Puerto Rico: militarizada y estrangulada tras el Huracán María

Puerto Rico: militarizada y estrangulada tras el Huracán María
3 octubre, 2017 por Redacción La tinta

El paso del Huracán María dejó a Puerto Rico, una pequeña isla del Caribe, totalmente destruida. Van varios días en que la población se encuentra sin energía eléctrica, sin comunicaciones y con desabastecimiento de alimentos y gasolina. Tal es la situación que su Gobernador declaró que se encontraban en situación de desastre y crisis humanitaria. Gabriel Díaz dice: «Este desastre tiene sus raíces en el colonialismo y el modelo económico impuesto por Estados Unidos».

Por Colombia Informa

¿Cómo está la situación en Puerto Rico?

El principal problema ahora mismo es la distribución, en todos los sentidos. Entra mucha información acerca de que cargamentos con alimentos y agua, generadores de electricidad, diesel, etc. están llegando a Puerto Rico. Pero se están centralizando.

El Gobierno Federal tiene control sobre el mar, aire y tierra de todo lo que entra a la Isla. Esos cargamentos están siendo parados, inspeccionados y confiscados. Todos los alimentos son inspeccionados para ver qué cobra y qué no cobra IVU -Impuesto a las Ventas y Uso.

Hay muchos lugares que no tienen ni agua. Los supermercados están vacíos. Hay racionamiento de comida. Y todo eso está provocando una crisis mayor porque el cargo de estos suministros que están llegando se tardan muchísimo más. La burocracia está atragantando y estrangulando al país.

Si te mueves afuera de San Juan (la capital del país), las problemáticas son muchísimo peores: los hospitales están teniendo problemas porque no pueden atender a los pacientes que están llegando. Como no hay electricidad, dependen de los generadores eléctricos y algunos de los que hay no soportan a todo el hospital. En otros casos, el combustible que hay está dañado o, sencillamente, el sistema eléctrico o el sistema de acueducto continúa tan frágil que cualquier cambio mínimo lo hace caer. Por ejemplo, en el centro principal Puerto Rico para cirugías, se restableció la electricidad una mañana y en la tarde se le volvió a ir.

Las funerarias no están trabajando, entonces los cuerpos están descomponiéndose en las salas de los hospitales. Hemos escuchado historias de muchas personas que han tenido familiares que se han muerto (no necesariamente por causa del Huracán) pero por el frágil sistema público que tenemos ahora mismo no han podido ni tan siquiera sacarlos de las casas.


Tenemos una situación que se complica cada día y la alternativa más fuerte que tiene la gente ahora mismo es poder solucionar sus problemas. El Estado no está respondiendo ante la crisis. Pareciera que no existe. Solamente se concentra en los aspectos militares, es decir, en salvaguardar las estaciones de gasolina con militares blindados, armamentos de alto calibre y ese tipo de cosas.


Sabemos que está llegando ayuda a la Isla pero no a los lugares donde tiene que llegar. Nuestra pregunta es: ¿esto es intencionado o realmente hay un verdadero problema de distribución?

Ante esta situación, Puerto Rico tiene retos adicionales por su condición de Estado Libre Asociado (una neocolonia de Estados Unidos).

El 80% de la comida que consumimos viene de afuera por el modelo económico de importación y de no manufactura. No hay una dinámica económica propia en la Isla. Ante el paso del Huracán María, dependemos de que Estados Unidos apruebe que estos suministros lleguen a la Isla. Ese Gobierno tiene el control del aire, el mar y la tierra en nuestro país.

La Ley Jones (o Ley de cabotaje) hace que ningún país que no llegue acompañado de un barco norteamericano pueda llegar a la Isla. Mucha de la ayuda que pudimos haber estado recibiendo hace días de países mucho más cercanos a nosotros que Estados Unidos no ha sido posible porque el Gobierno no lo permite.

Algo interesante (o preocupante) es que cuando pasó el Huracán Harvey por Texas, el Gobierno norteamericano permitió la llegada de barcos de petróleo de Venezuela y flexibilizó la Ley de Cabotaje. Con el paso del Huracán Irma por la Florida, igual eximieron a ese territorio de las leyes de cabotaje. Sin embargo, Puerto Rico no ha sido eximido en todo este proceso a pesar de que hemos estado pidiendo que fuera así.

¿Cómo ha sido el impacto de la Deuda Externa y la Ley Promesa en la preparación y respuesta ante el paso del Huracán?

Nosotros enfrentamos una deuda de 22 billones de dólares. Recientemente nos impusieron una Junta de Control Fiscal para el cobro de dicha deuda (de ahí nace la Ley PROMESA). Pero, ¿en que se fueron esos 22 billones de dólares? Es evidente que en infraestructura no fue.

La deuda es una consecuencia directa de nuestra relación colonial y del modelo económico que impulsa capitales de riego. Es la mano del Congreso de Estados Unidos sobre Puerto Rico. Lo que han hecho con las medidas de austeridad que se están implementando en el país es minar toda la infraestructura pública con la intención de privatizarla. Eso ha provocado el desempleo de miles de trabajadores. El deterioro progresivo de nuestros servicios públicos está organizado por el Gobierno local.

¿Cuál es la respuesta de los movimientos sociales y cuáles son las alternativas que están proponiendo?

El Gobierno lanzó la campaña “Unidos levantaremos a Puerto Rico”. ¿Cuál Puerto Rico van a levantar? ¿Van a construir el mismo país dependiente hasta para comprar gasolina? ¿Van a utilizar el desastre y las condiciones precarias del país para avanzar su agenda de privatización? ¿Van a acelerar el proceso de convertir la Isla en un paraíso fiscal para los ricos?

Eso es lo que hace el capitalismo ante los desastres: se aprovecha para acelerar su agenda. El Huracán ha hecho fértil el terreno al capital privado para ir adelantando y acelerar su agenda. Si estaban vendiendo nuestro país bien barato, ahora lo venderán a precio de “pescado bomba’o” (en mal estado).

Los grupos de base y los movimientos sociales hemos comenzado a establecer unas redes llamadas Centros de Apoyo Mutuo. Son puntos claves alrededor de todo el país para poder socializar los suministros que no están llegando. Ahí montamos ollas populares, manejamos las situaciones personales de cada cual y nos apoyamos mutuamente.


Ha sido la gente quien ha abierto los caminos incomunicados, quien se ha levantado para sacar los escombros de las calles, quien ha tenido que buscar diferentes alternativas como manantiales caseros de agua potable. Son esas alternativas sociales las que nosotros entendemos que debemos promulgar en este momento.


La Isla está militarizada. Este es un panorama que no se había visto en nuestras vidas. ¿Hacia dónde se va dirigiendo eso por parte del Gobierno? En lugar de mandar vagones y camiones que logren llevar los suministros a diferentes partes de la Isla, lo que siguen mandando son militares.

Recientemente supimos que de Colombia van a llegar 1.000 policías. Aquí no necesitamos más policías; necesitamos enfermeros, electricistas, técnicos, ingenieros que ayuden a reconstruir.

¿Cómo ven las próximas semanas?

No creo que se vaya poniendo mejor la situación. Toda la crisis sigue creciendo a la vez que la comida escasea más. La esperanza está en los vecinos que salen a la calle y se buscan para solucionar problemas colectivos.

La gente sabe que se está acaparando la comida, el agua y los recursos. Y hay más y más desesperación por un lado pero hay también más desprendimiento del Gobierno. Estamos tratando de construir más Centros de Apoyo Mutuo. Asimismo, estamos buscando diferentes maneras de que los suministros lleguen a las organizaciones y grupos de base que no la acaparan.

*Por Colombia Informa.

Palabras claves: Huracán, Puerto Rico

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