Juego, luego existo

Juego, luego existo
14 febrero, 2019 por Gilda

La campaña de La Digna Educación involucra 36 espacios educativos barriales y territoriales que construyen cotidianamente una pedagogía para la emancipación. Estamos convencidxs de que la educación no se imparte sino que se construye colectivamente y que debe aportar al desarrollo de capacidades fundamentales como el juicio crítico. En estos, nuestros espacios, dejamos atrás la educación bancaria y avanzamos juntxs en el enorme proyecto de la educación popular. Aquí presentamos una hermosa experiencia de trabajo con niñxs que revaloriza la pregunta y lxs reconoce como sujetxs políticos…

Por Juja para La tinta

«Sólo en sueños, en la poesía, en el juego…
nos asomamos a veces a lo que fuimos
antes de ser esto que vaya a saber si somos».
Julio Cortázar

«El juego merece la pena
en la medida en que no  se sabe cómo va a terminar.»
Michel Foucault

Ahí, donde siempre queremos volver…

Si nos ponemos en el ejercicio de recordar los juegos que inundaban nuestras infancias, enseguida se nos ilumina la sonrisa. Y es que volver a esos recuerdos de travesuras, de pies en los charcos y manos embarradas, es volver ahí, donde encontramos la felicidad más pura.

¿Por qué la infancia se nos devela siempre sonriente? Y es que las preguntas y la curiosidad nos abrían a infinidad de mundos que -con la imaginación- llenábamos de colores, aromas y hasta sabores.

A través de los juegos creábamos historias. Con una sábana envuelta nos convertíamos en exploradorxs, formábamos bandas de música o nos convertíamos en magxs. Con una caja de cartón viajábamos por el espacio o corríamos rapidísimas carreras en los pasillos de las casas.

Y es por esas sensaciones de adrenalina y entusiasmo, por esas emociones que sobresaltaban el cuerpo y nos hacían correr sin alcanzar el cansancio, que hoy siendo niñs envueltxs en disfraces de adultxs queremos volver.

¿Volver? ¿Acaso se puede? ¿Cómo?

Y así, llenándonos de preguntas es que llegamos.

A construir mundos desde el juego y desde la curiosidad que nos mueve, con las preguntas que incomodan porque quieren salir.

Con todo eso armamos un espacio de encuentro y construcción colectiva, donde vamos creando a partir de intereses e inquietudes de cada unx y de todxs. Las preguntas surgen de a borbotones y nos abren a la curiosidad y al misterio. Nos mueven por relatos, historias por desentrañar o nuevos caminos para trazar.

Ese espacio, que tiene forma de taller porque todxs proponemos, hablamos, preguntamos, es un taller de filosofía con niñxs en la Biblioteca Popular Julio Cortázar.

¿Por qué un taller de filosofía con niñas y niños?

Pensar un taller de filosofía con niñxs es abrirse a habitar un espacio que fomente el sentido crítico y reflexivo en los niñxs para que se lleven como aprendizaje que no hay respuestas únicas y definitivas, que tal vez esa respuesta abre otra pregunta más. O a muchas más.

Y que al tomar una posible respuesta tienen que mirarla en todas sus dimensiones, desde muchas perspectivas y con lentes de todos los colores.

También aprendemos a debatir desde el respeto por la opinión del otrx construyendo argumentos que puedan ayudarnos a expresar aquello que estamos pensando.

Con la imaginación, además, soltamos todas las ideas y las mostramos sin miedo ni vergüenza. Así, al compartirlas, juntamos la imaginación de todxs y llenamos de ideas nuevas y distintas el mundo.

El juego es un elemento muy importante, ya que desde una práctica desconstracturada podemos repensar y reconstruir relatos, estereotipos y conceptos por de más complejos como la muerte, el dolor, el poder, la sexualidad, el género, las violencias. Lo lúdico nos permite así entrar desde la inocencia y desarmar lo que nos imponen, proponiendo otras posibilidades en este juego de vivir.

Paso a paso creamos un espacio entre todxs y para todxs, desde el diálogo, el respeto, guiados por la imaginación y la curiosidad.

Pero… ¿lxs niñxs pueden filosofar?

Como posible respuesta, yo pregunto:

¿Y por qué no?

¿Acaso sólo los adultos estamos capacitados para filosofar? ¿Por qué? ¿Quién lo dice? (seguro otrx adultx)

Incluso, ¿alguien podría definir ahora y para siempre en qué consiste el filosofar? ¿Hay una sola manera de hacerlo?

Será cuestión de averiguarlo.

Y, como decía el viejo y hedonista Epicuro:

“El que dice que el tiempo de filosofar no le ha llegado o le ha pasado ya es semejante al que dice que todavía no le ha llegado o que ya ha pasado el tiempo para la felicidad (…) Es, pues, preciso que nos ejercitemos en aquello que produce la felicidad, si es cierto que, cuando la poseemos, lo tenemos todo y cuando nos falta, lo hacemos todo por tenerla”. (Epicuro de Samos)

Nos arrojamos así a la aventura de la filosofía con niñxs, que es la aventura de la felicidad.

Nosotrxs seguimos jugando

Hace cinco años que la seño Juja (Julieta Jaimez), la seño Aye (Ayelén Branca) junto a lxs niñxs que nos acompañan venimos creando, construyendo y apostando para habitar un espacio lleno de amor, respeto, preguntas y mucha diversión.

La Biblioteca Popular Julio Cortázar, desde el mismo momento que presentamos la propuesta nos abrió sus puertas y su enorme corazón, acompañándonos en cada descubrimiento con mucho cariño y entusiasmo. Por eso, amamos tanto ese lugarcito acogedor y siempre queremos volver. Muchas muchas gracias a ese espacio hermoso que permite construir desde lo comunitario, todos los días.

Y así, todos los sábados -entre mates y algunas cositas ricas- nos encontramos a la mañana para adentrarnos a una nueva aventura y seguir coleccionando preguntas.

Exploramos desde relatos, canciones, obras de teatro, películas, cuentos y un sinfín de recursos que, a través de la reflexión, el diálogo y la creación nos permite habitar un espacio para repensarnos y llenar de colores el mundo. Para crear uno nuevo y más acogedor con los cuestionamientos que surgen en cada encuentro.

La frescura de lxs niñxs enseguida contagia y llena el aire, poniendo todos patas para arriba. Y de pronto, todxs nos ponemos a jugar porque están muy abiertos a todas las propuestas y no sienten inhibiciones de expresar sus pensamientos, sentimientos y emociones.

Su curiosidad lxs abre a búsquedas, interrogantes y miradas que, desde el juego nos llevan a construir infinidad de posibilidades, a repensar desde lo más simple y cotidiano, hasta preguntas que por miles de años llevaron a filósofos a trazar posibles respuestas.

Son tan libres, que es de ellxs que debemos aprender su mirada. Como dice Julito:

“Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, un piedrita y la punta de un zapato.” (Rayuela, Cap. 36)

Lxs niñxs de la Julio Cortázar a viva voz

Ahora agarramos la piedrita para jugar a la Rayuela.

La Rayuela es el Taller, entonces nuestra piedrita es reconocer a lxs nixs como sujetxs políticxs.

¿Y qué quiere decir esto?

Quiere decir que lxs niñxs son sujetxs de derechos, que no necesitan formarse ni llenarse con cosas que les impongamos. Lxs niñxs están siendo con sus propias decisiones, opiniones, preguntas, elecciones y gustos.

Por eso, abrimos un espacio con ellxs y entre ellxs donde puedan expresarse, debatir, cuestionar, reflexionar y crear entre todxs sin una determinación de los adultxs que le digan cómo deben ser o hacer, qué tienen qué pensar o cómo se deben sentir.

Nosotras no les imponernos nada, sino que por el contrario lo proponemos como un espacio abierto para que ellxs puedan construir con libertad y desde sus propios intereses.

Son niñxs muy curiosos, llenos de imaginación y de preguntas que permiten sacudir el mundo para que lo miremos, desarmemos y lo volvamos a crear dándole colores y formas más hermosas.

Disfrutan mucho de la dinámica del taller, van muy contentos por tener un espacio para poder expresarse libremente. Se cuidan y crean de manera colectiva. Hay mucho afecto y respeto, se escuchan y aportan con mucho interés. Siempre reciben muy alegremente las propuestas y ellxs mismxs tienen muchas ideas que sumamos a las actividades, creando entre todxs cada encuentro.

Y hablando de voces, durante 2018 trabajamos en conjunto con la Radio Comunitaria La Quinta Pata -que funciona en el espacio de La Cortázar- y a quienes les agradecemos mucho también por hacernos sentir tan cómodos y contentos.

Y entonces lxs niñxs tuvieron su tiempo en el aire para contar qué hacemos en el taller. Saltando de ansiedad se preparaban y con programa armado en mano hablaron sobre el Cordobazo, la Marcha de la gorra o el Ni Una Menos. Rapearon, se preguntaron qué escuchamos cuando escuchamos música y debatieron sobre los orígenes del universo, los derechos, el respeto y las diversidades sexuales y culturales. Hicieron entrevistas y hasta operaron del otro lado del micrófono.

¿Qué queremos aprender?

Ahora, si me permiten, voy a contarles dos anécdotas.

Una vez, vinieron unos adultxs muy curiosos a conocer nuestro taller y después les preguntaron a lxs niñxs qué era la filosofía y por qué elegían ir a un taller de filosofía con niñxs.

Jonás Iribarren -que en ese momento tenía 9 años- muy fresco les respondió:

“A mí me gusta la Filosofía para compartir con gente, para hacer cosas más…porque voy al taller para descubrir cosas que yo no aprendo en la escuela. Y yo trato de hacer lo posible para trabajar, para hacer cosas mucho más grandes que en la escuela.”

Debatir si aprenden cosas más importantes que en la escuela nos llevaría a una discusión bien larga y más bien académica como preguntar ¿Qué cosas son importantes aprender? ¿Para quiénes? ¿Cómo se traza la línea entre lo importante y lo no importante? ¿Qué significa aprender? ¿Cómo se logra?

La otra anécdota tiene un poco que ver con esto.

El año pasado fuimos a ver la obra de teatro “La casa de las luces que estallan”. Mientras transcurría, los personajes se iban haciendo interrogantes bien interesantes que lxs niñxs espectadores en movimiento respondían a los gritos y muy entusiasmados. Después, charlando y recolectando preguntas para rearmar la obra, nos quedó rondando una, que resonaba muy fuerte:

“¿Cómo van a saber lxs adultxs qué queremos aprender si no nos preguntan?”

Nosotras les preguntamos, jugamos, inventamos, nos animamos a seguir aprendiendo. Nosotras apostamos porque creemos en darles voz, en potenciarles sus gustos y curiosidades. Nosotras les preguntamos y nos preguntamos porque así andamos por la vida, porque las preguntas nos mueven en el mundo. Porque así somos felices.

¡Para lxs curiosxs!

El taller de Filosofía con niñxs nos encuentra todos los sábados de 10:30 a 12:30 hs.

¿Quiénes pueden ir? Todxs los niñxs que quieran abrirse al juego del filosofar y crear (de 5 a 10 años pero no es excluyente).

¿Dónde? Biblioteca Popular Julio Cortázar – Diego de Torres 1332 – Barrio San Vicente.

¿Cuándo? Empezamos el primer sábado de abril.

Y si tienen más preguntas, nos pueden escribir a juja.z@hotmail.com y aye.branca@hotmail.com.

*Por Juja para La tinta.

Palabras claves: Biblioteca Popular Julio Cortázar, educación, filosofía, Infancia, La Digna Educación

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