Sembrando sabiduría de campo: el MoCaSE invita a participar de sus pasantías 

Sembrando sabiduría de campo: el MoCaSE invita a participar de sus pasantías 
14 julio, 2025 por Iniaki Rubio Mendoza

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesina (MoCaSE) celebra este año la 29° edición de sus pasantías formativas desde el 25 de julio al 5 de agosto. La experiencia se presenta como una oportunidad para conocer de cerca la vida en el campo y la lucha histórica de sus protagonistas, compartiendo durante diez días la cotidianeidad de una familia santiagueña en el monte profundo.

Por Iñaki Rubio Mendoza para La tinta

Un invierno más, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía campesina (MoCaSE) vuelve a convocar a sus pasantías vivenciales, que se realizarán desde el 25 de julio hasta el 5 de agosto, en el monte de Santiago del Estero. Será la 29ª edición e invitan a participar a cualquier persona más allá del ámbito universitario, en un intento de ampliar el horizonte del proyecto. “Quienes se sumen se adentrarán en las labores del campo de una familia campesina durante diez días, donde intercambiarán experiencias y saberes, compartiendo nuestra memoria histórica, luchas, sueños y realidades”, cuenta Consuelo Sanguinetti, miembro del MoCaSE.


Las inscripciones están abiertas hasta el 24 de julio y quienes tengan interés pueden anotarse escribiendo a pasantiascordobamocasevc@gmail.com. Si eres de Buenos Aires u otros lugares, hazlo a pasantiamocasevc@gmail.com y mocase.vc@gmail.com respectivamente.


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Imagen: MoCaSE.

La experiencia parte de los objetivos propios del Movimiento Campesino, según la activista: “Con casi 35 años de recorrido a sus espaldas, esta organización social y política nació con la vocación de trabajar por la defensa de los derechos de las comunidades campesinas e indígenas de Santiago del Estero, y también con un firme compromiso de defender la tierra”. La organización fue cambiando y expandiéndose a lo largo de los años, asumiendo otros objetivos y desafíos. «El MoCaSE comenzó a dedicarse a la defensa de todos los derechos; si bien nació para hacer frente a conflictos relacionados con la tierra de las comunidades originarias de la zona y su apropiación por parte de grandes empresas, hoy en día, también buscamos la construcción de una vida digna en el campo, que las generaciones que vienen puedan proyectar una vida en él”, detalla Sanguinetti.

Pasantías vivenciales

Las pasantías vivenciales surgieron casi diez años después, plantando una semilla para generar lazos y reconciliarse con la vida rural. “Las pasantías son una instancia fundamental para ampliar y entender nuestro rol profesional en el campo vinculado a las necesidades del pueblo, conocer cómo se organizan los territorios comunitarios y la producción de alimentos sanos, donde, como eje fundamental, está la defensa de la tierra, de los bosques, del agua y de la vida digna en las zonas rurales”, explica la integrante del Movimiento Campesino.

Quienes participen se sumergirán en un intercambio donde las familias locales les acogerán y les enseñarán nociones sobre la producción local, los conflictos socioambientales de la zona, su historia y la vida comunitaria. «Las familias son el corazón de la organización y, con las pasantías, pueden conocer el MoCaSE desde adentro y desde lo cotidiano. Compartir esas realidades y conocer de cerca las luchas populares y de las comunidades indígenas”, afirma Sanguinetti.

Pero antes de echar las manos a la tierra y adentrarse al monte, y como parte de la experiencia, habrá unos paneles con referentes de la organización sobre la historia del movimiento y su lugar en el actual contexto político. “Es algo así como la previa de las pasantías, que se proponen como instancias de formación para entender la realidad de la que formarán parte. Después, se conforman duplas y nos repartiremos por 25 de los 27 departamentos de la provincia para comenzar la parte práctica de la formación”. La idea es cubrir la mayor cantidad de territorio posible: “Esa amplitud hace que la experiencia de cada dupla sea completamente diferente y especial, porque cada territorio tiene sus propias características. A la vuelta, realizaremos un plenario para compartir esas experiencias”. 

Sobre a quiénes apuntaban las pasantías, explica: “Siempre tuvimos un perfil académico; quienes venían utilizaban la pasantía como formación complementaria, pero, en este último tiempo, decidimos desde la organización abrirlas a otros sectores, para que conozcan nuestro trabajo y el proyecto de vida que proponemos. Convocamos e invitamos a cualquier persona, la pasantía está dirigida al público general”. 

La vocación de diversificar su cometido estuvo presente desde los orígenes. “Al principio, se realizaban formaciones de grupos muy reducidos y siempre quisimos ampliar nuestra propuesta; fue a partir de 2008 cuando decidimos acoger a más voluntarios, impulsados por un contexto social y político favorable en el país. Pasamos de tener 80 pasantes a 300, también gracias a alianzas nacionales e internacionales como, por ejemplo, con el Movimiento Nacional Campesino Indígena y la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo, entre otros”, aclara la activista.

Fue entonces cuando decidieron crear las brigadas de escolarización, con el objetivo de desarrollar la Escuela de Agroecología y la Universidad Campesina, ante la creciente demanda para participar en las pasantías. “Las brigadas acompañaron ―y lo hacen hoy― esos procesos de escolarización, comenzaron a dar clases y plantear contenidos pedagógicos. Sistematizaron la experiencia de las prácticas para que todas las clases, actividades, experiencias queden como otra forma de narrar nuestras propias historias”. También sumaron, en los últimos años, las pasantías vivenciales en verano, que tienen por objetivo acercar la escuela a las comunidades en esa estación.

La organización campesina decidió traspasar las fronteras de su hábitat natural, trasladando su labor también a los barrios populares de las ciudades de Buenos Aires y de Córdoba. “Estamos trabajando en articulación con el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), con talleres en Cura Vasco, por ejemplo. Esta es una alternativa de sumarse para quien no pueda venir hasta Santiago del Estero por no poder pagar los pasajes o por cualquier otra razón, e invitamos a todo el mundo a que participe”.

Para Consuelo Sanguinetti los frutos de las pasantías vivenciales son impresionantes:

«Pensar que somos decenas de personas de distintos lugares del país yendo al monte profundo a atravesar con el cuerpo parte de lo que es la historia de nuestro país, la historia de las comunidades indígenas y rurales de una forma que no se encuentra ni en libros, ni en documentales, ni siquiera en relatos. Y no son cosas del pasado, los conflictos reemergen una y otra vez.También aspiramos a que la experiencia sirva de inspiración para transmitir banderas de lucha más allá de Santiago del Estero».

*Por Iñaki Rubio Mendoza para La tinta / Imagen de portada: MoCaSE.

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Palabras claves: Mocase, Movimiento campesino, Movimiento de Trabajadores Excluidos, Movimiento Nacional Campesino Indígena

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