Perfil del nuevo ministro de Defensa: militar activo, hijo de genocida y con vínculos políticos
Por primera vez desde la vuelta a la democracia, un militar en actividad estará al frente del Ministerio de Defensa. El teniente Carlos Presti fue designado para reemplazar a Luis Petri. Es hijo del genocida Roque Presti, imputado en más de 40 causas por delitos de lesa humanidad. Su hermano Daniel tiene un largo recorrido como funcionario del macrismo.
El teniente general Carlos Alberto Presti fue anunciado como nuevo ministro de Defensa de la Nación, en reemplazo del saliente Luis Petri, que a partir del 10 de diciembre asumirá su banca en la Cámara de Diputados. Presti, de 59 años, se desempeñaba hasta ahora como Jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino.
Es la primera vez desde la vuelta a la democracia ―hace 42 años― que un militar activo es colocado como ministro de gobierno. Su designación es un claro posicionamiento político y una provocación, contextualizada en dos años de gobierno con sobradas muestras de negacionismo y reivindicación de la dictadura cívico-militar.

En el comunicado de la Oficina Presidencial, indicaron que esperan que esta designación de un militar activo al frente de la cartera de Defensa inaugure «una tradición» en la dirigencia política para dar por finalizada «la demonización de nuestros oficiales, suboficiales y soldados». Incluso, desde el Gobierno buscan que asuma y jure con el uniforme militar.
«Bienvenido Tte. Gral. Carlos Presti. Nuevamente, las gloriosas Fuerzas Armadas de la Nación en su justo lugar, a medio siglo de haber salvado la Patria al ganarle la guerra justa contra el terrorismo marxista», compartió el ministro saliente Luis Petri en X, retuiteando al biógrafo presidencial, Nicolás Márquez.
La vinculación del nuevo ministro con la dictadura no es caprichosa. Carlos Presti es hijo del genocida Roque Presti, excoronel del Ejército que comandó el Regimiento de Infantería 7 de La Plata durante la dictadura y que fue señalado por organismos de DD. HH. como director operativo de los centros clandestinos de detención del Área 113, La Cacha y Arana (legajos de CONADEP 1906/0977/0180/0976/6769).

Roque Carlos Presti fue uno de los militares que, a fines de 1986, rechazó ser juzgado por la Cámara Federal y cuando esto se produjo, fue uno de los impulsores del alzamiento de Semana Santa de 1987, que puso en jaque al gobierno de Raúl Alfonsín.
Finalmente, quedó en libertad gracias a la Ley de Obediencia Debida y murió impune en 1993, a pesar de estar acusado de más de 40 casos de secuestro, desaparición y torturas.
Entre los delitos que se le imputan, está el ataque a la casa de Teruggi-Mariani, tras el cual sigue desaparecida Clara Anahí Mariani-Teruggi, quien tenía tres meses de edad cuando cometieron el operativo represivo del que Presti está acusado de haber sido parte.
El flamante ministro, Carlos Presti, nunca se expresó públicamente sobre los crímenes cometidos por su padre.

Vínculos políticos
Carlos Presti es hermano del abogado Daniel Agustín Presti, de importante trayectoria partidaria en el PRO y cercano a Diego «Colorado» Santilli, recientemente nombrado como ministro del Interior.
Según el medio El Cohete a la Luna, fue secretario del juzgado federal de los magistrados Jorge Urso y Guillermo Montenegro, quienes en reiteradas ocasiones avalaron la prisión domiciliaria para militares procesados por su actuación en la dictadura.
Luego, fue subsecretario de Justicia de Mauricio Macri en el Gobierno de la Ciudad (2007-2011) y legislador porteño hasta 2019, cuando asumió como Auditor General de la Ciudad. Actualmente, Daniel trabaja para la alianza PRO-LLA en CABA, donde se desempeña en la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires, en la Dirección General de Asuntos Comunales y del Espacio Público.
La cercanía entre los hermanos Presti ―y a través de ellos, del PRO y los militares― ya había quedado expuesta en mayo de 2022, cuando el senador Luis Juez organizó en Córdoba un acto político con locro cocinado y servido por tropas del Ejército Argentino. Al desatarse la polémica, algunos de los señalamientos cayeron sobre Carlos Presti, por entonces Comandante de la Brigada de Paracaidistas 4, quien prestó complicidad para que el acto se realizara y se utilizara a los efectivos.

Opiniones sobre su nombramiento
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, criticó la designación de Presti y calificó el nombramiento impulsado por el presidente Javier Milei como “una provocación”. «No corresponde. Cada uno debería estar en lo suyo. Esta idea de poner a un militar en un lugar que no le corresponde… No está preparado para eso y tampoco lo sabe hacer (…) Nos están mortificando con ideas extrañas que tenemos la obligación de impedir”, opinó De Carlotto en Radio Splendid.
Por su parte, Oscar Aguad, exministro de Defensa, remarcó que un militar en actividad no puede asumir un rol político. «Presti debiera pasar a retiro, primero porque la ley no lo permite, los militares no pueden mezclarse en política y además para no crear confusiones (…) Las Fuerzas Armadas no pueden adherir a ningún gobierno de turno, son un instrumento de la defensa», expuso el referente de la Unión Cívica Radical.
Por su parte, el exjefe del Ejército durante el gobierno de Cristina, César Milani, aplaudió que se designara a un militar al frente del Ministerio, pero criticó la orientación liberal de Presti: «Nombrar a un militar en la conducción de Defensa no solo no es un retroceso: es una decisión que el peronismo debió tomar hace décadas. Entre muchas razones, hay una esencial: integrar de manera real y orgánica a las Fuerzas Armadas dentro de un proyecto nacional, como siempre lo planteó el general Perón (…) Lo verdaderamente lamentable no es la presencia de un militar conduciendo Defensa: lo lamentable es que ese militar responda al ala liberal que históricamente perjudicó a la institución, replicando la herencia doctrinaria entreguista que el actual presidente reivindica y que ha sido la marca de todos los gobiernos liberales de nuestra historia».
*Por Ezequiel Luque para La tinta / Imagen de portada: Ejército Argentino.
