Borrando al enemigo

Borrando al enemigo
13 septiembre, 2017 por Redacción La tinta

En 1970 el fotógrafo y coleccionista inglés David King, en un viaje a la Unión Soviética, decidió buscar imágenes de León Trosky pero le resultó una tarea difícil. No había fotografías ni simbología que aludan al líder bolchevique. La purga estalinista se encargó de borrar, intervenir o recortar todas fotos en la que apareciera, no solo Trosky, sino cualquier opositor de Stalin. Durante más de 30 años King se dedicó a recuperar aquellos documentos que fueron intervenidos.

Por Redacción La Tinta

«¿Y para qué necesita usted a Trotski? Para la revolución, Trotski es una figura insignificante. En cambio, Stalin es otra cosa», cuenta King que le dijeron en archivo fotográfico del estado soviético. Lo que da cuenta que Stalin no solo quiso desaparecer físicamente a todo aquel que se le opusiera, sino que quería borrarlo también de la memoria colectiva.

Por eso, metódica y obsesivamente, mandó a intervenir toda fotografía en la que apareciera cualquier opositor. Para ello se valió de los recursos técnicos la época, como el aerógrafo.

En la imagen que fue tomada por G.P. Goldstein, se ve a Lenin hablándole enérgicamente a las tropas que partían hacia el frente polaco. A la derecha de la fotografía están parados en unos escalones Trotsky y Kamenev (miembro fundamental de la revolución de octubre). Con el cambio de posiciones y la expulsión del partido de estos dos personajes, esta imagen sufrió gran cantidad de modificaciones.


La que más llama la atención fue la que se hizo circular cuando se cumplieron 10 años de la revolución, en la que directamente se hizo desaparecer a Trostky y Kamenev y se reconstruye parte de la tarima para disimular la intervención.


Nikolái Yezhov fue quien dirigió la agencia NKVD, que fue la encargada de llevar adelante la represión y la purga en toda la Unión Soviética. En 1939, a Stalin comenzó a molestarle por temor a que se lo vinculara directamente con los asesinatos que había cometido. Así fue como 1940 Yezhov fue condenado y ejecutado.

Pero quedaban las imágenes. En una de ellas se los ve a los dos supervisando las obras del canal del Volga. Con el retoque hicieron desaparecer Yezhov.

En 1934 se cumplieron diez años de la llegada de la revolución a Uzbekistán. Para celebrar, se le encargo el diseño de un libro al artista Alexander Rodchencho. En su interior, cuenta King, había fotografías de dirigentes y estadistas falsas. Ese mismo año se publicó en Rusia y un año más tarde en Uzbekistán.

En el interior del libro se encontraba esta fotografía. En la original puede verse que están sentados de izquierda a derecha: Akhun Babaiev, Molotov, Abel Yenukitze; parados están: Ortaqlar Blan birlikda, Alaridan Avezov y Turzun Kodzhaiev. Con las purgas de 1937 se restructuró el poder utbeko y en ese reacomodamiento, se ordenó la ejecución de Yenukitze, por lo que más tarde se tuvo que modificar la imagen recreando el traje de Kodhzaiev.


La precisión del sincronismo con que se iba aplicando la purga tanto física como simbólicamente llega a su máxima expresión en la siguiente foto. En la imagen, que fue tomada en 1926, se ve a Stalin junto a Antípov, Kírov, Shvernik y Komarov quienes son camaradas del partido comunista. Con el paso del tiempo se observa que van desapareciendo de la foto según las disputas del mapa político y de poder, hasta llegar al resultado final que es Stalin totalmente solo en la imagen.   


*Fuentes: La Izquierda Diario y 20 minutos

Palabras claves: León Trotsky, Revolución Rusa

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