La pandemia y los incendios golpean a la reserva de monos carayá de La Cumbre

La pandemia y los incendios golpean a la reserva de monos carayá de La Cumbre
21 octubre, 2020 por Redacción La tinta

El fuego llegó el domingo pasado al territorio del santuario de animales, que ya atravesaba una situación económica complicada por la imposibilidad de realizar visitas guiadas, su principal fuente de financiamiento. Brigadistas, bomberes y voluntaries evitaron lo que podría haber sido una catástrofe ecológica irreparable y no se lamentaron pérdidas de animales. Denuncian que un hombre prendió un foco intencional al lado de la reserva.

Por Redacción La tinta

A 11 kilómetros al este de La Cumbre, en el Valle de Punilla, existe desde hace veinte años el santuario de animales «Proyecto Carayá», el primer y único centro de rehabilitación de primates en Argentina. 

El espacio fundado por Alejandra Juárez brinda hogar a 170 monos aulladores negros, especie que proviene del Noreste de Argentina y, lamentablemente, ostenta el récord de ser el mamífero más comercializado ilegalmente en el país. Muchos de los ejemplares que hay allí fueron rescatados de situaciones esclavizantes o provienen de la captura y el comercio ilegal, por lo que el principal objetivo del santuario es acompañar el proceso de rehabilitación y sociabilización hasta que las especies puedan ser repatriadas a su hábitat natural. Una vez que «los monos vuelven a ser monos”, son liberados en el Santuario donde viven en comunidad con otros monos. Allí residen más de diez grupos de primates en total libertad y ya se han logrado nacimientos exitosos con segunda y tercera generación.

Proyecto Carayá también trabaja en la conservación de pumas, habiendo rescatado siete ejemplares; aloja monos capuchinos provenientes de un laboratorio biomédico y zoológicos; como así también funciona como refugio de más de 30 perros abandonados y algunos animales de granja.

El principal ingreso del Santuario para poder alimentar y cuidar a todos los animales son las visitas guiadas, actividad que actualmente se encuentra prohibida por la cuarentena provincial. «La situación de la pandemia nos está afectando gravemente y es por eso que necesitamos más que nunca del apoyo de aquellas personas que se interesan por nuestro trabajo y por los animales para seguir adelante. Estamos buscando donaciones en dinero, pero también juntando donaciones de alimentos», indican. A la compleja situación por la pandemia, ahora se sumaron los incendios, que el pasado fin de semana afectaron parte del territorio del Proyecto Carayá.

El domingo, llegó hasta la reserva el frente de incendio que se generó al norte de Capilla del Monte -supuestamente, por la caída de un rayo-. A ese foco, se sumó otro que fue prendido de manera deliberada en los límites del Santuario, en otra dirección.


«Nos llegó el fuego y nos encerró. Por un lado, el foco que veníamos esperando hace días y, por el otro, un foco que prendieron intencionalmente frente al Santuario. Se quemó todo el piso del bosque y troncos de los árboles. De milagro, las copas de los árboles donde viven los monos no se quemaron. Los monos, pumas, gatos monteses, perros, burros, llamas, caballos y animales de granja están bien, y hasta ahora sólo encontramos un pato salvaje quemado al cual estamos curando», expresaron desde la organización.


En diálogo con La tinta, Mayu Pilsel, coordinadora del Proyecto, indicó que el foco intencional que les encerró les tomó por sorpresa: «Los bomberos vieron a un hombre, pero no pudieron identificarlo, pero quedan claras sus malas intenciones».

«Nos preocupa el bosque, ya que muchos árboles se quemaron por dentro y en la base, y no sabemos por cuánto tiempo van a estar parados. Para la fauna salvaje del lugar como pumas, zorros y aves, es terrible, ya que ellos encuentran refugio en el Santuario», indicó Mayu.

Además, sufrieron daño diversas estructuras del Santuario, como jaulas y refugios de los pumas, las plataformas donde los monos van a comer y tomar agua, y tal vez lo más grave, el tendido eléctrico, que además de dejarles sin electricidad, les imposibilita extraer agua con la bomba.

Mayu remarca que brigadistas, bomberes y vecines evitaron lo que podría haber sido una pérdida irreparable. De hecho, desde Proyecto Carayá, destacan que fue fundamental la cantidad de voluntaries que se acercaron para dar una mano y repeler las llamas.

«El apoyo de la comunidad organizada es algo fundamental porque los bomberos no dan abasto. Y para actividades tan importantes como la guardia de cenizas, es indispensable la ayuda de todes para evitar reinicios. Por los dos accidentes fatales que hubo en los incendios, ahora la Provincia no deja colaborar a civiles y brigadistas, pero creemos que ese hecho nos debería impulsar para organizarnos mejor y estar más equipados y formados para prevenir y sofocar incendios», expresó a La tinta.

Y concluyó: «Si bien sufrimos daños materiales, estamos muy emocionades del compromiso de las personas y lo mucho que les importa la flora y fauna. Nos hace sentir que somos todes parte de un mismo equipo. Y sabemos que va a ser ese equipo el que nos ayude a reconstruir todo, reforestar y volver a ser un Santuario para miles de especies».

Para colaborar con Proyecto Carayá, se pueden realizar donaciones en el siguiente link: bit.ly/DonaCaraya, por transferencia bancaria o acercando la donación al lugar. También se pueden realizar donaciones de alimentos para los animales.

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* Por Redacción La tinta. Imagen de tapa: Diego Eusebi.

Palabras claves: incendios forestales, La Cumbre, Santuario de Monos Carayá

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