Economía política de la deuda en los inicios de la gestión Fernández

Economía política de la deuda en los inicios de la gestión Fernández
17 febrero, 2020 por Redacción La tinta

Por Observatorio Trabajo Economía y Sociedad para La tinta

En estos días, volvió a la Argentina una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI). La visita se produjo en medio de semanas convulsionadas por la negociación en la provincia de Buenos Aires, donde el gobernador no pudo reacomodar tanto como quería la deuda. El mismo día de la misión del FMI, se produjo una protesta de autoconvocades contra el pago de la deuda; los movimientos sociales nucleados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y otros sindicatos.

La cantidad enorme de deuda, dejada por la administración anterior, los vencimientos que se vienen y las características de los acreedores hace que ésta sea un eje central del nuevo gobierno y materia de debate en múltiples ámbitos. Según datos del tercer trimestre de 2019 del Ministerio de Economía, la deuda bruta de la Administración Central representa un 91,6% del PIB (producto interno bruto). ¿Que estrategia tiene el gobierno? ¿Que discusiones atraviesan a la deuda? ¿Cuáles son los márgenes de maniobra que posee la nueva administración?

¿Qué pasó estas semanas? Cronología de lo inmediato

El gobierno mandó al Congreso una ley que luego fue aprobada por casi la totalidad de los bloques. La ley de sostenibilidad de la deuda otorga discrecionalidad al ejecutivo para manejar la negociación en su conjunto, en los plazos que pueda y con propuestas propias. Un avance político necesario para que la administración del Frente de Todxs «imponga» sus condiciones a los acreedores. Mientras Guzmán se encargaba de las conferencias de prensa y la redacción de esa ley, Alberto Fernández hacía una gira por Israel y Europa, donde luego se sumaría el ministro de economía. A su vez, a inicios de año, se produjeron cambios en el directorio del FMI hacia una dirección más «abierta» a escuchar propuestas de renegociación.

Sin embargo, más allá del avance en la estrategia integral del gobierno, la provincia de Buenos Aires asistía a vencimientos por 250 millones de dólares y comenzaban algunas tensiones.

Todas estas semanas estuvieron marcadas por el desenlace de esta negociación que serviría seguramente de antecedente para las negociaciones de la Nación en marzo, según plazos comunicados por el propio ejecutivo. Si bien se intentó, hasta último momento, postergar el pago (primero, se propuso adelantar intereses y, luego, se sumó una bonificación extra), Axel Kicillof tuvo que salir a efectivizar el pago a los acreedores con recursos propios, a la vez que comunicaba un posible «reperfilamiento» de su deuda con docentes.

Por su parte, en estos días, Fernández, junto con les presidentes de PAMI (Programa de Atención Médica Integral) y ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social), comunicó la actualización de las jubilaciones, posterior a la visita del FMI para avanzar en negociaciones, pero marcada por una fuerte protesta de movimientos sociales y sindicales reclamando el no pago a la deuda y su auditoría. Entonces, ¿cómo leer ésta serie de sucesos? ¿Qué estrategia está elaborando el gobierno y qué podemos decir de lo que empieza a ser un 2020 movido?

martin-guzman-economia-AFP
(Imagen: AFP)

Los Fernández saldan sus deudas

En la estrategia integral de Fernández, hay varias aristas a analizar. Podemos ser un poco esquemáticos y dividirlo en un frente externo y en uno interno del país.

En lo externo, se destaca la gira de Fernández y Guzmán buscando apoyos claves para la negociación con el FMI. A su vez, el indicio de un alejamiento de núcleos conflictivos (Venezuela, por ejemplo), por tener dentro del gobierno posiciones contradictorias, da una pauta de no generar disputas con la administración de Trump directamente. Por lo que la estrategia se puede resumir en buscar apoyos y no confrontación directa.

En lo interno, es donde más elementos aparecen por el momento. El acuerdo es pagar como sea, pero pagar. Esto no solo es lo que quiere el gobierno, sino la mayoría del Congreso, más allá de las protestas que todavía no logran imponer posiciones, como la revisión de la deuda fraudulenta y el NO al pago.

deuda pueblo fmi alberto fernandez
(Imagen: Lucía Maina para La tinta)

Esta voluntad de pago presenta ciertas continuidades con Cambiemos. La idea es cumplir las metas establecidas del FMI, pero por «elección propia», de manera que los inversores nacionales e internacionales tengan calma. Para cumplir estas metas es necesario reestructurar toda la deuda porque es de magnitudes muy superiores a la capacidad de pago actual y porque, sin ésta, reestructuración no podría cumplir sus promesas de campaña de políticas de aumento de ingresos para el conjunto de la sociedad.

Por ahora, las políticas, tal y como se ha expresado, no son «tan expansivas como se querría», según comunicaba Guzmán al inicio de año. El esquema de la deuda, como decíamos, va de la mano del programa integral y esto requiere control de variables claves con autonomía como son las jubilaciones, el dólar y una insinuación de techo a las paritarias. Cómo bien se dice, «es un programa integral», intentando atacar los que consideran problemas claves todos a la vez, mientras se dan ciertas concesiones a sectores clave de apoyo electoral.


Sin embargo, esta estrategia ya presenta límites marcados y esto se evidencia en Buenos Aires. La política nacional y provincial de reestructuración estaba coordinada, como explicó Guzmán, pero la resolución que tuvo en Buenos Aires no augura nada nuevo para el futuro. El bloqueo de la negociación de los bonistas privados, en un contexto mundial de estancamiento y caída de la actividad económica, da indicios de que no toda negociación es fácil y posible. Cabe recordar y mencionar, en este sentido, que este año hay grandes vencimientos con privados en marzo y mayo (por eso, los plazos de Nación) y, en 2021 y 2022, los grandes vencimientos son con el FMI (algo como 46 mil millones de dólares, similar a un 11% del PIB). El resto de la deuda, que es intra sector público, es un poco más fácil de renegociar. Estos ascenderían, solo en 2020, a unos 15 mil millones de dólares, algo como 4% del PBI, o como 15 veces el Plan Argentina contra el Hambre durante un año.


Es en este contexto difícil que la deuda se vuelve fundamental para el programa del gobierno y donde ya se muestran falencias y límites a sus posibilidades. Si los privados bloquearon la negociación con la provincia (alertando a docentes por su posible falta de pago a su propia deuda), ¿por qué no habrían de hacer lo mismo con Nación si el gobierno provincial terminó cediendo? ¿Qué les espera a casi la totalidad de las provincias (Córdoba incluida) que tienen grandes deudas en dólares con privados?

Martin-Guzman-FMI-economia-03

¿Qué se nos viene y dónde estar atentes?

La estrategia general del gobierno para la reestructuración de la deuda será anunciada en marzo, donde aparece el primer gran vencimiento con acreedores privados. No haber anunciado hasta ahora cuál es la oferta concreta a los bonistas y al FMI habla de un panorama incierto, con definiciones semana a semana, y con el antecedente de Buenos Aires, no esperemos que se apresuren tampoco. El siguiente vencimiento fuerte es en mayo, coincidía con el plazo al cual iban a postergar la deuda de Buenos Aires en clara señal de negociar todo a la vez.

Entre marzo y mayo es cuando, en mayor medida, inician las negociaciones paritarias de todos los sectores. En ese mismo momento, tendremos más claridades de la prioridad del gobierno en la tensión de: garantizar políticas para los sectores que lo apoyaron y pagar la deuda enorme que les dejó la administración de Cambiemos.

Esto se complica aún más si vemos que las previsiones de actividad económica del país y el mundo, para este año, son en caída generalizada. Más allá de que no confiamos en las previsiones (porque siempre se van ajustando y es imposible hacer futurología en economía política), ese panorama es complicado y el gobierno lo sabe. Recién prevé crecimiento de la actividad para el cierre del 2020 con algo más seguro en 2021, según comunicaron en conferencia de prensa.

Entonces, el año recién arranca y parece que promete ser muy movido, tanto por el inicio del nuevo gobierno como por la importancia política que tiene para determinar si efectivamente podrá implementar su programa político-económico ideal y opuesto a la administración anterior, o si, por el contrario, las continuidades con Cambiemos serán mayores. La tormenta recién arranca y no sabemos el desenlace.

ollas populares fmi1 (2)
(Imagen: Frente Popular Dario Santillán)

*Por Observatorio Trabajo Economía y Sociedad (OTES) para La tinta.

Palabras claves: Alberto Fernández, deuda externa, FMI, Martín Guzman

Compartir: