El sector editorial cierra filas contra la derogación de la Ley del Libro

El sector editorial cierra filas contra la derogación de la Ley del Libro
27 julio, 2026 por Fernanda Albornoz

Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, presentó el anteproyecto para derogar la Ley 25542 de Protección de la Actividad Librera. La medida generó un contundente rechazo de librerías independientes, editoriales pequeñas y medianas, y cámaras del sector que consideran que la iniciativa favorece la concentración comercial y amenaza la diversidad editorial y el patrimonio cultural que protege la ley.

Sancionada en el 2001, la Ley del Libro (Ley 25542), establece un precio único, determinado por las editoriales, para la venta al público de libros en todo el territorio nacional. Esto se traduce en algo muy simple: un mismo libro tiene el mismo precio en una librería de La Quiaca, Misiones o La Pampa. 

Esta legislación, vigente desde hace más de dos décadas, no tiene ningún costo para el Estado y cuenta con el respaldo unánime de autores, editores, gráficos, distribuidores y libreros.

El anteproyecto de derogación presentado por el máximo representante del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, viene sumando rechazos contundentes de todo el sector editorial. ¿Qué consecuencias tendría y qué opinan los múltiples actores del sector que se posicionan en defensa de la ley?

Desde que se conoció la noticia, el sector editorial se encuentra en estado de alerta y considera el anteproyecto un ataque a la industria del libro. Desde La tinta, nos acercamos a dialogar con Verónica Clivio, librera y promotora cultural que sostiene, desde hace 14 años, el proyecto autogestivo de nuestra ciudad, la librería En un lugar de la Mancha.


“La derogación de esta ley va a tocar primero a las librerías y editoriales independientes, y después a los lectores también, porque la normativa protege la bibliodiversidad, o sea, que haya muchos autores y autoras escribiendo. La diversidad de libros abre posibilidades y debería ir en proporción a la diversidad de personas que integran nuestra cultura”, subraya Verónica Clivio.


Desde En un lugar de la Mancha, agregan que un libro menos representa una oportunidad menos en la vida de una persona y que aunque esa idea pueda parecer exagerada, quienes la han experimentado saben que es una realidad y que se contagia.

¿Por qué el gobierno quiere derogar una ley que le cuesta cero pesos?

En la avalancha de proyectos de derogación y modificación de leyes ―como la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la Ley de Bosques Nativos, para citar ejemplos recientes―, el principal argumento siempre gira en torno al costo que implica su sostenimiento para el Estado o a la supuesta necesidad de mejorar su eficiencia. 

Con respecto a la Ley del Libro, el proyecto impulsado desde el oficialismo apunta a que cada comercio pueda fijar libremente el precio de los ejemplares y aplicar descuentos sin las limitaciones que establece la normativa vigente, sosteniendo que así se fomentará la competencia. Otro de los argumentos indica que esta medida permitirá liquidar stock con mayor facilidad y que podría impactar en precios más bajos para los lectores.

“Hay un mito que dice que, al desregular el precio de los libros, estos van a bajar por efecto de la libre competencia. Pero no es así. Está probado que, en los países donde se desreguló, los precios subieron. Y eso va a hacer que muchas librerías chicas cierren”, declaró Santiago Rodríguez, de la librería cordobesa El Espejo Libros, en una entrevista con Radio 10 Córdoba

En Buenos Aires, la cooperativa de libros y cultura La Libre sumó su defensa a la Ley 25542 y amplió el desglose de mitos y verdades de la derogación: “Mito: las plataformas online benefician a los lectores. Verdad: las plataformas como Mercado Libre encarecen los costos por las comisiones, las promociones obligatorias y la logística”.

Por su parte, la editorial Libros del Zorro Rojo, en una reciente publicación, expresó con claridad: “¿Quién gana si la derogan? No el lector. No las librerías de barrio. No el que escribe. No el que edita. Ganan los pocos que pueden sostener descuentos que nadie más puede hasta quedarse con todo. Después, cuando no quede competencia, el precio lo ponen ellos”.

La Feria de Editores expresó su repudio con estas palabras: “Esta ley es ejemplo en toda Latinoamérica y se inspiró en los principales mercados editoriales del mundo: Francia, Alemania y España. Luego, fue emulada por Portugal, Italia, Austria, Japón, Países Bajos y varios países más. Como comunidad, instamos a reflexionar sobre la importancia de preservar y fortalecer nuestro ecosistema literario”. 

Desde la provincia de Mendoza, Javier Piccolo, director de la Editorial Universidad Nacional de Cuyo, reflexiona en una entrevista sobre las ventajas del precio uniforme que permite que cada librería compita por el catálogo que tiene y manifiesta su preocupación al considerar que los libros que hacen todas las librerías universitarias nacionales son libros que no interesan al mercado, sino a la cultura y al patrimonio cultural. 

Por último, la Cámara Argentina del Libro remarcó que el precio único del libro es la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes de barrio y editoriales pymes frente a la concentración del mercado, garantizando el acceso federal a la lectura y sosteniendo la bibliodiversidad de nuestro país.

“Al derogar la ley, cada quien puede ponerle un precio diferente a los libros. Y ya sabemos cómo termina. Las grandes empresas ofreciendo miles de descuentos para atraer clientes y sacárselos a los emprendimientos más chicos, hechos a pulmón. Esto quiere decir que corren riesgo las librerías y los trabajadores del libro independientes, quienes dedican su vida a la venta de ejemplares en barrios del conurbano, diferentes puntos de la ciudad y rincones de cada provincia”, compartió en sus redes el poeta, tallerista y profesor de filosofía, Guido Chapedi.


Como repite y asegura todo el sector editorial, sin la Ley 25542, no hay libros más baratos, hay menos librerías. La ley del libro no se deroga, se defiende.


*Por Fernanda Albornoz para La tinta / Imágenes: En un lugar de la Mancha.

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Palabras claves: En un lugar de la Mancha, Federico Sturzenegger, Ley del Libro

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