Endometriosis: “Dale, tanto no te puede doler”

Endometriosis: “Dale, tanto no te puede doler”
31 marzo, 2022 por Redacción La tinta

En un sistema que busca fragmentarnos, el autoconocimiento es rebeldía. Descolonizar y despatriarcalizar nuestra mirada implica ubicarnos desde los propios cuerpos y memorias, haciendo un camino de autoconciencia que abre márgenes de libertad para decidir. Hoy, profundizaremos sobre la endometriosis, un problema de salud que suele generar muchas molestias, es subestimado por la medicina hegemónica y poco difundido en la comunidad.

Por Redacción La tinta

“A los 19 años empecé a tener dolores del lado derecho, era mucho dolor y cada vez más. Fui al ginecólogo y me dijo que estaba perfecta, que no era nada ginecológico. Entonces seguí buscando, encontré a una doctora que me trató por un año como si fuera algo muscular”. 

Talia Giambruno 

“Dejá de exagerar, no es para tanto”. Esa es una de las frases más escuchadas por personas menstruantes. Quienes atravesamos la menstruación con dolor tenemos que aguantar. ¿Por qué si nos quejamos es un problema? ¿Por qué nos cuesta tanto hablar del dolor que pueden atravesar las personas que poseen útero? ¿Por qué se desestiman estas molestias? En Argentina, se calcula que la endometriosis afecta a 1 de cada 10 personas menstruantes. Sin embargo, se tarda años en llegar a un diagnóstico y los síntomas suelen ser despreciados por el entorno y por la medicina.

“Si duele, no es normal” es el lema de la campaña de concientización que impulsan distintas organizaciones para que, quienes tienen dolores intensos al menstruar, hagan la consulta y para que quienes les atienden sospechen, al menos, de que puede tratarse de endometriosis.

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(Imagen: A/D)

Es tan común esta dolencia, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 14 de marzo como el Día Internacional de la Endometriosis y el mes de marzo es conocido como el mes amarillo, color de referencia internacional para visibilizar la realidad de las personas menstruantes que atraviesan esta enfermedad. 

Ahora bien, ¿qué es la endometriosis?

Es un problema de salud que ocurre cuando se encuentra tejido uterino por fuera del endometrio. Suele crecer en los ovarios, las trompas de falopio, la parte externa del útero y en los órganos abdominales, entre otros.

Puede causar menstruaciones muy dolorosas, sangrados abundantes y dificultades para lograr un embarazo. En muchos casos, también se siente un dolor crónico en la parte baja del abdomen o de la espalda. A veces, genera dolor al orinar o defecar, y, en algunos casos, no presenta síntomas.

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(Imagen: A/D)

Las posibilidades de tener esta enfermedad son mayores si nunca tuviste hijes, si tenés menstruaciones que duran más de 7 días, si tenés ciclos menstruales más cortos y si alguien en la familia ha tenido este problema de salud.

¿Por qué se generan los dolores?

“Era un dolor muy fuerte, me acuerdo de estar trabajando y empezaba a transpirar frío y me tenía que ir a un hospital para que me inyecten porque los analgésicos y los relajantes musculares que me habían indicado no me hacían nada”. 

Talia Giambruno

En los ciclos menstruales, luego de la ovulación, se produce un engrosamiento de la capa interna del endometrio, que se desprende y produce el sangrado menstrual. Si este tejido se encuentra en otro sitio, también se engrosa y sangra, pero, como no es fácil que esa sangre salga del cuerpo, puede causar que la zona se hinche, se irrite y genere dolor. Esto podría llevar a que se forme un tejido de cicatrización en la zona bloqueando el órgano en el que se encuentre o que se peguen los órganos entre sí. Si la endometriosis está presente en las trompas, podría dificultar la gestación. 

¿Cómo se pueden aliviar las molestias?

“Pedí que me hicieran algún estudio para corroborar qué era lo que tenía. Me hicieron creo una tomografía con contraste  y me dio que tenía el útero agrandado, lateralizado a la derecha y que tenía endometriosis. Volví al ginecólogo y coordinaron la operación. Me sacaron la endometriosis y me dieron hormonas que tomé por 8 o 9 meses. En ese tiempo no menstrué y viví como una menopausia. La pasaba súper mal, tenía calores, transpiraciones y luego frío. Volví a menstruar y me suspendieron la medicación. Desde ahí tuve menstruaciones dolorosas, pero nunca como antes y a los años nació Mateo”.

Talia Giambruno

La endometriosis generalmente se desarrolla varios años después del inicio de la menstruación. Sin embargo, reforzando algunos estereotipos de géneros, suele diagnosticarse en promedio entre los 30 y los 49 años, cuando la persona intenta gestar y no lo logra. Recién en ese momento, la medicina hegemónica empieza a darle lugar a los dolores que muchas personas han venido manifestando durante años. 

Los síntomas de la endometriosis pueden mejorar temporalmente con el embarazo y pueden desaparecer por completo con la menopausia. No existe cura para esta patología, pero hay tratamientos que pueden ayudar a aliviar las molestias.

Existen los hormonales, que disminuyen síntomas y evitan la progresión de la enfermedad. También hay algunas cirugías que pueden realizarse. Quienes desean gestar y la obstrucción de los órganos es importante, pueden plantearse tratamientos de reproducción asistida de baja y alta complejidad. En Argentina, contamos con una ley que garantiza la accesibilidad a los tratamientos de reproducción asistida y deben ser gratuitos en todo el sistema de salud.

La alimentación, como siempre, es fundamental. Se recomienda no comer ultraprocesados, azúcares refinados, gluten, lactosa, aditivos y conservantes. También es clave intentar reducir el estrés y evitar un estilo de vida sedentario.

El crecimiento del endometrio puede afectar el nervio ciático y otros nervios de la pelvis, músculos, vejiga o intestino. Por lo que las posturas, los ejercicios de movilidad, relajación y estiramiento son muy importantes. 

Estudios indican que el dolor crónico afecta la salud mental, por lo que contemplar un acompañamiento psicológico es importante para el malestar emocional. 

Proyectos de ley

En este momento, tienen estado parlamentario dos proyectos de ley impulsados por la organización EndoHermanas-Argentina junto a la diputada del Frente de Todos, María Jimena López, con el objetivo de amparar y bregar por los derechos de las personas con endometriosis, para que gocen de una salud sexual digna. Uno de ellos pretende incorporar al Programa Médico Obligatorio el diagnóstico temprano, control, tratamiento y abordaje integral de este problema de salud. El segundo proyecto tiene como propósito la realización de campañas de prevención, difusión, sensibilización y concientización de la endometriosis, a través de acciones que contribuyan a garantizar el derecho a la salud integral de las personas menstruantes que padecen esta enfermedad crónica.

Saquemos la menstruación del clóset, hablemos de nuestros dolores, nos acompañemos en los procesos de sanación.

*Por Redacción La tinta / Imagen de portada: A/D.

Palabras claves: argentina, Endometriosis, Salud sexual y no reproductiva

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Un femicidio no es un espectáculo

Un femicidio no es un espectáculo
27 marzo, 2025 por Jazmín Iphar

Néstor Aguilar Soto era el único imputado en la causa por el femicidio de Catalina Gutiérrez y fue condenado a prisión perpetua. En el juicio, había declarado: “Soy un homicida, pero quiero defenderme y no soy un femicida”, y mostró detalles del momento y cómo cometió el asesinato. Esa escena, que ocurrió en la sala donde se desarrollaba el proceso legal, fue replicada por muchos medios locales como Telefé, Canal 12, La Voz, entre otros. ¿Por qué se piensa que es útil la información difundida? En 24 horas, ocurrieron dos femicidios en Córdoba, uno en Río Ceballos y otro en La Granja.

Por Verónika Ferrucci y Jazmín Iphar para La tinta

#ColegasNoSon

El pasado 19 de marzo, culminó el juicio por el femicidio de Catalina Gutiérrez, ocurrido el 17 de julio de 2024, donde el único imputado era Néstor Aguilar Soto, quien fue condenado a prisión perpetua por las autoridades de la Cámara en lo Correccional y Criminal de 11º Nominación de Córdoba, luego de un juicio con jurado popular. La cobertura mediática que vimos fue, al menos, irresponsable.

En la 6° audiencia del juicio, la abogada defensora de Soto, Ángela Burgos, sostuvo la estrategia judicial para que se cambie la carátula y el acusado no sea juzgado por un caso de violencia de género, ya que consideraba que eran “descabellados” esos términos, e insistió en que debía ser sentenciado por «homicidio simple». Ante los jurados populares, el acusado declaró: “Soy un homicida, pero quiero defenderme y no soy un femicida”. Y, durante la audiencia, mostró la mecánica que utilizó para matar a quien era su compañera de facultad, usando a su abogada de víctima en la simulación.

Desde la Organización Feministas en Derecho, que congrega a estudiantes y abogadas de la Facultad de Derecho de la UNC, repudiaron la actuación de la abogada Burgos por incumplimiento de deberes éticos. «Ilustrar gráficamente un femicidio no solo revictimiza a la víctima y a la familia, sino que implica una falta al Código de Ética de los abogados y abogadas en Córdoba. Tal como lo establece el art. 21 de la Ley provincial 5805 del Ejercicio de la Profesión de Abogado: ‘Los abogados son pasibles de algunas de las sanciones establecidas en esta Ley (…) por cualquiera de las siguientes faltas: Inc. 15) Excederse en las necesidades de la defensa formulando juicios o términos ofensivos a la dignidad del colega adversario o que importen violencia impropia o vejación inútil a la parte contraria, magistrados y funcionarios’”. 

Carlos Hairabedián, abogado querellante, había solicitado que se vuelva a incluir el agravante de alevosía en la causa, retornando a la carátula inicial. La fiscalía modificó la carátula del caso y sumó la agravante de criminis causa. Finalmente, la condena contempló como agravantes femicidio y criminis causa. 

¿Por qué se puso en juego la figura del término femicidio?

A tono con la época, la abogada trabajó durante todo el proceso legal para que no sea juzgado por femicidio e hizo su parte en los medios que amplificaron su voz, donde tuvo un protagonismo central. En muchos casos, sin repreguntas, aun cuando se expresaba con gritos y discusiones con quienes les hacían preguntas. Fueron pocos los casos de quienes cuestionaron el posicionamiento de la abogada, entre esos, las panelistas del programa «Mujeres Argentinas» de Canal 13, cuando Burgos dijo que “la víctima podría haber sido un hombre» y que «si sos mujer y matás, te van a juzgar como se les dé la gana”. Ante la contraargumentación, terminó abandonando la entrevista. 

En estos momentos, donde es necesario volver a aclarar no solo los marcos normativos vigentes para los casos de femicidios, también se debe insistir sobre los términos del concepto. Como aclararon las Feministas en Derecho, tomando una cita de Mariana Villarreal: “El femicidio es un término político. Es una denuncia a una sociedad patriarcal que sostiene el ejercicio de violencias como modo para controlar que las mujeres se comporten conforme a los mandatos de género, donde la razón detrás de su muerte es la de asegurar lo que se espera de ellas”.

El scroll por los portales web y redes sociales de noticias locales y nacionales estuvo lleno de las fotos donde Soto muestra la maniobra con que mató a Catalina, junto a titulares que hablan de “relato escalofriante” o “el minuto a minuto del crimen”. Canal 12, La Voz, Telefé: ¿por qué piensan que es útil difundir esa información? ¿En serio nos van a poner a debatir cosas que creíamos saldadas desde 2015?

Este año, se cumple una década del Ni Una Menos y, en enero de 2025, tuvimos 1 femicidio cada 26 horas, según relevó el Observatorio «Ahora que sí nos ven». Mientras tanto, los grandes medios cordobeses parecen ignorar los marcos legales nacionales e internacionales, protocolos de acción, guías de trabajo periodístico, capacitaciones en perspectiva de género y los años de debate e investigaciones que indican con claridad cómo realizar coberturas éticamente responsables y con perspectiva de género. 

Desde el Colectivo Ni Una Menos, detallaron: «Ilustrar gráficamente un femicidio, con un enfoque sensacionalista, más que una cobertura, se parece a una manual de información para posibles agresores. Además, cuando se detallan maniobras, métodos y circunstancias de un femicidio, se revictimiza a la víctima y a su familia. Este tipo de coberturas deshumaniza a la víctima, reduciéndola a un mero objeto de morbo, perpetuando la cultura de la violencia en la que los agresores pueden encontrar justificaciones en la narrativa que se les ofrece”. 

Relatar desde la perspectiva del femicida habilita la justificación del actuar: “Catalina me pegó una cachetada y me agarró del cuello, y ahí se me apagó la tele, arrancó el Néstor loco”. 


Ya lo ha dicho Rita Segato en los comienzos de sus investigaciones y desarrollos teóricos: «Los femicidios se repiten porque se muestran como un espectáculo. La curiosidad morbosa llama a la gente a curiosear. Cuando se informa, se informa para atraer espectadores, por lo tanto, se produce un espectáculo del crimen y, ahí, ese crimen se va a promover. Aunque al agresor se lo muestre como un monstruo, es un monstruo potente y, para muchos hombres, la posición de mostrar potencia es una meta. Entonces, el monstruo potente es éticamente criticado, es inmoral, pero, a pesar de eso, es mostrado como un protagonista de una historia y un protagonista potente de una historia. Y eso es convocante para algunos hombres, por eso, se repite».


La mediatización y espectacularización, el enfoque policial, el relato constante y detallado de cómo se mata a una mujer se transforma en un espectáculo. Lamentablemente, no es novedad la forma en que muchos medios locales abordan los contenidos de las violencias de género en un contexto donde los femicidios y las denuncias por violencias en los hogares aumentan, y la política del Gobierno nacional ha sido el desmantelamiento de las políticas de prevención y asistencia como parte de la batalla cultural contra feministas y diversidades, frente a un nuevo discurso negacionista y odiante propulsado por el presidente Javier Milei.


*Si fuiste víctima de violencia de género, en Córdoba, podés comunicarte con el Polo de la Mujer al 0800-888-9898 las 24 horas del día, todos los días del año. También podés enviar un mensaje de WhatsApp al 3518141400. O acercarte y hacer la denuncia en la Unidad Judicial de Violencia Familiar, ubicada en la calle Entre Ríos n.° 680.

*Por Verónika Ferrucci y Jazmín Iphar para La tinta / Imagen de portada: La tinta.

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Palabras claves: Catalina Gutiérrez, Femicidio, Néstor Aguilar Soto

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