Madres y padres del Belgrano realizan la segunda edición de un festival por la educación pública
El próximo 25 de mayo, de 13 a 19 hs, la icónica esquina de la calle La Rioja y Chaco será el escenario del Festival “El Belgrano Lucha” con música en vivo e intervenciones artísticas. La entrada es libre y gratuita y está organizado por el espacio Madres y Padres por la Educación Pública junto a la comisión interclaustros de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano.
La realidad que atraviesa la educación universitaria es de público conocimiento. Venimos de marchas multitudinarias en todo el país por el desfinanciamiento bestial que impone el gobierno del libertario Javier Milei a las universidades y todo el ecosistema que las rodea, y de una conversación mediática que se replica en los entornos que transitamos: el cuestionamiento de por qué el Estado debe destinar recursos para eso, en una discusión plagada de clasismo e idiotez. El fondo no solo es el desprestigio, sino el orden privado del futuro de las cosas.
Docentes, estudiantes, decanxs, sindicatos universitarios, no docentes se organizan y se dan estrategias para afrontar esta realidad; también muchas familias han decidido tomar parte activa en la defensa del futuro educativo. Es el caso de Madres y Padres por la Educación Pública del colegio preuniversitario Manuel Belgrano.
Históricamente, la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano tiene un ideario vinculado a la participación activa de los distintos claustros en la vida institucional, como es el caso de padres, madres y adultos responsables. En el 2017, surge el colectivo “Madres y Padres por la Educación Pública”, frente a la coyuntura de ese momento con el gobierno de Macri. “No era tan acuciante como la actual situación de desfinanciamiento y el ajuste a la universidad, pero era una amenaza. Entonces se hizo el primer festival, el Belgrano Lucha, por iniciativa de algunos padres y madres en conjunto con los demás claustros y comunidad educativa. De alguna manera, el resultado de esa primera acción fue una modalidad más sistemática y orgánica de trabajo”, cuenta Gabriela Yeremian, mamá de dos hijes en la escuela, en diálogo con La tinta.

Empezaron con un grupo de WhatsApp y, de a poco, fueron articulando con el centro de estudiantes, con el grupo juvenil, participando en la escuela y colaborando con lo que se necesitaba. Paralelamente, se presentaron a las elecciones para tener representación en el Consejo Asesor y, de manera consecutiva, han renovado la banca. “Es una de las pocas instituciones preuniversitarias que tiene el claustro de adultos responsables como un actor sentado en la mesa del consejo asesor de la escuela, donde no solo se plantean proyectos, sino que también se debaten cuestiones académicas, de la vida cotidiana, vinculadas a todas las secretarías y las áreas que tiene la institución”, detalla Gabriela, que es integrante del colectivo Madres y Padres del Belgrano por la Educación Pública.



El colectivo está conformado por adultxs responsables desde primero hasta sexto año, que tienen la intención de participar y comparten la defensa de la educación pública como derecho y la convicción de que la participación de las familias es fundamental para la vida institucional. Con un trabajo abierto e integrado a toda la comunidad educativa del Belgrano, realizan articulaciones e iniciativas, intermedian, canalizan demandas, elevan propuestas, son convocados en distintas actividades por la misma institución.
“Las conversaciones que se dan dentro del colectivo giran sobre distintas temáticas que tienen lugar en la escuela: la enseñanza y el aprendizaje, la participación y la formación ciudadana, colaborar con las estrategias institucionales, coorganizar actividades con la gestión de la escuela. En muchos casos, somos canalizadores de las inquietudes, las demandas y/o las necesidades de otras familias, la escuela es tan grande que, muchas veces, la falta de información, el desconocimiento o la dificultad para acercarse hace que nos configuremos como mediadores entre una situación particular de una familia y la escuela”, detalla Gabriela.
Muchas familias no participan de la vida de las escuelas en general, no porque no quieran, porque no estén de acuerdo o por desinterés, sino que muchas veces la coyuntura, las condiciones objetivas y particulares lo impiden. Para Gabriela, cuando el Estado se retira, implica también una retirada de las familias, porque ahora padres, madres y otros integrantes tienen que salir a trabajar más horas, atender más problemáticas, como los docentes universitarios que enfrentan al recorte salarial y condiciones laborales paupérrimas.



Un Festival por la Educación
El El Belgrano en lucha va por su segunda edición; la primera fue en 2017. “Tener que hacerlo nos genera una sensación agridulce: por un lado, la tristeza de que, a pesar de los años, nos sigue convocando un reclamo que ya debería no existir y, por otro lado, nos reconforta saber que somos una comunidad consolidada por el propio espíritu de la escuela, por el ideario tan firme y de compromiso no solo con el saber, sino con la comunidad y los derechos. El festival sintetiza o representa lo que la escuela hace casi diariamente en su vida institucional, que es fortalecer la idea de comunidad”.
La actividad es libre y gratuita, el lunes 25 de mayo desde las 13 hasta las 19 horas en la esquina de La Rioja y Chaco. Estarán presentes: Repiqueteando las calles, La Rockola, RG77, Alebrije, Matafuego, Anhedonia, Manu Cabanay, Chango Ochoa, Rafa Rimondino, Coro La Piojera, Nenes Bian. También estará el Circo Davinci, Duna, Creatividad, Santuanimé, Caro Febre, Malena Circo, Inchin Lupin. Habrá Feria de artesanías, comida y xilografiada.
Para las infancias, estarán los espacios de Ludoteca; a las 15 h, el Taller fotográfico «Tras las huellas del Yaguareté” y, a las 16 h, el Taller creativo «Monumento a la Reforma”. Además, habrá un puesto de testeos de VIH, sífilis y otras infecciones de transmisión sexual. Son voluntarios y confidenciales. El evento es totalmente autogestivo y, para cubrir los gastos propios del funcionamiento, pusieron a la venta un bono contributivo de $3000 que consiguen escribiendo a las redes del colectivo.


“Es exclusivamente una acción cultural en favor de fortalecer la comunidad educativa y, al mismo tiempo, defender la educación. Insistimos en que la participación es fundamental para producir transformaciones y una de las formas es encontrarnos y construir lazos desde lo artístico y la alegría. Este festival es un abrazo frente a la intemperie y el individualismo que se impone para desarticular las fuerzas comunitarias”, apunta Gabriela Yeremian.
Toda esta movida cultural refleja el espíritu belgranense, que es una tradición de salir a la calle, visibilizar y luchar por el derecho a la educación en defensa de la universidad, de la ciencia nacional y por la inmediata implementación de la ley de financiamiento educativo. “Ojalá que este tipo de acciones sirvan para motivar a las familias que muchas veces se encuentran en solitario pensando qué poder hacer, cómo colaborar, cómo hacer para aportar algo en la transformación de esta realidad tan adversa que estamos viviendo. Este tipo de iniciativas sirven también para mostrarle al resto de comunidades educativas que la salida es colectiva”, concluye.
*Por Redacción La tinta / Imagen de portada: Madres y Padres del Belgrano por la Educación Pública.
