El Congreso que viene

El Congreso que viene
16 noviembre, 2021 por Redacción La tinta

La derrota del oficialismo este domingo no adquiere un tono sombrío en el análisis de los especialistas consultados por ANCCOM. La pérdida del quórum en el Senado, las negociaciones con los partidos del interior y Javier Milei bajo la lupa.

Por Mercedes Chamli y Juana Dellatorre para ANCCOM

El 14 de noviembre, se realizaron en Argentina las Elecciones Legislativas en las que se eligieron candidatos a diputados y senadores nacionales y provinciales, y concejales en cada distrito. El triunfo a nivel nacional fue para la coalición de Juntos por el Cambio que obtuvo el 41,97% de los votos. En segundo lugar, el Frente de Todos (FDT) consiguió el 33,7%. Sin embargo, este resultado para el frente gobernador implicó un crecimiento desde las elecciones PASO realizadas el 12 de septiembre, ya que, aparte de ganar en Catamarca, Formosa, La Rioja, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán, este domingo consolidó su triunfo en Chaco y Tierra del Fuego. Como resultado, la Cámara de Diputados quedará conformada con 118 miembros pertenecientes al oficialismo y 116 representantes de Juntos por el Cambio. Las 23 bancas restantes pertenecen a las fuerzas de Avanza Libertad, del Frente de Izquierda de Trabajadores (FIT), Vamos con Vos y partidos provinciales. En la Cámara de Senadores, el oficialismo quedó con 35 senadores de 72 y su principal derrota consistió en la pérdida del quórum propio.

Se dio una de las participaciones más bajas de la ciudadanía desde la vuelta a la democracia en una elección. Según la Cámara Nacional Electoral, solo fue a votar el 71,5% del padrón. Agustina Gradin, politóloga, docente e investigadora en el área de Estado y Políticas Públicas, señaló a ANCCOM que “principalmente tiene que ver con la falta de motivación con las ofertas del sistema político. Es un llamado de atención al peronismo que no termina de movilizar, una parte de los votantes peronistas fueron a votar aun no estando convencidos o totalmente conformes con el Gobierno, y otros que directamente no han ido porque no han elegido otras candidaturas”.

Raúl Timerman, consultor y analista político, en comparación con las PASO, remarcó que “aumentó la participación alrededor de 4 puntos, por lo cual mejoró, pero indudablemente existe un desinterés por parte de la ciudadanía y eso se refleja de alguna manera en los pronósticos cerrados de las encuestas; siempre hay un 25 por ciento que contesta que no va a ir, pero no se sabe de quién son esos votantes. En las PASO está claro que este default se dio en el FDT y hubo un susto en la dirigencia especialmente por parte de intendentes en la Provincia de Buenos Aires y los movimientos sociales ante la posibilidad de pérdida de derechos y salieron a buscar a esos electores, y consiguieron remontar el resultado hasta alcanzar un punto de diferencia”.

El Frente de Todos perdió el quórum en el Senado. Con 35 senadores oficialistas, el Poder Ejecutivo se enfrenta con la necesidad de consensuar con otros dos legisladores para conseguir la cantidad necesaria que permita dar inicio a cada sesión. Para ello, se requiere la mitad de la Cámara presente, más un senador. Sergio De Piero, politólogo e investigador, consideró que “los senadores que restan para el quórum son de partidos provinciales, que tradicionalmente no han tenido problemas en otorgar quórum” y añadió que el Gobierno nacional “cuenta con recursos institucionales de negociación con esos partidos. Tal vez, en algún proyecto de ley más complejo, puede ser que se dificulte el quórum, como es en el caso del presupuesto. Sin duda, perder el quórum propio siempre es una desventaja, además que es un elemento histórico, por primera vez desde 1983, el peronismo no mantiene una mayoría contundente en el Senado“.

Mariano Fraschini, doctor en Ciencias Políticas, subrayó que “desde 1983 hasta hoy, el Senado nacional solo rechazó proyectos del Ejecutivo en tres oportunidades. Estructuralmente es muy difícil que el Senado de turno sea un escollo para la agenda legislativa de un presidente. En lo coyuntural, el escenario no es malo, la oposición tiene menos senadores que el oficialismo y con los partidos provinciales se puede negociar. El problema real que va a seguir teniendo el Gobierno es la Cámara de Diputados, ahí es donde realmente no pueden pasar los proyectos”. A dos años de la asunción de Alberto Fernández, las sesiones en la Cámara de Diputados resultan un terreno sinuoso: a pesar de tener paridad entre los diputados del FDT y los de Juntos, hay 23 de diputados por fuera de los dos bloques principales que no vienen acompañando al voto oficialista. Fraschini agregó: “Si la figura presidencial y la economía crecen, va a ser más fácil, las terceras opciones van a ser más proclives a aprobar a un presidente en mejores condiciones”.

Con estos números, el FIT incorporó cuatro diputados: Nicolás Del Caño y Romina Del Plá por PBA, Myriam Bregman por CABA (primera legisladora de la izquierda en 20 años) y el recolector de residuos Alejandro Vilca por Jujuy, que le está ganando al Frente de Todos. La gran sorpresa de esta elección fue Javier Milei, quien en su primera candidatura consiguió obtener 17 puntos. El candidato liberal conocido por su épica pregonada en la televisión, propia del espectáculo, realizó su acto de celebración en el Luna Park. “Yo quitaría toda esta idea de que Milei avanza a pasos agigantados como figura política –opina Del Piero-. Me parece que estamos muy acostumbrados al crecimiento de figuras que brillan en el firmamento electoral y luego se apagan a veces rápido, a veces lentamente. Me parece que es fruto de una crisis a nivel mundial, la derecha está creciendo en todo el mundo como respuesta desesperada a situaciones muy críticas. Se puede consolidar, pero falta muchísimo. Argentina sigue siendo, en términos político-electorales, bipartidista y polarizada”.

El sociólogo Ricardo Rovieur destacó con énfasis que “Milei está institucionalizado, va a tener que ir al Congreso de la Nación. Su carácter, sus actuaciones en los medios de comunicación o en los actos ya no podrán tener lugar ni con esa frecuencia ni en el recinto. El Congreso actúa de alguna forma como una especie de sordina; a los gritos les baja el volumen y a las amenazas las pone dentro de un espacio absolutamente institucionalizado dentro de lo que es la democracia. El león es menos león en el Congreso, queda domesticado“.

Se inaugura un nuevo período para el gobierno de Alberto Fernández: interpretar el mensaje de la ciudadanía que ejerció su derecho al voto y también de los que no. Queda en evidencia que la nueva formación de ambas cámaras necesita de negociaciones. Paola Zuban, politóloga, afirmó sobre el futuro de los diferentes espacios: “Hay una tarea significativa en estos dos años que es interpretar las demandas de la ciudadanía que son diversas, heterogéneas y sobre todo muchas. En una sociedad fragmentada, dividida. No hay una sociedad homogénea a la que se pueda interpelar con un solo mensaje o con una sola política pública. Es una tarea difícil del Gobierno nacional“.

*Por Mercedes Chamli y Juana Dellatorre para ANCCOM / Imagen de portada: Daniela Collque.

Palabras claves: argentina, elecciones

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