Carnavales libres de violencia machista

Carnavales libres de violencia machista
28 febrero, 2020 por Gilda

Una agrupación feminista realizó encuentros de formación en género dirigidos al personal de seguridad de los corsos de carnaval.

Por Redacción La tinta

En los últimos años, el feminismo comenzó a hacerse oír también en las celebraciones de carnaval. Las letras de las canciones fueron incorporando una denuncia contundente a la violencia machista, críticas a los estereotipos sexistas que como en la sociedad toda también se proyectan al interior de las agrupaciones murgueras, y la lucha por reivindicaciones de género como la libertad de nuestros cuerpos y el pleno disfrute de nuestra sexualidad. En Uruguay aparecieron pañuelos rojos que empuñaron las murguistas uruguayas para dejar claro que «Sin nosotras no hay carnaval», se creó el Encuentro de Murgas de Mujeres y Mujeres Murguistas que se realiza cada marzo en Montevideo, y las pibas pudieron comenzar a enunciar las violencias vividas en el contexto de los corsos que se realizan en el espacio público y también al interior de sus propias agrupaciones. 

En 2019, la agrupación Oleada Feminista se acercó a algunas murgas de cuatro barrios de Capital Federal -Boedo, Paternal, San Cristóbal y Almagro- para activar encuentros de formación en género dirigidos al personal de seguridad de los corsos de carnaval. También repartieron folletos informativos en las celebraciones de carnaval para que lxs asistentes pudieran comenzar a informarse acerca de qué implica un carnaval con perspectiva feminista y cómo poner un alto a las situaciones de acoso y demás violencias que se viven en esos momentos de celebración en el espacio público.

Como la propuesta fue muy bien aceptada y muchas murgas se sumaron a la iniciativa, decidieron invitar a todas las murgas a un cierre de campaña en abril del año pasado. Eso posibilitó que se abriera un espacio de dialogo donde  lxs murguistxs pudieron contar acerca de sus experiencias en el carnaval, tanto en lo que hace a la celebración pública de los corsos y también en las situaciones de violencia machista que existen al interior de las murgas mismas.

«Esto reflejó que había una necesidad muy grande por parte de las pibas y de la gente de revisar lo que sucede en el carnaval, y por eso decidimos encarar el carnaval 2020 con una instancia previa en la cual invitamos a todas las murgas a pasar por un espacio cultural llamado ‘El zurco’ para retirar los volantes e informarse un poco más de qué se trataba la campaña. También decidimos incluir, además de la capacitación en género y las volanteadas, un curso de RCP para que puedan abordar situaciones de emergencia», cuenta Macarena, una de las integrantes de Oleada Feminista que conversó con La tinta acerca de la iniciativa. 

—¿Cómo surge la campaña «Carnaval sin acoso»?

—Veíamos que en los corsos porteños de carnaval había muchas situaciones de acoso y violencia. El objetivo principal fue generar una conciencia en la sociedad de que realmente en el carnaval existen situaciones de acoso, que no todes pueden disfrutar de la fiesta porque hay mujeres o disidencias que se sienten incómodas con situaciones que pasan, y queremos abordarlo desde una perspectiva feminista, entendiendo que la fiesta es para todes y que podemos cuidarnos de esas situaciones. 

La campaña consistió básicamente en una formación en género que organizamos con el personal de seguridad de los corsos. Nos reuníamos con la gente y hacíamos una pequeña capacitación sobre cómo abordar un caso de violencia de género desde una perspectiva feminista: no revictimizar, no preguntar de más, no contestar con más violencia, acercarse a la víctima a ver si necesita algo, no decirle a quien acosa que se vaya del corso sino acercarse y explicarle qué pasó. Trabajamos con murgas más tradicionales, con historia de barrio, que forman parte del Circuito Oficial de Murgas y que están un poco más estables porque tiene apoyo del Estado para su sostenimiento, tienen su centro con instrumentos donde pueden ensayar, etc. Y también pudimos llegar al circuito más alternativo de murgas, dentro del cual hay murgas disidentes, murgas de mujeres, murgas queer. 

—¿Por qué eligieron dirigir la campaña a quienes llevan a cabo las tareas de seguridad? 

Empezamos la campaña yendo directamente a capacitar al personal de seguridad porque nos parecía el actor principal que interviene en el corso y nos parecía importantísimo incorporar la perspectiva feminista a todo lo que es seguridad. Este año, avanzamos y le dimos un enfoque más de cuidado colectivo, que la gente comprenda cómo tiene que actuar en una situación de ese tipo.

Y tiene también una reivindicación más política, que es el trasfondo de la campaña, que es que se cumpla en todo el país la Ley Micaela García, que establece que haya formación en género para todos los trabajadores de todos los niveles del Estado. Entonces, nos parece importante que esta perspectiva también se incluya en una fiesta popular como es el carnaval y que todos los que estén trabajando para el Estado ya sea de Nación o Ciudad comprendan y adopten esta perspectiva integralmente. Si bien es una acción vinculada a lo social y a lo cultural, también es una reivindicación que podemos transformar en política pública, el Estado debería saber cómo abordar casos de este tipo.

—Una vez que pudieron realizar el primer encuentro con murgas de los barrios ¿Qué problemáticas de violencia identificaron lxs murguerxs?

En el caso de los corsos porteños, más que nada salió que hay mucho acoso y nadie habla de eso. Es introducir perspectiva feminista en un espacio muy popular y creo que alguien lo iba a decir, nosotras o quien fuera, porque es algo que pasa, que está ahí. Y esto es algo que pasa en todo el país… por ejemplo, algunas compañeras de Salta nos contaban que en el carnaval de allá también hay muchos casos de violencia y muchas violaciones: lo que llaman “Hijos del carnaval”, que son especie de violaciones masivas. Están todos de festejo y nadie mira, nadie señala. Entonces se trata de ir rompiendo con eso. Además de estas situaciones en los corsos y el espacio público, muchas murgas también nos contaron de situaciones de violencia y poder al interior de las murgas, entre parejas, violencia de género o peleas en general. 

 

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BIENVENIDO CARNAVAL 🎉 y bienvenida la fiesta! Todes tenemos derecho a celebrar, bailar y elegir con quién y cómo festejar. Por eso, queremos un #carnavallibredeacoso ¡Ayudanos a multiplicar esta campaña! . 🥁 Si sos parte de una murga comunicate con nosotres para lograr que llegue a más corsos! . 📣Si querés formar parte de la campaña escribinos por mensaje. . ✨¡El carnaval es la fiesta de todes! ✨ . @culturaseamoslibres #culturapopular #carnaval #corso #murga #fiesta #febrero #bastadeviolencias #feminismo #oleadafeminista

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—¿Por qué decidieron trabajar específicamente con murgas? ¿Cuál es la importancia de disputar los sentidos y las luchas al interior, también, de los espacios de celebración y festejo?

La campaña surge de la Oleada Feminista, organización feminista que integramos y que es parte de Seamos libres, aunque hemos elegido no poner el sello de la Oleada en la campaña porque nuestra idea es que crezca y que la vaya adoptando la misma gente, las murgas. En nuestra organización siempre trabajamos con una visión de la cultura popular como un actor muy importante para la política; lxs trabajdorxs de la cultura son sujetos de acción política y en ese sentido las murgas son un actor fundamental de la cultura porteña. También contribuye a volver a poner en valor a las murgas que vienen como decayendo un poco, porque cada año hay muchos problemas con el espacio público y el gobierno de la ciudad. 

Respecto de la celebración, nosotras tenemos una frase muy presente que es que todo goce es político. La fiesta, el amor, la convivencia con otras personas, el compartir… necesitamos tener espacios de festejo, es lo que nos une, construye lazos y vínculos que tienen que ser sanos. Hay una dimensión del goce que es política. Cómo aparecemos en el espacio público, cómo nos representamos, cómo nos identificamos, las reivindicaciones que sostenemos… todo eso tiene que tener un espacio. En sí mismo, ocupar el espacio público y mostrar que estas expresiones existen nos convierte en sujetos políticos con deseos, ambiciones y necesidades que hay que visibilizar y luchar por ella. La cultura es una trinchera clave para avanzar porque en ese terreno se juega la transformación.

*Por Redacción La tinta.

Palabras claves: "seguridad", carnaval, feminismo, Murgas

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