Algo huele mal en Córdoba capital
La Municipalidad descartó valores fuera de lo normal e “indicios de alerta para la salud” por los malos olores que se registraron. En el Concejo Deliberante ya hay un pedido de informe. El extraño fenómeno que sorprendió a varios cordobeses ha generado más preguntas que respuestas: si no fue producto de la quema de basura ni de la actividad industrial, ¿qué apesta en la ciudad?
Por Gonzalo Reyes para La tinta
¿Cómo puede ser que un mismo olor se perciba durante horas en diferentes puntos de una ciudad tan grande como Córdoba y no se sepa qué fue ni cuál fue su origen?
“Algo huele mal”, pensaron muchos cordobeses cuando comenzaron su jornada habitual este martes. Algunos se lo preguntaron al abrir sus ventanas. Otro cuando salieron de sus casas para llevar a los chicos al colegio. Otros, que al comienzo no lo detectaban, de repente dijeron: “¡Es verdad! Algo huele mal”.
Desde la zona central de la ciudad como Nueva Córdoba, General Paz, Alberdi y el Parque Sarmiento hasta barrios un poco más alejados como San Martín, General Bustos, Marqués de Sobremonte y así hasta llegar a la Circunvalación. Así como a veces usamos el clima como tema de charla, el olor a brócoli en plena cocción se metió en la agenda y fue tema de preguntas y conversaciones entre los cordobeses.
Según el testimonio de diferentes personas, el mal olor se sintió intensamente entre el lunes a la noche y la madrugada del martes, y permaneció hasta pasado el mediodía. Para algunos, era similar al gas natural, el cual en su estado puro es inodoro e incoloro, pero se le añade mercaptano, un compuesto sulfurado, que se usa como aromatizante para poder detectar fugas. Ese olor característico que se asemeja al azufre, a huevos podridos o a cebollas en mal estado fue una posibilidad para algunos.
Durante el día, ECOGAS descartó la posibilidad de una fuga. En un comunicado, informó que «no hay ningún tipo de fuga y no hay reportes de incidencias en la red de gas».
La cuestión era puro misterio. ¿Qué es este olor? En una ciudad tan grande y con tantos otros olores: ¿cómo puede ser que un solo olor prevalezca tanto, tanto tiempo y en tantos lugares?
El silencio oficial se rompió recién a las 18 horas del martes, cuando la Municipalidad de Córdoba informó en sus redes sociales que, a través del Observatorio Ambiental municipal y tras analizar los registros obtenidos de nueve sensores de aire distribuidos en la ciudad, no había “indicios de alerta para la salud de la población” y que “no se han detectado situaciones anómalas ni elementos tóxicos en la calidad del aire que puedan representar riesgo alguno para la población”.
Luego de reconocer «la presencia de fuertes olores» durante la jornada, descartó la posibilidad de que haya sido producto de la quema en basurales a cielo abierto. Sobre la posible emanación de gases industriales, dijo de forma escueta que “se mapeó a las industrias del área que manipulan sustancias que puedan generar olor de esas características”.
Si no fue producto de la quema de basura ni de la actividad industrial, pero el fenómeno existió: qué es lo que huele mal en la ciudad.

Pedido de informe
La presidenta del bloque de la UCR en el Concejo Deliberante de la ciudad, Elisa Caffaratti, formalizó el mismo martes un pedido de informe para que la Municipalidad dé los detalles sobre las mediciones efectuadas por la red de monitoreo de calidad del aire de la ciudad, entre la noche del 4 de agosto de 2025 y la mañana del 5 de agosto de 2025.
El escrito señala que “en particular, se requiere información sobre registros de dióxido de azufre (SO₂), material particulado, dióxido de nitrógeno (NO₂) y ozono, entre otros”.
En comunicación con La tinta, la concejala señaló que la primera respuesta del Municipio no fue suficiente, ya que no ofrece detalle de los datos obtenidos por el estudio ni da ninguna posible causa del fenómeno.
Entre los fundamentos del pedido de informe, también se plantea la conveniencia de que Córdoba pueda publicar a diario las mediciones que obtiene el Observatorio respecto a la calidad del aire que respiramos los cordobeses, tal como ocurre en otras ciudades del mundo.
Qué sabemos del aire que respiramos a diario en la capital
Mientras esperamos más y mejores respuestas de las autoridades municipales sobre el extraño y desagradable fenómeno que pudimos inhalar este martes, vale rescatar el trabajo que vienen realizando hace más de 10 años un grupo de científicos y científicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Se trata del Laboratorio de Investigación en Contaminantes Atmosféricos (LaICA) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales que monitorea el aire que respiramos y la calidad del mismo.
En una nota realizada por UNCiencia en 2023, la directora del Laboratorio, Hebe Carreras, señaló que Córdoba capital tiene un nivel de calidad de aire aceptable si se toman los promedios diarios y la exposición a lo largo del tiempo.
Sin embargo, el diagnóstico cambia cuando nos detenemos en determinados momentos del día, en ciertas épocas del año y en algunas zonas puntuales. Es decir que, si nos ponemos a hilar fino, corresponde señalar que la calidad del aire de la capital no es homogénea.
“Hay zonas en donde es buena y en otras no, por ejemplo, donde se combinan fuentes de emisión industriales con vehiculares. Sin embargo, es frecuente que en la ciudad se produzcan eventos de contaminación en algunos días en particular, generalmente durante el invierno. Esto es por la baja temperatura ambiente que, sumada a la situación geográfica de la capital —que se encuentra en un pozo—, dificulta la dispersión de contaminantes y aumenta sus niveles, superando lo que se considera saludable”, explicó Carreras al medio universitario de difusión científica.

La tinta le consultó a diferentes profesionales e investigadores sobre el mal olor que se percibió este martes. Ante la falta de datos concretos y la escueta información brindada por la Municipalidad en sus redes sociales, los profesionales prefirieron ser cautos y brindar una valiosa diferencia que para el común de los ciudadanos puede ser novedosa: estudiar la calidad del aire no necesariamente tiene que ver con detectar olores. Incluso hay disciplinas que se encargan de estudiar específicamente los olores y la calidad del aire se mide según otros aspectos mucho menos perceptibles.
El estudio que citamos en esta nota se realizó en 2021 sobre cinco barrios de Córdoba y trabajó sobre los niveles de contaminantes microscópicos que contiene el aire que respiramos los cordobeses y que varía según la zona y la hora del día. También se explica qué es el material particulado en suspensión (PM), qué tipos hay y cómo afectan a la salud. Como parte de los resultados de aquella medición, destacaron que en ningún caso se superó los límites diarios de PM según la ley provincial, pero sí se hallaron excedentes de acuerdo a las recomendaciones de la ONU.
El extraño fenómeno que sorprendió a varios cordobeses ha generado más preguntas que respuestas. Por el momento, sirvió para saber que la ciudad cuenta con una red de sensores del aire que puede analizar su calidad y para que nos preguntemos qué respiramos a diario. Pero desconocemos qué es, de dónde viene, qué lo genera y si volverá a suceder.
*Por Gonzalo Reyes para La tinta.
