Comando Corsini y Archivo Vagabundo comparten cine, música y debate en Córdoba
Por Ezequiel Luque para La tinta
«Comando Corsini» llega a Córdoba para presentar una nueva película sobre la vida y obra del cantante, actor y compositor ítalo-argentino, Ignacio Corsini, una de las máximas figuras de la canción criolla argentina en la década del 20 y el 30.
Luego del primer film, Corsini interpreta a Blomberg y Maciel (2021), el colectivo artístico conformado por los cineastas Mariano Llinás y Agustín Mendilaharzu, y el músico Pablo Dacal, presenta la segunda entrega de las aventuras del Comando Corsini: «Popular tradición de esta tierra«.
En esta ocasión, el equipo audiovisual viaja a la pampa bonaerense ―Trenque Lauquen, Pehuajó, Carlos Tejedor― para rastrear los orígenes de «El Caballero Cantor», su visión del mundo entre lo rural y lo urbano, y su vagabundeo errático por los paisajes de la patria, con sus paradojas y sus fantasmas.
«Corsini llega a los 10 años a Buenos Aires, con su madre, desde Sicilia, y a los pocos meses lo envían a trabajar de boyero a Carlos Tejedor. ¿Entienden lo que esto significa? Corsini es un niño que apenas habla el español y lo mandan a trabajar en el campo, en medio de la peonada, guiando bueyes por la hacienda e imitando el canto de los pájaros. Porque esto es lo que lo destaca: su imitación de los pájaros de la provincia. Un viejo payador le enseña unos pocos acordes y cuando regresa a la ciudad, a los 17, ya tiene un puñado de temas propios: 19 canciones», recuerda Mariano Llinás, director de la película de 98 minutos, en diálogo con Página/12.

La proyección de «Popular tradición de esta tierra» se realizará este martes 18 de noviembre a las 19 horas en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de Córdoba (Obispo Trejo 314, Córdoba capital) y contará además con la presentación en vivo del espectáculo «Corsini’s Big Chance» en el patio del centro cultural.
Al día siguiente, el 19 de noviembre a las 18 h en el Auditorio de la Facultad de Lenguas, se llevará a cabo el conversatorio «La ética supersticiosa del cineasta». Un diálogo sobre el proceso creativo, la investigación cinematográfica y la recuperación de la memoria cultural entre el director Mariano Llinás y Pablo Sánchez Ceci.
El archivo como una forma de discutir el presente
Las actividades de Comando Corsini en Córdoba son organizadas por Archivo Vagabundo, proyectos que, con sus características propias, se ven hermanados en la valorización del archivo.
Archivo Vagabundo es un proyecto de protección, catalogación y sistematización del patrimonio radiofónico de la obra de Jorge Marzetti. A través de iniciativas como Misa Vagabunda, el proyecto busca mantener viva la tradición de la lectura dramatizada y el encuentro íntimo con la literatura, mientras intenta financiar la producción de un documental cinematográfico sobre el Chacho Marzetti.
«Es valioso ver cómo dialogan dos colectivos que tienen algún tipo de relación con el pasado, pero que hablan de dos generaciones distintas, dos territorios distintos, diferentes puntos de vista sobre el arte y la cultura popular», destaca Pablo Sánchez Ceci en diálogo con La tinta.
En medio de tanto bombardeo de temas urgentes de la superficie, desde Archivo Vagabundo invitan a discutir otras temáticas: «Hay un montón de cosas profundas que quedan tapadas por los petardos del Gobierno y hace falta un escenario para discutir políticas de representación que excedan la coyuntura».
«Las películas sobre Corsini son en realidad películas sobre el presente. Son una búsqueda de la identidad argentina; la tradición, lo popular y esta tierra (…) Sin que sea un panfleto, Comando Corsini hace una política cultural de patrimonialización, de recuperación del pasado, de interrogación sobre cómo se componen las imágenes que forman parte de nuestra memoria común. Pero también es un cuestionamiento a la cultura política, sobre por qué el gobierno de Milei le declara una guerra a algo como el cine», expone Sánchez Ceci.

Finalmente, Pablo salva algo trascendental: tanto Corsini como Chacho Marzetti son pequeños objetos audiovisuales de la vida cotidiana. Sus historias no cuentan grandes hazañas hollywoodenses, sino que retratan las funciones de la vida, donde viven los deseos y apetitos mundanos.
«Hay algo en esos objetos que sentimos que hay que rescatar. Es un detenimiento, una sensibilidad a lo pequeño. Todo el giro archivístico en nuestra cultura y en el arte tiene que ver con pensar con que hay algo ahí, ecológico, vegetal, orgánico, que nos aleja de los artificios».
«Hay una discusión no saldada que es sobre la soberanía de los relatos que construyen comunidad en una sociedad cada vez más incapaz de narrar. Y discutir quién asume la batalla por la memoria cultural es un eje también de este gobierno. El presidente Milei está cambiando las efemérides del ‘Día de la Raza’, del 24 de marzo… no es algo lateral. La batalla cultural se da en la reescritura de la historia«.
*Por Ezequiel Luque para La tinta.
