Denuncian desmonte en Parque de la Vida y temen que el espacio verde se convierta en barrio privado

Denuncian desmonte en Parque de la Vida y temen que el espacio verde se convierta en barrio privado
5 diciembre, 2025 por Redacción La tinta

Topadoras que responden a la desarrollista Edisur talaron bosque nativo en una parte del Parque de la Vida que aún no fue expropiada por la Municipalidad de Córdoba. Vecinos y vecinas organizadas en el grupo «Preservando el Parque de la Vida» piden que se cuide el pulmón verde y anticipan que, de lo contrario, habrá más inundaciones y desbordes del arroyo La Cañada.

Habitantes de la zona sudoeste de la ciudad de Córdoba convocan a una jornada comunitaria para abrazar el Parque de la Vida, espacio verde fundamental de esa zona capitalina. La actividad será este sábado 6 de diciembre, a las 10 h, en la intersección de calles Luis R. Frías y Los Nogales.

La acción se lleva a cabo luego que dos topadoras de la empresa Edisur se presentaran en el lugar el pasado jueves 27 de noviembre y avanzaran en el desmonte de bosque nativo. Si bien ese terreno pertenece a un particular, tiene el mismo abogado que Edisur y los vecinos temen que el espacio verde termine siendo un loteo más del gigante emprendimiento Manantiales, que ya ocupa gran parte de la mancha urbana de ese sector.

El desmonte ocurrió en una parte del parque que iba a ser expropiada por la Municipalidad de Córdoba, pero, finalmente, nunca se ejecutó la expropiación. Cuando fue creado en 1992, durante la intendencia de Rubén Martí, el Parque de la Vida contemplaba 64 hectáreas totales. De esas, hay más de 30 hectáreas que nunca fueron traspasadas al Municipio y es allí donde ocurrió el desmonte.


«Se trata de un monte muy conservado. Incluso es ahí donde el mismo Ministerio de Ambiente recolecta frutos para su Banco de Semillas (…) El daño es importante. Árboles nativos como chañares, talas, aromitos, tuscas ―algunos de gran porte― dejaron el suelo desnudo donde antes había un monte. Donde fauna autóctona como calandrias, benteveos, teros, churrinches y cardenales tenían su hogar», lamentan las vecinas.


Gracias a la acción vecinal organizada en torno al grupo Preservando el Parque de la Vida, el desmonte fue frenado luego de que pidieran la intervención de inspectores de Espacios Verdes y Arbolado Urbano.

Todo se lo lleva el río

Además del problema evidente de pérdida de bosque nativo, el desmonte en esa zona tiene una consecuencia grave para el resto de la ciudad: la sobrecarga al arroyo La Cañada.

El desmonte deja suelo expuesto, con menor absorción de agua, además de pilas de árboles y ramas en un terreno con pendiente hacia La Cañada, donde confluyen las aguas de lluvia y de los desagües hacia el centro de Córdoba. Esto constituye un peligro inminente ante la llegada de las lluvias de verano.

«La Cañada es un arroyo capaz de generar crecidas repentinas muy voluminosas, consecuencia de factores geográficos y climáticos», sostiene Alicia Córdoba, bióloga e integrante de Preservando el Parque de la Vida.

El arroyo La Cañada nace en La Lagunilla y atraviesa 28 kilómetros para llegar a la ciudad de Córdoba. Apenas sus últimos 4 kilómetros se encuentran canalizados con el característico calicanto céntrico.

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El informe de María Beatriz Valencia, de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba, remarca que hace muchos años que se toman malas decisiones respecto al río, pero que las urbanizaciones de los últimos 15 años cerca del arroyo La Cañada han impermeabilizado la cuenca y profundizado las consecuencias.


Sin la vegetación cercana al arroyo, el agua escurre rápidamente y se produce mala filtración del suelo, provocando el desplazamiento hacia el cauce del arroyo, en el último tramo natural antes de que el río llegue al centro.


En los últimos dos años, se han producido llamativos desbordes de La Cañada, inundaciones e incluso se generó un gran socavón en Av. Vélez Sarsfield, sobre el viejo cauce del arroyo.

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Desde Preservando el Parque de la Vida, presentaron un recurso para que se defienda el derecho colectivo a un ambiente sano, como lo garantiza el artículo 41 de la Constitución de la Nación Argentina.

«Necesitamos detener esto y que la Municipalidad declare pulmón verde a esta área de indispensable función reguladora en tiempos de cambio climático. Señor intendente Daniel Passerini, la decisión es hoy y está en sus manos. Expropiar estas tierras no es caro si podemos detener una inundación y perdidas irremediables para los cordobeses», concluyen.

*Por Redacción La tinta / Imágenes: Preservando el Parque de la Vida.

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Palabras claves: ambiente, desmonte, La Cañada, Parque de La Vida

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