Las estadísticas son contundentes: la fórmula artificial para alimentar bebés en reemplazo de la lactancia materna nunca ha sido un negocio tan próspero. Avanzando sobre cuerpos y derechos, las marcas violan acuerdos en todo el mundo. Una investigación reciente publicada por la Organización Mundial de la Salud revela cómo actúan y cuál es el riesgo. Por Kennia Velázquez.
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