquiera de las siguientes faltas: Inc. 15) Excederse en las necesidades de la defensa formulando juicios o términos ofensivos a la dignidad del colega adversario o que importen violencia impropia o vejación inútil a la parte contraria, magistrados y funcionarios’”. 

Carlos Hairabedián, abogado querellante, había solicitado que se vuelva a incluir el agravante de alevosía en la causa, retornando a la carátula inicial. La fiscalía modificó la carátula del caso y sumó la agravante de criminis causa. Finalmente, la condena contempló como agravantes femicidio y criminis causa. 

¿Por qué se puso en juego la figura del término femicidio?

A tono con la época, la abogada trabajó durante todo el proceso legal para que no sea juzgado por femicidio e hizo su parte en los medios que amplificaron su voz, donde tuvo un protagonismo central. En muchos casos, sin repreguntas, aun cuando se expresaba con gritos y discusiones con quienes les hacían preguntas. Fueron pocos los casos de quienes cuestionaron el posicionamiento de la abogada, entre esos, las panelistas del programa «Mujeres Argentinas» de Canal 13, cuando Burgos dijo que “la víctima podría haber sido un hombre» y que «si sos mujer y matás, te van a juzgar como se les dé la gana”. Ante la contraargumentación, terminó abandonando la entrevista. 

En estos momentos, donde es necesario volver a aclarar no solo los marcos normativos vigentes para los casos de femicidios, también se debe insistir sobre los términos del concepto. Como aclararon las Feministas en Derecho, tomando una cita de Mariana Villarreal: “El femicidio es un término político. Es una denuncia a una sociedad patriarcal que sostiene el ejercicio de violencias como modo para controlar que las mujeres se comporten conforme a los mandatos de género, donde la razón detrás de su muerte es la de asegurar lo que se espera de ellas”.

El scroll por los portales web y redes sociales de noticias locales y nacionales estuvo lleno de las fotos donde Soto muestra la maniobra con que mató a Catalina, junto a titulares que hablan de “relato escalofriante” o “el minuto a minuto del crimen”. Canal 12, La Voz, Telefé: ¿por qué piensan que es útil difundir esa información? ¿En serio nos van a poner a debatir cosas que creíamos saldadas desde 2015?

Este año, se cumple una década del Ni Una Menos y, en enero de 2025, tuvimos 1 femicidio cada 26 horas, según relevó el Observatorio «Ahora que sí nos ven». Mientras tanto, los grandes medios cordobeses parecen ignorar los marcos legales nacionales e internacionales, protocolos de acción, guías de trabajo periodístico, capacitaciones en perspectiva de género y los años de debate e investigaciones que indican con claridad cómo realizar coberturas éticamente responsables y con perspectiva de género. 

Desde el Colectivo Ni Una Menos, detallaron: «Ilustrar gráficamente un femicidio, con un enfoque sensacionalista, más que una cobertura, se parece a una manual de información para posibles agresores. Además, cuando se detallan maniobras, métodos y circunstancias de un femicidio, se revictimiza a la víctima y a su familia. Este tipo de coberturas deshumaniza a la víctima, reduciéndola a un mero objeto de morbo, perpetuando la cultura de la violencia en la que los agresores pueden encontrar justificaciones en la narrativa que se les ofrece”. 

Relatar desde la perspectiva del femicida habilita la justificación del actuar: “Catalina me pegó una cachetada y me agarró del cuello, y ahí se me apagó la tele, arrancó el Néstor loco”. 


Ya lo ha dicho Rita Segato en los comienzos de sus investigaciones y desarrollos teóricos: «Los femicidios se repiten porque se muestran como un espectáculo. La curiosidad morbosa llama a la gente a curiosear. Cuando se informa, se informa para atraer espectadores, por lo tanto, se produce un espectáculo del crimen y, ahí, ese crimen se va a promover. Aunque al agresor se lo muestre como un monstruo, es un monstruo potente y, para muchos hombres, la posición de mostrar potencia es una meta. Entonces, el monstruo potente es éticamente criticado, es inmoral, pero, a pesar de eso, es mostrado como un protagonista de una historia y un protagonista potente de una historia. Y eso es convocante para algunos hombres, por eso, se repite».


La mediatización y espectacularización, el enfoque policial, el relato constante y detallado de cómo se mata a una mujer se transforma en un espectáculo. Lamentablemente, no es novedad la forma en que muchos medios locales abordan los contenidos de las violencias de género en un contexto donde los femicidios y las denuncias por violencias en los hogares aumentan, y la política del Gobierno nacional ha sido el desmantelamiento de las políticas de prevención y asistencia como parte de la batalla cultural contra feministas y diversidades, frente a un nuevo discurso negacionista y odiante propulsado por el presidente Javier Milei.


*Si fuiste víctima de violencia de género, en Córdoba, podés comunicarte con el Polo de la Mujer al 0800-888-9898 las 24 horas del día, todos los días del año. También podés enviar un mensaje de WhatsApp al 3518141400. O acercarte y hacer la denuncia en la Unidad Judicial de Violencia Familiar, ubicada en la calle Entre Ríos n.° 680.

*Por Verónika Ferrucci y Jazmín Iphar para La tinta / Imagen de portada: La tinta.

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Palabras claves: Catalina Gutiérrez, Femicidio, Néstor Aguilar Soto

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