Villa Belgrano: el TSJ ordena frenar obras de bares y edificios frente al río Suquía
El Tribunal Superior de Justicia dictó una medida de no innovar tras un recurso de la asociación civil Amigos de la Reserva San Martín. El Concejo Deliberante cambió el uso del suelo y habilitó la construcción sobre el río, en el norte de la ciudad de Córdoba, lo que pone en riesgo el corredor biológico de la Reserva Natural.
En junio de 2024, el Concejo Deliberante de Córdoba aprobó la Ordenanza 13460 que modifica el uso del suelo en los barrios Villa Belgrano y Argüello, en el noroeste de la ciudad capital.
La medida es rechazada por vecinos e instituciones de la zona que acusan que la normativa favorece a los desarrollistas al permitir una mayor densificación y altura en las edificaciones, además de promover construcciones en la costa del río Suquía.
«Una vez más, el gobierno municipal elige escuchar a los desarrollistas y no a los vecinos (…) Colabora en la destrucción de la identidad que durante décadas fuimos construyendo en cada uno de los barrios de la zona, atenta contra todos nuestros derechos adquiridos, haciéndonos perder irremediablemente nuestra calidad de vida y, como si todo eso fuera poco, afectando también el valor ambiental y patrimonial de nuestros barrios, y el valor económico de nuestros inmuebles», lamentaban hace un año los vecinos.

Desde la Asociación de Amigos de la Reserva, presentaron un pedido de inconstitucionalidad, tras considerar que la habilitación de «actividades comerciales y de servicios sobre el río, tales como bares, restaurantes y galerías comerciales”, no es compatible con la preservación de la flora y la fauna en la Reserva San Martín, que se ubica al otro lado del angosto río.
A pesar de ser reconocida oficialmente como patrimonio ambiental de la ciudad (Ordenanza 11702), el último relicto de bosque nativo que sobrevive en la reserva podría estar en riesgo ante el incremento de actividad comercial en la costanera de Villa Belgrano, que implicaría más gente, más construcciones, más estacionamientos y más contaminación sonora y lumínica que afectaría la fauna, especialmente a las aves.
«La fauna no conoce de límites catastrales. Eso va a tener un impacto ambiental negativo sobre la reserva, que no se tuvo en cuenta a la hora de hacer la ordenanza (…) Nuestro pedido de inconstitucionalidad se basa en el derecho de gozar de un ambiente sano, que se verá afectado por esta ordenanza que no contó con ningún tipo de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) ni de audiencias públicas», sostuvo Héctor Tognarelli, abogado patrocinante e integrante de la asociación civil.
Ante lo expuesto, el pleno del Tribunal Superior de Justicia reconoció admisible la acción declarativa de inconstitucionalidad, ya que existe un caso ambiental concreto, con amenaza a bienes colectivos. Por ello, dictó una medida de no innovar hasta tanto se abra la etapa procesal, la Municipalidad conteste la demanda y se expida sobre la cuestión de fondo.

«El río Suquía es el corredor biológico de la reserva. Si en vez de proteger las costas, le metés bares ahí, es obvia la afectación ambiental», lamentó Tognarelli en diálogo con La tinta.
Esa región de Villa Belgrano, Argüello y Villa Warcalde es de gran interés por parte de las desarrollistas inmobiliarias, que miran con codicia los terrenos amplios para desarrollar edificios, housing y comercios, y que se ven beneficiados por esta ordenanza que los vecinos acusan fue «hecha a medida».
*Por Ezequiel Luque para La tinta / Imagen de portada: Ana Medero para La tinta.
