La Enemiga Pública

Leer y escuchar a Leonor Silvestri es mirarse en miles de espejos a la vez, atreverse a hacer temblar las frases hechas, volver a pasar sobre lo que suponemos desaprendido, para preguntarse de nuevo, y dar una vuelta más a las escasas certezas construidas. En su irreverencia creo encontrar su potencia, me atrae lo que adivino como una rebeldía a la corrección.