Juicio a Chocobar: “Siempre vamos a pedir justicia por mi hermano”

Juicio a Chocobar: “Siempre vamos a pedir justicia por mi hermano”
22 octubre, 2020 por Redacción La tinta

Belén Kukoc es la hermana de Juan Pablo, el joven de 17 años que fue asesinado por el policía Luis Chocobar en diciembre de 2017. Ayer miércoles se reanudó el juicio oral contra el efectivo policial incriminado por dispararle por la espalda con su arma reglamentaria. En esta nota, su hermana convoca a acompañarla en los Tribunales de Comodoro Py, donde recibirá el apoyo de madres y familiares que se nuclean en la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil.

Por Colectivo de Medios Populares

“Cuando vi en la tele que estaban todos apoyando a Chocobar, dije: ‘Voy a empezar a hablar’. Nosotros no íbamos a ir por la cuarentena, pero ahí empecé a comunicarme con las madres que conocí en las marchas y nos organizamos para ir este 21”, nos cuenta Belén. En su voz, se percibe el dolor que viene arrastrando desde aquel fatídico diciembre de 2017. Es que el inicio del juicio al policía que asesinó a su hermano, Luis Chocobar, no trajo sólo expectativas de justicia. Las manifestaciones en los Tribunales de Comodoro Py de quienes lo defienden en nombre de “la mano dura” también sumaron angustia. El respaldo a Chocobar encontró sus réplicas no sólo en los medios hegemónicos de comunicación, sino también en asociaciones policiales y hasta en legisladores nacionales.

Ese apoyo tuvo sus consecuencias para el grupo familiar: “Estamos muy mal, muy tristes por todas las cosas que nos dijeron, las amenazas. Gracias al ex presidente (en referencia a Mauricio Macri, que apoyó a Chocobar desde el primer instante), recibimos amenazas, hasta a mis hijos, todas cosas que jamás haría, nunca”, agrega Belén. “La gente habla mal por una cosa que pasó. Mi hermano hasta que se lo olvide va a ser un asesino, un chorro, por algo que hizo, y eso no se va a cambiar nunca. Nosotros jamás haríamos eso, no hablaríamos mal de la gente, somos de un barrio humilde y jamás haríamos eso. Hay gente que es ignorante, cada uno piensa como quiere, pero nosotros nunca fuimos así de desear el mal a nadie”.

Pero el recuerdo de Juan Pablo excede los discursos que sobre él han querido instalar: “Todos los que lo conocimos siempre lo vamos a recordar como un chico al que le encantaba el fútbol, que siempre amó a su familia, que quiso lo mejor para todos nosotros y nunca fue un pibe malo. Que la gente diga lo que quiera, nosotros sabíamos lo que era mi hermano y jamás lo vamos a dejar solo. Vamos a pedir justicia por mi hermano y por todos los pibes que también fueron asesinados por las fuerzas de seguridad, exigiendo basta de gatillo fácil”.

La familia de Kukoc convocó, junto con la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil, a las puertas de Comodoro Py 2002, a repudiar los apoyos brindados al policía asesino y exigir justicia. “Nosotros confiamos en los abogados que tenemos, en el juez, que ojalá nos dé justicia porque la verdad que es lo único que tenemos”, indica Belén.

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(Imagen: Agencia Paco Urondo)

Por su parte, Pablo Rovati, abogado de la familia que acusa a Chocobar por el homicidio agravado de Juan Pablo, explicó que “en la próxima audiencia ante el Tribunal Oral de Menores 2, se va a comunicar la decisión a la que llegaron los jueces en relación con el pedido de suspensión del juicio que hizo una vez más la defensa del acusado”. Los abogados Fernando Soto y Luis Cevasco sostuvieron que había que suspender el juicio al menos hasta tanto no esté resuelta definitivamente por la Corte Suprema, que es el único tribunal que queda, la cuestión del juicio por jurados.

“Este planteo de ser juzgado por un juicio por jurados ya lo había hecho hace meses la defensa de Chocobar y tanto la fiscal general como los querellantes dijimos que no”, indicó Rovati. “Pero es importante aclarar que no decimos que no porque sea un capricho, sino porque no hay ninguna ley que prevea el juicio por jurados en la administración de justicia nacional. Y sin una ley, es absolutamente imposible. Es la ley la que regula la manera de hacer un juicio por jurados, de dónde se seleccionarían los jurados, cuál sería el régimen de mayorías para tomar decisiones, toda una serie de cuestiones que, sin ley, es imposible. El Tribunal de Menores le dijo que no, la Casación le dijo que no y el propio Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad también le dijo que no. Así que, ante el nuevo planteo, nosotros dijimos que no correspondía suspender el juicio desde ningún punto de vista, la fiscalía contestó lo mismo, la defensa del chico imputado y la defensora de menores lo mismo. Así que tenemos fe de que el Tribunal resuelva favorablemente en el día de mañana y el juicio pueda continuar”.

El abogado de la querella también aclaró que “Chocobar no prestó declaración indagatoria, la parte del juicio cuando el presidente del Tribunal le da la oportunidad al acusado de dar su versión de lo que pasó. Eso tiene lugar después de la lectura de las acusaciones (que sí sucedió en la primera audiencia), pero no se llegó al momento en que los acusados, Chocobar y el menor, declararan. Habrá que ver, dependiendo de cuál sea la decisión del Tribunal, si estas declaraciones se llevarían a cabo en esta audiencia o no”.

Desde la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil, brindaron detalles de la polémica decisión del Tribunal de enjuiciar al mismo tiempo a Chocobar y al menor al que se acusa de haber participado del robo que habría realizado Juan Pablo Kukoc. “El juicio fue planeado por el poder político y los jueces para que Chocobar sea juzgado por un tribunal de menores, utilizando la excusa de preservar al menor imputado para dejarnos afuera de poder presenciar el debate a los familiares de víctimas, a las distintas organizaciones antirrepresivas, de DD.HH., sociales, políticas, eliminando nuestro derecho y posibilidad de acompañar a la familia de Pablo y del menor que será juzgado”, indicaron en un comunicado.


“Sabemos que la inseguridad no se resuelve con balas ni violencia, son necesarias políticas educativas, laborales, culturales y sociales, verdaderas políticas que ayuden a los pibes y pibas a tener un proyecto de vida para construirse como seres humanos, herramientas indispensables para que esos pibes o pibas que hoy están silenciados o atrapados por las drogas puedan levantarse y gritar con todo su corazón y fuerza ‘¡queremos ser lo que alguna vez soñamos!’ y no esperar que los maten o encierren. Ante este panorama, tenemos claro que nuestros pibes y pibas nos son peligrosos, están en peligro”, continúa el comunicado.


“Mi hermano no está solo en esto, está la familia y toda la gente que nos quiera apoyar”, subraya Belén. “Quienes nos quieran acompañar, estaremos en Comodoro Py temprano, desde las 8 a.m., necesitamos apoyo y acompañamiento”, solicitó. Y cierra con una frase que es ya un mandato para todes les familiares de les pibes que mueren todos los días a manos de las fuerzas de seguridad: “Nunca lo vamos a dejar solo, siempre vamos a pedir justicia por mi hermano”.

*Por Colectivo de Medios Populares: La Retaguardia, Radio Gráfica, Radio Presente, FM Riachuelo, Revoluciones, Agencia Paco Urondo, Sur Capitalino / Imagen de portada: La Palta.

Palabras claves: Buenos Aires, Comodoro Py, gatillo fácil, Luis Chocobar

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Condenaron a 20 años de prisión al femicida de Yamila Cuello

Condenaron a 20 años de prisión al femicida de Yamila Cuello
4 abril, 2025 por Redacción La tinta

En un juicio histórico para la provincia de Córdoba, Néstor Antonio Simone fue condenado a 20 años de prisión por el homicidio de Yamila Cuello, desaparecida en el año 2009. «Néstor es un femicida menos en la calle», expresó Soledad Cuello al finalizar la audiencia. Después de 16 años e, incluso, con una condena, sigue preguntando dónde está Yamila, su hermana.

El jueves 3 de abril, la concentración en la vereda del Tribunal Federal Oral n.º 2 de Córdoba comenzó alrededor de las 9 de la mañana con banderines, carteles, esténciles y un altar comunitario en memoria de Yamila Cuello. Organizaciones feministas, políticas y sociales, artistas y personas autoconvocadas se acercaron a presenciar la última audiencia del juicio y acompañar a Soledad Cuello y a toda su familia. Dieciséis años buscando a Yamila y exigiendo que la Justicia escuche y atienda el caso de la joven de 21 años que fue desaparecida el 25 de octubre de 2009. Solo una de las dos fue conseguida durante la jornada.

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Imagen: Ezequiel Luque para La tinta.

Por unanimidad, el Tribunal presidido por Fabián Asís, junto a Noel Costa y Carolina Prado, resolvió condenar por homicidio a Néstor Simone, expareja de Yamila, e imponerle la pena de 20 años de prisión. Una vez leída la sentencia, el fiscal Carlos Gonella pidió la inmediata detención preventiva del condenado. Simone, que llegó al juicio en libertad, se retiró esposado.


«Néstor es un femicida menos en la calle», expresó Soledad Cuello al salir de la audiencia y agregó: «Pudimos probar lo que venimos señalando hace 16 años: que él la había sacado a mi hermana de mi casa. He tenido que bancarme el desafío de escucharlo diciéndome: ‘Bueno, probalo’. Acá está probado. Solamente pienso, ¿por qué la Justicia se demoró tanto en oírme?».


«Es una gran conquista que tengamos una pena de este tenor», señaló Graciela Taranto, abogada de Soledad. Tanto las querellas como la fiscalía habían solicitado la sanción máxima de 25 años. El cuerpo de letradas destacó la importancia de la perspectiva de género en un caso donde no se pudo aplicar la figura legal del femicidio, que empezó a estar vigente en 2012 en nuestro país. Sin embargo, las pruebas demostraron que Néstor Simone ejercía violencia sexual, física y psicológica sobre Yamila y que las agresiones escalaron cuando ella logró salir de su control.

A pesar de que Simone había manifestado no tener más relación con Yamila al momento de su desaparición, los informes periciales sobre las comunicaciones mostraron que solo en octubre de 2009 se comunicó con ella 318 veces, entre llamadas y mensajes de texto. Además, fue la última persona que la contactó antes de su desaparición. Aunque los fundamentos del Tribunal serán expuestos dentro de cinco días, la pena de 20 años —cuando el mínimo era de 8— da cuenta de que la culpabilidad de Simone quedó acreditada durante el proceso judicial.

«Nos tocó un tribunal muy bueno y eso hay que destacarlo. Tres jueces que se la jugaron, que vieron lo mismo que vimos las tres partes de la acusación: que la prueba sí indicaba el homicidio, que no dejaba lugar a duda que el autor había sido Simone. Por supuesto, para la familia, queda siempre un sinsabor. La desaparición de una persona es una de las cosas más terribles que le puede pasar a una familia y esperamos que podamos seguir avanzando con la búsqueda de sus restos», señaló Taranto, dejando en claro que todavía falta saber dónde está Yamila.

Sinsabores

Las trabas institucionales y resoluciones impunes que tuvo que atravesar la familia de Yamila tienen larga data. El caso se tramitó en el ámbito federal de la justicia porque la hipótesis principal indicaba que Yamila había sido explotada sexualmente para saldar deudas generadas en apuestas clandestinas y obligada a participar de estafas y otros delitos, antes de ser asesinada. Sin embargo, en 2010, Néstor Simone fue beneficiado con un sobreseimiento por el delito de trata, mediante una sentencia del juez federal Alejandro Sánchez Freytes. Un veredicto que la abogada Taranto señala como prematuro y que impidió investigarlo por explotación sexual. La acusación se sostuvo contra su hermano de crianza, Horacio Palacio, imputado por trata de personas y coautor del homicidio. Finalmente, el Tribunal Federal resolvió absolverlo por falta de pruebas, como habían solicitado la fiscalía y las querellas.

«Él también tuvo participación y también abusó de mi hermana. El Tribunal lo absuelve de trata, lo absuelve de homicidio, pero no de violador, de abusador, de ser partícipe de todas las mafias con su hermano. Eso no lo hace inocente y, para nosotros, es un femicida, por más que no haya sido condenado», expresó Soledad, lamentando el desenlace. La letrada Taranto destacó que, al menos, quedará en evidencia el accionar institucional: «En este juicio, sí se pudo ver que hubo distintos hechos que no fueron resueltos en la sentencia de absolución». 

Por otro lado, cabe resaltar el desempeño de la defensa de Néstor Simone, a cargo de la abogada oficial Ana María Blanco. «Su principal característica fue la ausencia de perspectiva de género en su análisis y valoración de la prueba», señalaron desde la Coordinadora Yamila Cuello, luego de la audiencia donde la defensora pública presentó su alegato y solicitó la absolución de Simone. «Su estrategia se basó en exponer la vida íntima de la víctima, negar el hecho de que Simone era violento, deslizar sospechas y agravios hacia integrantes de la familia, y la presentación de hipótesis contradictorias que no consiguieron refutar los argumentos de la acusación», agregaron desde el colectivo.

Inmediatamente después del alegato, la abogada querellante, Mercedes Crespi ―que representó a Nicolás Cuello, padre de Yamila―, hizo uso de la réplica para destacar que la exposición de Blanco había sido agraviante y contradictoria, postulando hipótesis contrapuestas y con conjeturas. Además, señaló expresiones revictimizantes hacia Yamila, su familia y personas allegadas. «Todo un ejemplo de lo que no debe hacerse a la hora de ejercer el derecho a la defensa», expresaron desde la Coordinadora.

Afuera de Tribunales, la radio abierta señala una y otra vez la fuerza de la lucha feminista que abraza y refugia a Soledad desde hace años. «Yamila nunca más está sola», dicen los cantos en el micrófono y diferentes compañeras y referentas recuerdan cómo fue conocer a Soledad y acercarse a una causa que, aun con la condena, sigue repitiendo la misma pregunta: ¿dónde está Yamila Cuello? 

«Es un alivio, pero no hay reparación. Desde el Tribunal, no nos han devuelto nada de mi hermana», expresó Soledad Cuello entre lágrimas. «Es importante que quede como un precedente en Córdoba de que hicimos la lucha y, al menos, una victoria hemos tenido, y que vamos a seguir en las calles, porque nos siguen faltando desaparecidas». Delia Gerónimo Polijo, Silvia Gallardo, Jimena Natalia Arias, Leo Iudicello, Facundo Rivera Alegre, Tehuel de la Torre son algunos de los nombres que, junto al rostro de Yamila, se siguen multiplicando en las paredes, banderas y calles cordobesas.

*Por Redacción La tinta / Imagen de portada: Ezequiel Luque para La tinta.

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Palabras claves: Femicidio, juicio, Néstor Antonio Simone, Yamila Cuello

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