Censura en la Universidad Nacional de Rosario por proyectar un documental sobre el genocidio al pueblo palestino
El presidente Milei y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, acusaron de fomentar el «terrorismo» a la cátedra libre que realizó la proyección y exigieron sanciones al rector Bartolacci, quien inmediatamente salió a pedir disculpas. Desde el gremio de docentes e investigadores de la UNR, hay rechazo absoluto al accionar de las autoridades y un contundente posicionamiento en defensa de la autonomía universitaria, la libertad de cátedra y la libertad de expresión.
El subsecretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Capital Humano, Alejandro Álvarez, el miércoles 8 de julio, envió una nota al rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el licenciado Franco Bartolacci, en la que referencia como «Promoción de grupo terrorista» a la proyección del documental La gran Palestina, realizado en colaboración con el “Movimiento de Resistencia Islámica”, difundida en forma pública por la Facultad de Humanidades y Arte de la casa de estudios de la provincia vecina. La nota detalla que: “El mencionado grupo es el nombre original o alias del grupo terrorista HAMAS, conforme surge del Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento”, y exige al rector ―como máximo responsable de la UNR― que “adopte las medidas administrativas necesarias a fin de evitar se repita este repudiable accionar en la institución a su cargo y que se impongan las sanciones que correspondan a quienes promovieron esta convocatoria”.
El mismo día, el presidente Javier Milei pidió explicación directa a Bartolacci ante “semejante aberración» en una publicación en su cuenta X que tituló: «La UNR y Propaganda Terrorista».


La respuesta del rector se hizo efectiva aclarando que la proyección no contaba con autorización o aval institucional alguno por parte de la UNR y que: “Aún cuando no teníamos conocimiento de la realización de dicha actividad, corresponden las disculpas por parte de nuestra institución a la comunidad judía argentina”. La máxima autoridad de la universidad informa también en esa respuesta al subsecretario de Políticas Universitarias sobre el inicio de las acciones jurídicas para «determinar las responsabilidades del caso» y sobre la advertencia a las dependencias de la universidad para evitar la repetición de un hecho similar.
“Consideramos intolerables las acciones de censura y amedrentamiento llevadas a cabo por el presidente Milei y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quienes pretenden sancionar a compañerxs de la UNR por realizar una actividad de difusión sobre el genocidio al pueblo palestino perpetrado por el Estado de Israel”, expresaron en un comunicado y con un fuerte rechazo desde la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (COAD).
Teniendo en cuenta el pedido de sanciones, desde COAD, manifestaron que llevarán a cabo las acciones gremiales necesarias para defender la autonomía universitaria, la libertad de cátedra, la libertad de expresión y los puestos de trabajo de lxs compañerxs.

“La condena al genocidio es un compromiso ético, político y humanitario que debe asumir la universidad pública en su conjunto. La democracia, el pluralismo y la libertad de expresión son pilares esenciales de la comunidad universitaria. Los defendemos y practicamos cotidianamente en todas las actividades gremiales, de lucha y de deliberación que realizamos como docentes”, manifestaron los docentes.
La gran Palestina: el documental censurado
Dirigido por el cineasta mexicano Rafael Rangel, este documental estrenado a finales de 2025 busca visibilizar el genocidio y la resistencia en la Franja de Gaza. Registra la destrucción y las desgarradoras súplicas por el cese al fuego, el inhumano sufrimiento de los heridos y el desplazamiento masivo al refugio en Rafah, lugar que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, prometió sería seguro, pero que, en un crimen de lesa humanidad, fue bombardeado.
En el proceso de realización, el director referencia el momento clave en el que los refugiados se estaban reinstalando en Gaza, en los escombros de sus casas, e Israel reinicia el bombardeo, reinicia el genocidio, haciendo énfasis en el término que tanto trabajo le costó aceptar a muchas personas.

Frente al genocidio en Palestina, el único delito es el silencio
El comunicado de COAD afirma que la lucha contra el genocidio no necesita avales institucionales ni de autorizaciones oficiales, que el genocidio contra el pueblo palestino está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas y que distintas instancias de cogobierno de la universidad se han expresado en repudio del mismo.
Desde el gremio docente, se reclama además el proceder del rector Bartolacci por no defender la libertad de expresión de su comunidad, legitimar la censura del Gobierno nacional y solicitar la intervención del Área Jurídica de la Universidad. Para finalizar, lxs docentes expresan la solidaridad con lxs compañerxs de la cátedra libre “Said-Fanon. Acercamientos a la sociedad del sur global”, organizadores de la actividad denunciada por el presidente y el subsecretario de Políticas Universitarias.
En los últimos días, la preocupación ante la intimación y amenaza de persecución judicial perpetradas por Álvarez con el aval de Bartolacci resonó en la Cátedra Libre de Estudios Palestinos “Edward Said” de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, que realizó un comunicado que expresa que la censura de un genocidio es un ataque directo a la libertad de expresión y una afrenta contra los derechos humanos. En el mismo mensaje, la cátedra libre rechaza que se pretenda conculcar el derecho a la libre expresión de ideas en el ámbito universitario y cita la garantía de libertad académica que garantiza el art. 33 de la Ley de Educación Superior 24521; el art. 14 y sus complementarios de la Constitución Nacional y Tratados Internacionales de Derechos Humanos incorporados a ella en la reforma de 1994.
*Por Fernanda Albornoz para La tinta / Imagen de portada: «La gran Palestina».
