Kontinental ’25, la película del director rumano Radu Jude, llega al Cineclub Municipal

Kontinental ’25, la película del director rumano Radu Jude, llega al Cineclub Municipal
18 septiembre, 2026 por Fernanda Albornoz

Una mujer ejecuta un desalojo que inesperadamente deriva en el suicidio del desalojado. Con el suceso a flor de piel, transitará un camino de cuestionamientos intentando construir una narrativa que le permita expiar culpas y calmar angustias. Durante el recorrido por la ciudad de Cluj en Transilvania, las heridas de la Europa contemporánea estarán presentes en este largometraje para hablar de gentrificación, pobreza, nacionalismo e indiferencia. ¿Se suman al tour de tragedia, ridiculez e incómodas dosis de humor negro? Les esperamos hoy a las 20:30 h para compartir la función tintera en nuestro querido Cineclub.

Escrita y dirigida por el cineasta Radu Jude, la película ganadora del Oso de Plata al mejor guion en la Berlinale se rodó casi íntegramente con un iPhone y es un claro homenaje al film del gran Roberto Rossellini, Europa ’51. Recibió también las nominaciones y premios del Festival de Gijón, el de Chicago y los Premios Gopo al cine rumano.

En un Jurassic Park artificial, un hombre recoge basura mientras ignora a un T-Rex furioso, luego mendiga argumentando que nadie quiere darle trabajo y, al finalizar su jornada, regresa a la caldera de un edificio donde precariamente ensaya su hogar. No pasa mucho para que el mercado inmobiliario golpee su puerta de la mano de una funcionaria judicial que trabaja ejecutando desalojos para ganar un extra y terminar de pagar su propia casa. 

Ante la sorpresiva decisión del ocupante sin contrato de poner fin a su vida, se generará un quiebre en la funcionaria, nuestra protagonista, y se tensionarán en modo espejo las consecuencias de aquellos actos que, aún sin ser de nuestra exclusiva responsabilidad, generan un daño irremediable y definitivo.

La potencia narrativa se construye sobre ese borde desde el cual el realizador mira un desalojo y un cuerpo que ya no está. 

Para sumar presiones en el ámbito público, la prensa amarillista tomará la historia de la muerte del outsider que una vez fue un deportista prometedor y apuntará su incisiva y poco criteriosa pluma contra la protagonista. Esta situación la llevará a replantearse aspectos de su vida y a repetir una y otra vez, ante distintos interlocutores, cómo se desarrollaron los hechos en un intento de dar sentido a lo sucedido. Cada conversación buscará, con esa impronta tan humana de encontrar una frase que arregle algo que se rompió para siempre, alguna posible justificación sin poder evitar que la culpa continúe circulando cual mosca molesta entre los personajes.


¿Cómo llevamos la culpa? ¿Alcanza con cargarla y padecer? ¿Cuánta complicidad hay en la observación cotidiana de las miserias humanas? ¿Podría alguien cambiar algo alguna vez?


Con el pasado conviviendo con las promesas del futuro y el intenso ritmo que edifica donde antes había ruinas, el largometraje invita a recorrer la ciudad de Cluj, Transilvania, compartiendo algo de su historia en la voz de los personajes y mucho de su arquitectura y diseño urbanístico. Mientras la protagonista realiza su procesión por peatonales y parques, donde un banco servirá de confesionario, veremos de fondo  monumentos, catedrales y edificios emblemáticos.

El título remite directamente a Europa ’51, la película de Roberto Rossellini rodada en 1952. Allí, una mujer perteneciente a una clase acomodada atraviesa una crisis de conciencia después de la muerte de su hijo y comienza a mirar de otra manera la pobreza y las desigualdades de la Italia de posguerra. Setenta años después, Jude toma ese punto de partida y lo traslada a una Europa contemporánea marcada por otras formas de exclusión.

Teniendo la posibilidad de utilizar cualquier tecnología cinematográfica disponible, el cineasta elige rodar con el mismo dispositivo móvil con el que millones de personas ven a diario el mundo. Esta decisión técnica implica una reflexión en sí misma. Con una puesta deliberadamente austera y la ausencia de iluminación artificial, la estética reduce los artificios y busca sustentar la película sobre los cuerpos, las conversaciones y los espacios.


La especulación inmobiliaria, el desplazamiento de poblaciones, la precarización, el crecimiento de las ciudades y la transformación de barrios enteros en mercancías no pertenecen exclusivamente a Rumania. La película hace foco en una ciudad particular, pero, si ampliamos el zoom, de igual manera, podría hablar de todo un continente y su forma de organizar la vida.


Kontinental ’25 hace algo más incómodo que barajar alguna complaciente respuesta al qué hacemos con aquello que sabemos, nos propone convivir con la pregunta.

Ficha técnica

Título original: Kontinental ’25 | Año: 2025 | Duración: 109 min. | País: Rumania | Género: Comedia negra, sátira política |  Dirección y guion: Radu Jude | Fotografía: Marius Panduru | Música: Matei Teodorescu | Reparto: Eszter Tompa, Gabriel Spahiu, Adonis Tanta, Serban Pavlu, Ilinca Manolache, Adrian Sitaru.

  • Viernes 18/9, 15:30 y 20:30 h (*)
  • Sábado 19/9, 18:00 y 22:30 h
  • Domingo 20/9, 15:30 y 20:30 h
  • Lunes 21/9, 18:00 h
  • Martes 22/9, 15:30 h
  • Miércoles 23/9, 18:00 h

 (*) Viernes 18/9, 20:30 h – Función especial auspiciada por La tinta

*Por Fernanda Albornoz para La tinta / Imágenes: Kontinental ’25.

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Palabras claves: Cineclub Municipal Hugo del Carril, Gentrificación, película, Rumania

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