Confirman el hallazgo de miles de restos óseos cerca de La Perla: «Por fin pisamos el suelo en donde están»
El Equipo Argentino de Antropología Forense presentó los resultados de la campaña 2025 de recuperación arqueológica de personas desaparecidas en el ex Centro Clandestino de Detención de La Perla, Córdoba.
Entre septiembre y noviembre de este año, el EAAF retomó las excavaciones en la zona de Loma del Torito ―Reserva Natural Militar La Calera― y halló restos óseos humanos desarticulados y evidencia de antiguas fosas, algo consistente con los testimonios.
El trabajo realizado hasta ahora permitió la recuperación de pequeños restos óseos y materiales. La principal hipótesis es que en la zona investigada existieron grandes fosas comunes que fueron removidas por los militares antes de caer el gobierno de facto, posiblemente, en el año 1979. Los cuerpos que estaban allí fueron llevados a otro lugar, pero quedaron algunos remanentes que podrían aportar información para su identificación al compararlos con el banco genético del EAAF.



Durante los trabajos, se excavaron 4 hectáreas, realizando unos 10.000 metros lineales de trincheras. Para el 2026, aún queda por rastrear una superficie de 2 hectáreas en la misma zona.
«Hoy nos convoca la esperanza de que estos hallazgos traigan consigo, al menos en parte, el cierre del círculo de horror y dolor al que permanecen condenadas miles de familias. Familias a las que se les niega la posibilidad de duelar a sus seres queridos (…) Nos convocamos a persistir para que vuelvan a casa, con su pueblo, por el que tanto dieron. Porque los desaparecidos nos faltan a todos», expresó Noel Tabera, directora del ex CCDTyE La Perla.
El trabajo contó con la colaboración del departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto y del Servicio de Antropología Forense del Poder Judicial de Córdoba. Además, mujeres integrantes de la Cooperativa «Roby Santucho» de FOL Córdoba, capacitadas por el EAAF, realizaron la tarea de cernido de tierra en el sitio de excavación.

«Ahí han hallado huesos: lo que queda de nuestros padres, hermanos, hijos, esposos»
El colectivo de familiares querellantes compartió un comunicado, luego de visitar el lugar donde se realizaron los hallazgos, en lo que no dudaron en catalogar como «un momento que marcará para siempre nuestra historia individual, familiar y colectiva».
«En un paisaje serrano de los que tanto conocemos, un monte en medio de lomas con espinillos y molles, vimos la tierra removida ordenadamente, cientos de metros trabajados. Ahí han hallado huesos: lo que queda de nuestros padres, hermanos, hijos, esposos. Allí están muchos de los miles de desaparecidos secuestrados en Córdoba, en esa loma y en otras. No solo los escondieron: los cuerpos no están enteros, están revueltos en la tierra, desarticulados, profanados».
«49 años después, por fin, pisamos el suelo en donde están. La tierra echa luz en tiempos de oscuridad y de odio. Cada palmo de tierra removida nos remueve el corazón. Ese predio, Loma del Torito, es para nosotros un camposanto. Sentimos alegría por haberlos encontrado y también una profunda tristeza. 49 años después, estas lomas nos revelan certezas. Que nuestros familiares están allí, cerca de La Perla, de donde los sacaron para matarlos, como lo dijeron sobrevivientes desde 1980».
Cuando los sobrevivientes atestiguaron, contaron que el camión que se los llevaba tardaba poco tiempo en ir y volver, lo que permitía presumir que la fosa estaba cercana al campo La Perla. A ese dato, se sumó el testimonio clave del campesino Juan Julián Solanille y las fotos satelitales de 1979 que muestran los cambios en el terreno.

«Había mucha información: si hubieran buscado de manera continua, los habrían encontrado en estos 50 años. Por eso, hoy pedimos un equipo de búsqueda permanente en Córdoba (…) Ahora le toca al Estado, al Poder Judicial y a las instituciones garantizar presupuesto, personal, leyes, decisión política y vías concretas para que la investigación no solo no se interrumpa, sino que se incrementen los medios y se intensifique y acelere radicalmente la búsqueda», afirman los 26 familiares que se constituyeron como querellantes en la causa “Enterramientos clandestinos”.
En ese marco, anticiparon que presentarán un proyecto de ley para que la búsqueda permanente, la recuperación y la identificación de todos y todas los secuestrados-desaparecidos se defina como política de Estado.
Y concluyen: «Hemos recorrido muchos caminos, no ha sido nada fácil. Los hijos de quienes están en esas tierras hemos crecido con muchísimo orgullo y con dificultades también. Nuestros hijos, los nietos de quienes están en esas tierras, tienen huecos en su propia historia porque sus abuelos están aún desaparecidos. El daño ha sido inconmensurable, no solo a los desaparecidos, también a las familias y generaciones por venir».



Las personas firmantes son: Graciela Geuna, Soledad García Quiroga, Silvina Requena, Sara Rosenda Lujan, Roxana Claudia Molina, Roberto Doldán, Oscar Ezequiel Jaimovich, Adriana Ruth Jaimovich, Jaime Alarcón, Soledad Nívoli, Osvaldo Nadra, María del Carmen Torres, María Eugenia Carignano, Sebastián Santiago Carignano, Alejandra Moukarsel, Juan Herrero, Alba Cristian Del Valle Camargo, Juan Sebastian Camargo, Norma Carreño, Yamila Y Ernesto Argañaraz, Tomás Gustavo Di Toffino, Norma Donemberg, Estela Marta Reyna, Sebastián Soulier, Mercedes Aguilar, Paula Mónaco Felipe, Liliana Felipe, Francisco Alejandro Ferreyra, Mercedes Ferreyra, Marta Clara Ferreyra, Mónica Flores, Mariana Ojeda Giorda, Olga Fonsea, Marcelo Yornet, Marcela Sanmartino Carranza, Mariana Sanmartino Carranza, Agustín Di Toffino, Ana Actis y Juan de Cicco.
*Por Ezequiel Luque para La tinta / Imágenes: Ezequiel Luque.
