Milei le ratificó a Joe Lewis la propiedad de una hidroeléctrica en Lago Escondido
La secretaria de Energía de la Nación, María Carmen Tettamanti, autorizó a la empresa Hidden Lake S.A. a ser la nueva dueña de la Central Hidroeléctrica Río Escondido, situada en la localidad de El Foyel (Ruta 40, km 1948), provincia de Río Negro. La empresa pertenece al magnate inglés Joe Lewis y es la misma firma propietaria de la polémica estancia Lago Escondido.
La resolución 324/2025 publicada en el Boletín Oficial autoriza el cambio de titularidad, que pasa de la órbita de Patagonia Energía a Hidden Lake S.A. De todas maneras, Patagonia Energía también pertenecía al grupo del multimillonario británico.

Con una fortuna estimada en 5.300 millones de dólares, Joe Lewis se ubica entre las 300 personas más ricas del planeta. Es el mayor inversor de Tavistock Group, un grupo inversor que tiene más de 200 compañías en 15 países.
En 1996, durante el menemismo, Lewis compró más de 11.000 hectáreas que rodean al Lago Escondido. En superficie, el equivalente a más de la mitad de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) o casi mil estadios Kempes juntos.
La compra de esa propiedad ubicada a cinco kilómetros de la frontera con Chile fue denunciada como irregular, ya que incumple la Ley 15385 (1944), que crea “zonas de seguridad” en las fronteras con el objetivo de reforzar la defensa nacional. Según la normativa vigente, existe una franja de 150 kilómetros en la frontera terrestre que solo pueden ser adquiridas o alquilados por argentinos nativos autorizados por una comisión especial del Estado (art. 4 y 5).
Ningún gobierno de las últimas tres décadas avanzó efectivamente en la reversión o expropiación de esas tierras. En 2012, la Inspección General de Justicia (IGJ) denunció que la compra de tierras de Lewis se hizo violando las normas de seguridad de frontera, pero la causa que investigaba la adquisición fraudulenta y debía determinar su nulidad prescribió sin resolver.

No suficiente con esta ilegalidad, Lewis incumple además el Art. 235 del Código Civil, que establece que todos los ríos, lagos y otras aguas son bienes del dominio público y que no se pueden establecer cierres o restricciones que impidan el acceso público a estos bienes.
Hidden Lake S.A. no solo alambró y bloqueó el acceso a Lago Escondido, sino que hostiga y judicializa a quienes intentan ingresar, lo que agrava aún más el incumplimiento. La orden de abrir el sendero público de Tacuifí tiene sentencia favorable desde hace una década, pero su cumplimiento viene siendo postergado.
La Central Hidroeléctrica Río Escondido fue creada en 1996, para abastecer a la Estancia Lago Escondido. En 2017, el gobierno de Mauricio Macri ―que fue denunciado por el presunto delito de recibir dádivas― autorizó a la planta a transformarse en Agente Generador del Mercado Eléctrico Mayorista.
Durante la presidencia de Mauricio Macri, se aprobó además el programa de Energías Alternativas RenovAr, que establece tarifas fijas en dólares para incentivar “energía limpia”. Beneficiada por esta normativa, la Hidroeléctrica Río Escondido vende actualmente energía al sistema nacional, a precios muy por encima del promedio, incluso si se compara con otras hidroeléctricas. Por ejemplo, mientras la central hidroeléctrica estatal de Salto Grande vende a un precio aproximado de 10–15 USD/MWh (según reportes de CAMMESA y la propia CTM), la de Río Escondido lo hace a 100–120 USD/MWh.
Sí. Lewis, el mismo que invita a periodistas, jueces y fiscales macristas a «pescar con mosca» en su estancia, toma agua del río Escondido y la vende a un precio que supera hasta diez veces el MWh de otras centrales nacionales.
*Por Ezequiel Luque para La tinta.
