«Hay una parte de la historia que se tapó y hoy empieza a revertirse»

«Hay una parte de la historia que se tapó y hoy empieza a revertirse»
4 febrero, 2019 por Redacción La tinta

Sin dudas Nora Cortiñas es uno de los símbolos de la lucha por los derechos humanos en la Argentina. Desde que un grupo de mujeres decidió homenajearla a través del fútbol, su nombre también está asociado a la pelota y la lucha feminista dentro de las canchas. Junto a Betty García, capitana de la Selección Argentina en el Mundial de México 71, las integrantes de Norita Fútbol Club hablaron del juego que están reinventando, las luchas y los desafíos que quedan.

Por Sebastián Tafuro para La Pelota Siempre al 10

Nora Cortiñas es un símbolo de la lucha por los derechos humanos en la Argentina. Pero su figura, incansable pese a sus a 88 años, no se remite sólo al período de la última dictadura acaecida entre 1976 y 1983. Es habitual su presencia y acompañamiento en los más diversos conflictos de la actualidad. Su nivel de activismo sorprende a los y las más jóvenes. Muchos y muchas solemos decir que es un poco la madre y la abuela de todes.

Un grupo de mujeres decidió homenajearla a través del fútbol y armar un equipo llamado Norita Fútbol Club. Además, el acercamiento de la referente de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora al feminismo en el marco de la Cuarta Ola la llevó a decir una frase que se volvió camiseta: “Ser feminista es una cosa bárbara”. Unos días después de la entrevista que hicimos en la pizzería “La Continental” de Corrientes y Serrano, Norita pudo conocer a su equipo y tanto las imágenes como los videos del increíble encuentro los pueden encontrar en el Instagram del equipo.

En la conversación colectiva con La Pelota Siempre al 10 estuvieron presentes Ayelén Pujol – periodista y con un inminente libro a publicar sobre el fútbol de mujeres – , Magui Fernández Valdez, Julieta Osses, Flavia Moyano, Maru Fernández Melián y Julia Bralo. La misma tuvo un plus de esos que lo transforman todo: la entrenadora de Norita FC es Betty García, capitana de la Selección Argentina en el Mundial de México 71 y una de las pioneras del fútbol femenino en nuestro país. Un lujo tenerla allí enfrente, con pizarra y una capacidad infinita para seguir transmitiendo saberes a quien quiera escucharla.

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Imagen: Ana Acosta

-“Hasta ahora la historia del rock argentino es la historia del hombre en el rock argentino”, dijo la cantante Marilina Bertoldi el otro día al ganar el premio a Mejor Disco del Año en el suplemento NO en Página/12. Es un título que tranquilamente podría aplicar al fútbol, no?

Betty: -Lo que pasa es que el fútbol femenino no tenía difusión, pero el fútbol femenino estaba desde los años 50. Yo te digo que cuando fui al Mundial yo tenía once años de jugadora. Había empezado en el 60 y ya íbamos a jugar por todo el país. Incluso después, a raíz de que nosotras íbamos jugando, iban saliendo equipos de fútbol femenino.

Fuimos a Córdoba y jugaba el equipo de los hombres de la liga. Y nosotras jugábamos a 10 cuadras de diferencia contra las de Río Cuarto, se llenó la cancha de nosotros y la de ellos no. Ahí tenes un ejemplo de por que la AFA no permite, no le da al fútbol femenino lo que tiene que darle. Ahora vos explicame porque, si yo juego en un equipo femenino y gano un premio de dinero, no lo reparten entre las jugadoras y se lo dan a los hombres (en una clara referencia al equipo de Atlético Huila de Colombia que ganó la Copa Libertadores de América). Son muy machistas, eso es lo que pasa.

Ayelén: -A mí me parece que lo que dijo Marilina se replica en casi todos los ámbitos, hasta ahora fue así. La historia de nuestros próceres son varones.

Betty: – Juana Azurduy era mujer.

Ayelén: -Obviamente que hay excepciones, pero la mayoría nos mostraron que eran los varones los que protagonizaban las cuestiones. Y la historia de nuestro fútbol también, nosotras – algunas – somos muy futboleras, juntábamos figuritas de chicas y pegábamos posters en nuestras habitaciones, y los posters que pegábamos eran los de varones. Porque no sabíamos que existía el fútbol de mujeres, porque por supuesto no lo mostraban. Hay una parte de la historia que claramente se tapó y que por suerte hoy empieza a revertirse eso.


Cuando fuimos a la cancha de Arsenal que había un montón de nenas muy chiquitas, esas nenas tienen referentas mujeres o van a querer jugar al fútbol como Banini, no como Messi, o como Betty, porque ahora pueden conocer la historia de Betty y Betty está para contar cómo jugaba. Muchas de las cosas que están pasando, sobre todo para las jugadoras más grandes como Betty, como las pioneras, son una especie de reparación histórica.


¿Por qué la elección de Norita para el nombre del equipo?

Julieta: -Surgió por una compañera que tenía muchos deseos de homenajear a Norita como también a todas las Madres y a todas las Abuelas, por un afecto que tenía depositado en ella pero sobre todo como para, en términos generales, que nosotras podamos de esa manera destacar su lucha. Como ellas pudieron correrse de un lugar, como madres y abuelas dieron el ejemplo corriéndose de un lugar del ámbito privado en el que estaban siempre las mujeres para demostrar, con mucha valentía y mucha fuerza, en el terreno de lo público, de la lucha, de reivindicar un montón de banderas, de luchar por sus hijos, por sus nietos y nietas.

Ayelén: -Sí, nosotras como también somos un equipo de compañeras militantes, en ese sentido son como un faro para nosotras, más allá del fútbol.

Magui: -Salvando las distancias, como lo que se nombra no existe, y también como una intención de romper con los lugares asignados, el fútbol no ha sido históricamente un lugar permitido ni que las mujeres pudieran ocupar, y cómo romper con eso… Con las Madres pasó un poco lo mismo, el ámbito de lo público, la política, reclamar por la aparición de sus hijos, no era un ámbito que naturalmente tenían que ocupar, sino que la lógica hubiese indicado que los padres hubiesen tenido que salir a ocupar ese lugar.

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Imagen: Ana Acosta

El fútbol femenino en Argentina está creciendo en los últimos años, teniendo un mayor auge, una mayor práctica. Desde el lugar de ustedes, ¿qué herramientas creen que se podrían tomar desde los lugares que corresponde para potenciar el desarrollo del deporte y volverlo más competitivo?

Ayelén: -A mi me parece que nosotras pensamos fervientemente la política como un espacio transformador de la vida de las personas, de las sociedades en general, y en ese sentido el fútbol es un lugar en el que se ve claramente que no hay políticas deportivas serias para modificar la realidad de las mujeres. En ese sentido hay un montón de cuestiones para hacer, desde ligas de acceso para todas las mujeres de todas las clases sociales. Nosotras el año pasado jugamos la Liga “Nosotras Jugamos” que en ese sentido rompe un poco los esquemas, porque es una Liga que se propone la inclusión de jugadoras que no pueden pagar la inscripción, porque acá en la Ciudad de Buenos Aires anotarte en una liga sale muy caro, entonces las pibas de los barrios populares no tienen acceso a eso y se quedan jugando en los barrios.

Desde ahí hasta si nos metemos en el torneo de la AFA, el tema de las divisiones inferiores porque es clave para el desarrollo ya que tiene que ver con la posibilidad de formarte y perfeccionarte, no solo física sino tácticamente y porque también hay una etapa del desarrollo fundamental que es entre los 12 y los 16 años que hoy en día muchas de las jugadoras no tienen. Los clubes que juegan el torneo de la AFA no tienen divisiones inferiores, hay algunas experiencias aisladas y no son proyectos o políticas pensadas desde la AFA sino impulsos de cada club.

En Estados Unidos la mayoría de las mujeres juega al fútbol porque hubo una ley en 1972 que rompió todas las estructuras y que lo que estableció fue la igualdad de acceso al deporte tanto para varones como para mujeres. Ahora la selección clasificó al Mundial y, si no hay un cambio en el apoyo, en mejorar los partidos, en generar un torneo local competitivo, por ahí esta generación se empieza a retirar y la que viene no puede llegar al Mundial si no hay un desarrollo planificado.

Betty: -Acá hay mucho material como para que empiece otra etapa y se pueda llegar a construir un gran equipo. Si en lugar de tener un solo equipo de Primera los clubes, empiezan a tener escuelitas, ahí también van a empezar a sacar más jugadoras y entrenadoras. Y dirigentas, porque los dirigentes que están hoy en el fútbol femenino no saben nada, lo único que saben es que la pelota es redonda y nada más.

Vinculado con esto último, evidentemente un déficit que se ve es que las estructuras del fútbol siguen siendo manejadas muy mayoritariamente por hombres y eso se nota.

Julieta: -El presidente del fútbol femenino de AFA es varón.

Ayelén: -Los entrenadores, en el torneo de AFA no sé si hay alguna entrenadora mujer.

Betty: -Marcela Lesich. Ahora hace poco falleció, fue directora técnica de Boca, durante 6 años sacó a Boca campeón, sabes lo que tuvo que bancarse porque los tipos le querían mover el piso. Ella además no cobraba como los hombres, eso también hay que equiparar, porque una mujer fue, hizo una escuela igual que un hombre, se recibió igual que un hombre, tiene que cobrar igual que un hombre.

¿Qué opinan sobre el fútbol mixto?

Magui: -Hemos tenido nuestras discusiones sobre el fútbol mixto. Yo no banco mucho el futbol mixto. Hay algo que sucede cuando estas jugando al fútbol mixto que los pibes se la terminan pasando a los otros pibes y terminas ahí como “estoy acá jugando yo también eh”. O que te tratan como si vos no pudieras marcar, o te vienen a marcar más suave porque sos piba, se pone la regla de que el gol vale doble, o esta cosa que si lo gambeteas es como una burla y una ofensa, se cargan entre ellos.

Betty: -Los hombres no se bancan que vos le hagas un dribling o lo pases, he jugado contra varones, por eso te lo digo. Me acuerdo el caso de una compañera arquera de la Selección y le tiraban como si fuera un hombre. Era para hacer una exhibición, no para que se la agarraran, pero no les gusta perder, entonces te golpean. No es lo mismo el físico de la mujer que el del hombre.

Julieta: -En todo caso no es lo mismo porque desde chicas no nos dejaron jugar al fútbol como juegan ellos, porque siempre tenemos que hacer otras tareas o estar dedicadas a desarrollarnos en otros aspectos de la vida y no en el deporte.

Magui: -Y también lo del fútbol mixto tiene mucho que ver con la edad, porque cuando son bien chiquitos, los pibitos y las pibitas comparten, hay varias escuelitas mixtas que aprenden a jugar entre sí, son pares, tienen físicos más similares y la habilidad la van adquiriendo medio a la par, es otra rosca.

Maru: -De hecho pensando un poco en la pregunta anterior, de qué cosas podrían hacerse para empezar a quebrar un poco estas cuestiones, también digo que cuando uno iba a la escuela primaria el ejercicio estaba segmentado totalmente. Las mujeres, en mi caso pero no varía demasiado, hacíamos hockey, vóley, gimnasia artística; los varones, fútbol o básquet. Ya esa separación en esa instancia tan crucial es como muy determinante.

Quizás una subpregunta que se podría pensar es que una cosa puede ser el fútbol mixto ya de grande y otra incentivar la práctica mixta desde pequeños. Eso hasta serviría para equiparar en cierto punto.

Julia: -Si bien cuando hay sociedad encima se da la reproducción en el juego de muchas asimetrías que ya están en otros lugares y particularmente me parece que hay que fortalecer y bancar el equipo femenino netamente; creo que, por ejemplo en el caso de jugar con varones, compañeros de trabajo, estás todo el día trabajando con tu compañero viviendo esa reproducción de las asimetrías, el porongueo, y de pronto estás jugando de igual a igual, con reglas, y también se da, lo pensé así para darle una veta más positiva, se borra un poco eso y aparecen los comentarios de “mira, ésta como corre”, “ah, mira, ataja pelotazos”, “ah, pensé que eras una boluda en todos los ámbitos de la vida”. Es esa sensación de “viste guacho, en la cancha nos equiparamos un poco, corría rápido también”.

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Imagen: Ana Acosta

¿Cómo las atraviesa en su práctica futbolística el feminismo? ¿El fútbol es feminista?

Magui: -Un poco están de la mano y me parece que tiene que ver con esto que charlábamos antes de trastocar las lógicas de lo que hegemónicamente te imponen de los lugares que podes ocupar, o que no. En eso el feminismo trastoca y discute con eso. De hecho ha habido un proceso ya que en algún momento decíamos fútbol femenino y después empezamos a decir fútbol feminista, me parece que están relacionados y que es el momento de ocupar ese lugar. No solo para las pibas, sino también para las disidencias.

Julieta: -Sí, el fútbol es una forma más de militar dentro del feminismo, podes hacerlo de esa manera. Nosotras somos un equipo que está conformado por compañeras que militamos en un partido político, que queremos entonces transformar la realidad, pero además militamos en el frente que se llama La Sublevada, que es el espacio de mujeres, tortas, putos, travas y trans de Nuevo Encuentro. Nos atraviesa todo el tiempo el feminismo y obviamente una de las razones de poner energía militante también en el fútbol no es solamente el deseo, el goce de jugar, de compartir con tus compañeras, es querer ocupar espacios, transformar.

Magui: -También nos educan mucho para competir con otras mujeres, para encontrar a la otra mujer como una rival, como una que la tenes que estar midiendo para ver en que vos podes ser mejor, para competir también por un hombre en esa lógica de heterosexualidad obligatoria. El equipo y encontrar en la otra una compañera y transformar esa lógica, me parece que ahí también el fútbol tiene un rol que está vinculado con el feminismo, que nos permite leernos a todas como pares y como un lugar de apoyo, no de competencia.


Ayelén: -A mi me parece que el fútbol en tanto práctica es feminista y tiene valores feministas, tiene características feministas, el pasar la pelota, en la cancha no estás sola, estás con tus compañeras, de la solidaridad, y también de apropiarte de otras características más vinculadas a la agresividad que también son parte y que también son tuyas. Pero además me parece que como práctica per se el fútbol para las mujeres es profundamente anticapitalista, profundamente antipatriarcal. Pararte en la cancha es un acto profundamente anticapitalista, profundamente revolucionario y antipatriarcal porque era un espacio completamente negado para nosotras y estamos ahí ocupando todos los partidos y todas las canchas.


Flavia: -Yo recuerdo notas que le han hecho a las famosas mas hinchas de tal equipo y no le hacían a las jugadoras, la mujer nunca estuvo adentro de la cancha.

Un poco lo que decías vos Ayelén lo señala Mónica Santino, esa frase de “me paro en la cancha como en la vida”.

Maru: -El fútbol en algún punto te obliga a animarte, a aparecer en escena. No hay forma de jugar o de ganar sino es pensando en que todas tienen que tener su participación. Y esa enseñanza trasladada al resto de la vida cotidiana es hermosa. Además de animarse, de pararse en la cancha como en la vida, saber cuando pasarla, cuando tenerla, saber cuando mirar hacia adelante y cuando no, y saber sobre todo que la forma de romper todo esto es en grupo, es con otras, no es sola en tu casa leyendo un libro sobre feminismo, también, te da otras herramientas, pero lo que para mi es una enseñanza hermosa es pensar que la salida es colectiva.

Ayelén: -Además pasarte la vida sin hacer un gol o sin saber lo que se siente cuando haces un gol o metes un caño. Te reconcilia a vos como persona por días. Nada más lindo que hacer un gol. La otra vez no recuerdo quien nos preguntaba después de una charla, una persona que había leído lo de Galeano que había equiparado el gol con el orgasmo, “¿para ustedes también es así?”. Y la respuesta fue “obvio, no hay nada más lindo que hacer un gol”.

Y allí Betty cierra contando que hizo muchos goles en los 26 años de su carrera. Que el gol más lindo se lo hizo a Perú al regreso del Mundial del 71 donde gambeteó hasta a la arquera. Y que en general ella era muy de eludir a las arqueras. No hay nada más que agregar.

*Por Sebastián Tafuro para La Pelota Siempre al 10

Palabras claves: Fútbol Femenino, Norita Cortiñas

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