“Por ahora”
Epígrafes

“Por ahora”

En el centro de la escena está, serio y decidido, un joven comandante rodeado de micrófonos declarando la rendición. Usa ropa de combate y una boina roja de paracaidista que luego sería símbolo del movimiento bolivariano. Habla pausado. Traga saliva. Su voz es gruesa y dulce. Cada palabra le pesa en la boca, cae y se estrella contra la pantalla de miles de televidentes venezolanos que entienden que la historia de su país se está escribiendo en cada palabra.

Se dirige a sus compañeros que también se han levantado en armas: “Compañeros lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados”. Estalla un flash. Las palabras quedan retumbando en la sala.

Es el 4 de febrero de 1992 y Caracas amanece agitada. Las políticas de ajuste de corte neoliberal impuestas por el Fondo Monetario Internacional hacen estragos en las mayorías venezolanas. En una de las tierras más ricas del planeta, el desempleo y la pobreza llevan a una crisis social y política que estalla en el Caracazo, en 1989, pero que sigue creciendo entrados los 90’s.

Hugo Chávez Frías tiene 37 años y es uno de los cabecillas del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), una agrupación de cuadros militares que retoman el pensamiento emancipatorio de Simón Bolívar y deciden asumir la responsabilidad histórica.

Es su primera aparición pública.

Luego sería encontrado culpable de rebelión por el Gobierno de Carlos Andrés Pérez y encerrado en prisión cerca de dos años. Pero ya nada sería igual en Venezuela: el 4F será recordado como el despertar de un pueblo encarnado en Chávez.

6 Febrero, 2017

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admin La Tinta. Periodismo hasta mancharse.


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