La mar turbia
Córdoba

La mar turbia

La Laguna Mar Chiquita es uno de los ecosistemas más importantes del país. Hace menos de un mes, Nación y Provincia anunciaron que será declarada Parque Nacional. Sin embargo, sus costas están repletas de basura y el agua contiene peligrosos contaminantes provenientes de la ciudad, la actividad industrial y la producción agraria.

Por Pablo Giordana para La tinta

Los restos de una heladera, un bidón de agua envasado en el barrio Nueva Italia de la ciudad de Córdoba, ruedas de bicicletas para niños, zapatos, zapatillas, ojotas, crocs. Maracas, frascos de remedios, latas de desodorante, cartuchos de impresoras, botellas de vidrio y de plástico. Muchas botellas de plástico. De todos los tipos, colores y gaseosas.

Los ríos que llegan hacia ella traen la basura desde distintos puntos y el agua, porfiada, inteligente, la devuelve a la costa.

Esto es una muestra de lo que se acumula en las orillas de la Laguna Mar Chiquita (o Ansenuza, como dicen que la llamaban los pueblos originarios). Los ríos que llegan hacia ella traen la basura desde distintos puntos y el agua, porfiada, inteligente, la devuelve a la costa. Pero ningún ser humano, productor de estos desperdicios, es responsable de limpiarla. Ni los municipios cercanos ni la Provincia. Desde la ruta no se ve.

La Laguna Mar Chiquita es uno de los ecosistemas más importantes del país y tiene una superficie de 6.000 kilómetros cuadrados. A principios de marzo de 2017, se conoció la noticia de que la Nación y la Provincia de Córdoba firmaron un acuerdo para que este lugar sea declarado Parque Nacional, en la actual Reserva de Usos Múltiples (RUM) de Bañados del Río Dulce y Mar Chiquita. La zona alberga 329 especies de aves, 35 de reptiles, 16 de  anfibios y un número todavía no precisado de mamíferos.

Estas imágenes, corresponden a la Laguna del Plata, ubicada entre las localidades de La Para y Marull, a 150 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Córdoba. Este es un brazo de la Mar Chiquita, que en un momento era una laguna independiente y que en la gran inundación de la década del ’70, se unió a “la mar”, como la llaman los lugareños.

De esta manera, el nuevo Parque Nacional que integra Mar Chiquita
se convertiría en uno de los más contaminados de la Argentina.

Ya en marzo de 2015, científicos de la Universidad de Córdoba y la Universidad Nacional de Mar del Plata confirmaron “la existencia de un combo de contaminantes en la laguna de Mar Chiquita”. El estudio, publicado por UNCiencia, la agencia de noticias de la UNC, afirmaba que “se trata de elementos que no son letales para los humanos, pero tienen incidencia en la biota y, a largo plazo, podrían tener algún efecto en la salud de las personas”.

El trabajo surgió a partir de la tesis doctoral de Laura Ballesteros, miembro del Instituto de Diversidad y Ecología Animal de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC. Ballesteros analizó la presencia de endosulfán, un plaguicida que se utiliza para combatir la chinche de la soja, prohibido en 2013 luego de ser utilizado durante las últimas 15 décadas. “El endosulfán está prohibido en casi todo el mundo, pero en Argentina todavía rige un plazo de cinco años para usarlo: no se fabrica pero se puede aplicar lo que queda en stock”, explicaba Ballesteros a UNCiencia.

Luego, decidió ampliar el análisis a otros contaminantes cuya presencia pueden ocasionar efectos nocivos en la vida silvestre de la laguna. Los investigadores además de componentes de agrotóxicos, detectaron “contaminantes provenientes de la ciudad y de la actividad industrial, acarreados por los ríos que desembocan en ese reservorio de agua salada”.

Coctel contaminante

Las mediciones realizadas arrojaron muestras, además de endosulfán, de PCBs, HCHs, DDTs y PBDEs.

Los PCBs fueron los contaminantes hallados en mayor cantidad, tanto en partículas suspendidas sobre el agua como en el sedimento. “Este compuesto es uno de los contaminantes más nocivos del planeta y está prohibido en muchos países. Su presencia en la laguna podría deberse a arrastre por el río, a transporte atmosférico o a la suma de estos y otros fenómenos de transporte de contaminantes en el ambiente”, decía Daniel Wunderlin, miembro del equipo de trabajo a UNCiencia.

El PCB es cancerígeno y también está presente en los tejidos de los pejerreyes de Mar Chiquita. La cantidad detectada sobrepasa los niveles permitidos para el consumo humano, por lo que podría poner en riesgo la salud de quienes comen el pescado de este lago.

Los HCHs son una mezcla de hexaclorociclohexanos y el más conocido es el lindano, que se utilizaba en los champús piojicidas antes de su prohibición en 1998. El DDT, por otro lado, es un insecticida que dejó de usarse hace más de 40 años, pero que, según este trabajo, todavía persiste en Mar Chiquita. El PBDE es tan tóxico y persistente como el PCB. Tiene propiedades ignífugas por lo que se usa en la industria electrónica. Aldrin y Dieldrin, componentes de hormiguicidas, también son parte del combo de químicos que se encuentra en la laguna.

“La contaminación es consecuencia del modelo de uso de agroquímicos y es un problema, porque es una ecuación que se tiene que balancear: los plaguicidas mejoran la producción, pero usados sin control causan problemas en el ambiente y, en definitiva, en la gente”, decía Ballesteros.

La laguna recibe el afluente de tres ríos. El río Suquía, que nace de la unión de varios arroyos y cauces en las serranías cordobesas, atraviesa las localidades de las Sierras Chicas, la ciudad de Córdoba y Villa Santa Rosa antes de desembocar allí.

El Xanaes, proviene del dique Los Molinos y pasa por Despeñaderos, Río Segundo, Villa del Rosario, Pilar, Tránsito y Arroyito, donde se encuentra la planta de Arcor, que produce caramelos y millones de residuos al año.

Y el río Dulce, que nace como Río Tala en el límite de Tucumán y Salta, y luego recorre el territorio de Santiago del Estero, e ingresa a la provincia de Córdoba, donde recibe el nombre de Petri y forma extensos humedales, antes de entrar en la Laguna Mar Chiquita.

De esta manera, los afluentes no sólo traen la basura de las ciudades sino que también arrastran cientos de litros de agrotóxicos de los terrenos que atraviesan en plena pampa sojera. Es más, numerosos campos que se encuentran cerca de la laguna fueron salvajemente deforestados y los agroempresarios cultivan el “oro verde” hasta casi la orilla.

Viejo problema

Sin embargo, la problemática no es nueva. En 2010, murieron cuatro toneladas de peces en el Embalse de Río Hondo, como consecuencia de la grave contaminación que afecta a toda la cuenca del río Salí-Dulce, producida por la industria de la celulosa, que desemboca en la Mar Chiquita.

Algunos años después, en 2013, con el título “El impacto ambiental llega a la laguna Mar Chiquita”, el diario La Voz del Interior señalaba que “aguas arriba de Río Hondo, el impacto es de los ingenios azucareros y establecimientos de cítricos, por falta de tratamiento de sus efluentes. También se apunta el aporte de grandes compañías mineras en Catamarca. Los fluidos cloacales sin tratar que se derivan al cauce agregan otro condimento”.

Fuente de vida

La laguna Mar Chiquita es una cuenca endorreica que se encuentra al noreste de la provincia de Córdoba, entre los Departamentos Río Seco, Tulumba, Río Primero y San Justo. Limita al norte con la Provincia de Santiago del Estero. La zona fue declarada reserva natural el 29 de noviembre de 1994. Además, en 1991 fue declarada miembro de la Red de Reservas Hemisféricas de aves playeras y en 2002 sitio RAMSAR, ya que alberga a las aves acuáticas migratorias que vienen de América del Norte, el Caribe, Colombia y la Patagonia.

La Laguna del Plata tuvo su apogeo cuando, en 1919 llegó a La Para Pablo Guglieri, un hacendado que construyó entre 1923 y 1926,  el hotel de cinco estrellas SAVOY HOTEL sobre las playas de su campo que daba a la Mar Chiquita. Tenía 120 habitaciones, usina, frigorífico, pastelería y un ferrocarril (de 17 km. de longitud) que unía estación La Para con el gran hotel. Además, tenía canchas de tenis, piletas de natación, vestuarios, alquiler de botes y duchas.

Después del fracaso del primer emprendimiento, demolido en 1942, realizó uno nuevo sobre las márgenes de la Laguna del Plata, llamado Nuevo Hotel Savoy, mucho más modesto.

En los 70, con la gran crecida de la laguna, que inundó gran parte de la localidad de Miramar, también se llevó al hotel de Guglieri. Hace unos años, desde la ruta sólo se veía el techo. Hoy pueden verse sus restos y la pileta circular, alimentada por un surgente natural.

* Por Pablo Giordana para La tinta

7 Abril, 2017

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