El logo del Pluri y su potencia creativa: colores, diversidad y luchas
De cara al 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries que se realizará en nuestra ciudad en octubre, la identidad visual se resignifica de la mano de Pilar Emitxin, la artista local que ganó el concurso para diseñar el logo de esta edición.
“La primera vez que fui a un Encuentro, más bien el Encuentro vino a mí. En 2007, recuerdo caminar por una Córdoba inundada de activistas. ‘Una ciudad de mujeres’, me quedó grabado en la retina como el primer abrazo que el feminismo me dio. Casi 20 años después, el Encuentro vuelve a Córdoba. Ni el Encuentro es el mismo ni nosotrxs somos lxs mismxs. Plurinacional, disidente, enorme como una gran bolsa de semillas para alojar decenas de miles de luchas, historias de vida, creaciones colectivas”, dice Pilar Emitxin en una publicación de Instagram y luego cuenta que tuvo el honor de diseñar el logo de este año.
En el marco de las múltiples actividades camino al 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries que se desarrollará los días 10, 11 y 12 de octubre en la ciudad de Córdoba, desde la comisión organizadora impulsaron el concurso para elegir, de manera colectiva en plenaria, el logo de esta edición.
Participaron diez propuestas diseñadas por: Melisa Daniela Chaves, María José Cavallone, Emma Song, María Victoria Hamsa, la dupla de Ailen Vicentín y María Agustina Restelli, Lucía Almeida, Cleofe Marial Vizueta, Constanza Anabel Becerra, Eugenia Martínez Belelli y la propuesta que resultó ganadora de la ilustradora y diseñadora gráfica cordobesa, y también integrante de la comisión organizadora, Emitxin.
Desde el primer Encuentro en 1986, el diseño original fue la paloma blanca sobre la que se ve el símbolo de la mujer, el cual se mantuvo sin modificaciones hasta el 2012, cuando se coloreó de rojo y verde en la edición 27 en Misiones. Continuaron los cambios con la incorporación de ilustraciones más elaboradas y mujeres en actitud de lucha en el 2016, hasta que, al año siguiente, se realizó el primer concurso abierto a la comunidad en la edición 32 del Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Chaco. Desde entonces, el logo ha ido cambiando con la diversidad que representa un encuentro que año a año se transforma, sumando colores, texturas, otros territorios, más identidades y la fuerza de cada lugar.

Conversé con Pilar Emitxin sobre lo que significa representar, en la imagen visual y los materiales de difusión, la identidad plural y diversa que caracteriza el encuentro.
―Un factor clave de la comunicación es la identidad visual y, este año, ganaste el concurso para diseñar el logo del encuentro, ¿cómo fue tu proceso creativo y qué fue lo más significativo que quisiste plasmar?
―El proceso creativo ha estado siempre ligado al trabajo político y colectivo con movimientos sociales, organizaciones y luchas, así que quizás el logo es, por intención y por dinámica de trabajo y creativa de años, un intento de condensación de las luchas que alberga este territorio y qué elementos me parecía importante rescatar desde lo estético.
Quise condensar todo ese recorrido que nos ha puesto en la calle y nos ha unido como movimiento en los últimos años en la provincia, poner en el centro a esas personas que han hecho esta lucha, que han construido y defendido el territorio en conjunto: está la Maite con su pañuelo palestino, está la Pepa, están las maestras, el Cordobazo, el monte, nuestras brigadistas, se ve la wiphala, está una madre de Plaza de Mayo en abrazo con una abortera.
Con el uso del color, sin renegar del violeta y el verde que son los colores de nuestro movimiento, la idea fue integrar una paleta más cercana a los tierra y a los naranja que muchas veces están ligados a la defensa de la tierra, a las ollas populares y a cómo son los feminismos organizados en nuestra provincia.
―Nos toca ser sede y nos vamos preparando para recibir a miles de compañerxs, ¿qué expectativas hay? ¿Cómo se está viviendo la previa?
―La expectativa siempre es inmensa porque quienes hemos habitado los encuentros desde hace muchos años sabemos que es un organismo vivo que, año a año, desde aquel primer encuentro hasta ahora, no ha hecho más que crecer. Vamos a recibir decenas de miles de compañeras y compañeres, que vienen de todas las provincias y también desde Brasil, Bolivia y Chile. Queremos que sea un encuentro que pueda abrazar y albergar nuestras luchas, nuestros dolores y esperanzas, y, sobre todo, nuestra potencia y organización feminista.
La previa se está viviendo con muchísimo trabajo. Día a día, se suman tareas, desafíos y debates de lo que significa construir un encuentro plurinacional. Esta es una comisión organizadora que ha tomado la decisión política de posicionarse frente a las realidades y agresiones machistas que están pasando mientras organizamos. Nos movilizamos cuando fue el femicidio de Agustina, pedimos la aparición de Delicia Mamani, la libertad de Paola Ortiz, contra la ley de extranjerización de tierras y contra el llamado proyecto de «falsas denuncias».
―¿Qué le dirías a alguien que quizás no sabe de qué va toda esta movida, para que le den ganas de acercarse al encuentro?
―Lo primero que me sale decir es que el encuentro es único en el mundo, no existe algo de esta magnitud, de estas características, de esta cantidad de gente, que se sostenga desde hace 40 años, menos que menos, un encuentro que antes fue de mujeres y ahora es de mujeres, lesbianas, travestis, transexuales, no binaries, intersex. La invitación es que se acerquen las y les cordobesas y quienes vienen de otros territorios porque el encuentro te cambia.

Casi dos décadas después y luego de un recorrido federal, el encuentro vuelve al centro del país y resuena con tonada cordobesa. El Pluri condensa luchas y asume el mayor de los desafíos de estos tiempos: encontrarnos, construir y celebrar lo que somos y podemos juntxs.
*Por Fernanda Albornoz para La tinta / Imagen de portada: Emitxin – 39° Encuentro Plurinacional.
