Mujeres y medios: un debate necesario
Géneros, Medios y Periodismo

Mujeres y medios: un debate necesario

Que hay una mutua relación de tensión, diálogo y dependencia entre medios y poder no es novedad. A la hora de las noticias las mujeres son sólo el 29% de personas sobre las cuales se informa. Cómo se construye la realidad que leemos todos los días.

Afirmar hoy que los medios masivos de comunicación no son neutrales y tampoco hablan por sí solos, sino que tienen dueños y responden a sus intereses, parecería parte del sentido común. Las discusiones desarrolladas antes y después de la aprobación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522 (LSCA,2009) pusieron sobre la mesa algunos de estos debates.

Nos parece necesario detenernos una vez más a problematizar la relación entre dichos medios y el poder que detentan, la forma que construyen discursos, y específicamente, los tejidos de poder que existen entre medios y mujeres. ¿Cómo aparecemos y desaparecemos en los mass media? ¿De qué manera hablamos y hablan de nosotras? ¿Qué estereotipos de mujeres construyen y construimos?

La agenda

Días atrás Pate Palero, integrante de Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación No Sexista (RedPar), dijo a La Tinta que la relación de las mujeres con los medios es doblemente desigual. Desde su lugar de trabajadoras y también en relación al tratamiento periodístico: quiénes son las fuentes, cómo se presentan los relatos cuando involucran a mujeres, cómo se construye la agenda.

Tal como anticipamos en dicha entrevista, desde el viernes 12 de agosto la RedPar celebró en su XI Encuentro sus 10 años como organización. En uno de los paneles del evento, se presentaron los resultados del monitoreo de la WACC (Proyecto de Monitoreo Global de Medios, las siglas son en inglés), sobre la representación que tienen las mujeres en los medios masivos de comunicación de Argentina, realizado en marzo de 2015. Se relevaron 23 medios, incluyendo redes sociales: 4 canales, 5 radios, 6 diarios nacionales, 4 sitios web de noticias y 4 cuentas de medios en Twitter.

¿Cómo aparecemos y desaparecemos en los mass media? ¿De qué manera hablamos y hablan de nosotras? ¿Qué estereotipos de mujeres construyen y construimos?

Los datos mostraron que las mujeres son sólo el 29% de personas sobre las cuales se informa, y que en el 25% de las noticias donde una mujer aparece, la encuadran en su rol familiar, evidenciando una clara diferencia con respecto al tratamiento que hacen de los hombres, donde ese encuadre sólo se da en un 8% de los casos.

El tratamiento de la información que involucra a mujeres, frecuentemente es abordado de manera sexista y discriminatoria, construyendo imágenes degradantes sobre ellas. Abundan ejemplos de tratamientos erróneos, estigmatizantes y culpabilizadores ante violaciones, incluso ante femicidios (que pocas veces son nombrados de esa manera), como los casos de Micaela Ortega, Daiana García, Micaela Gutiérrez, Yamila Candela Garay, nombrando sólo unos pocos.

Aún resuena el caso de Romina Tejerina, la jujeña que en 2003 mató a su beba producto de una violación, por lo que fue condenada a 14 años de prisión. En aquel momento, la fiscal del caso hizo hincapié en la forma en que iba a bailar (con pollera corta) como causante/provocación de la violación. Y afirmó que toda joven que haga eso, “que es la mayoría de la juventud, si la violan, que se joda”. Lo dijo la fiscal, lo expresó la condena social, lo construyeron los medios.

La historia se repitió el pasado 14 de agosto: los jueces Dante Ibáñez, Rafael Macoritto y Fabián Fradejas decidieron que “no hay razón” para continuar salvaguardando la identidad de Belén y de la mano del diario La Gaceta de Tucumán develaron su nombre completo. Lo dijeron los jueces, lo difundieron los medios.

Sin embargo, existen diferentes modos de aparecer en la escena mediática. Silvia Elizalde, en su artículo `Las Chicas it´ diferencia entre el tratamiento que se da a mujeres jóvenes pertenecientes a clases media/alta y a aquellas de clases populares. Mientras Candelaria Tinelli aparece en los medios como mujer empoderada que puede decidir sobre su vida en libertad; otras son vulnerabilizadas, presentadas como desposeídas de derechos, como “nenas”, “putas”, “putitas”.

Ante este análisis, Elizalde dice que es “evidente que las dos proponen modelos de feminidad en los que la clase social, en lazo con el género y la edad, opera habilitando una distribución desigual de recursos y oportunidades”. Además, “rebasa los contornos de lo que una sociedad considera, en cada momento, como lo `correcto´, lo `normal´ o lo `esperable´ para una joven”.

IMG_9525¿Quiénes hablan de nosotras?

Desde el lugar de trabajadoras de la comunicación, el mapa no es alentador. En su entrevista, Pate Palero dijo a La Tinta: “ese mapa es dramático y no me parece casual que las mujeres que trabajamos en género estemos excluidas de los espacios de trabajo, en un punto creo que hemos sido peligrosas en esos ámbitos laborales, por nuestras formas de mirar, por nuestras formas de decir, por nuestra forma de no sonreír a todo”. También desde la `Red de Periodistas con Visión de Género de las Américas´ (de reciente creación) se sostiene esta mirada sobre el mapa mediático, no solo sobre Argentina, sino también en otros países latinoamericanos.

Fabiana Túñez, presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, en el primer encuentro de la Red dijo: “en el ámbito comunicacional el mayor flagelo en Latinoamérica es la comunicación concentrada con lógicas clasistas, machistas y mercantilistas, que violan derechos todos los días”. La misma lectura hacen otras colegas sobre sus países, Colombia, Brasil, Perú, Chile.

Zuliana Láinez, proveniente de Perú e integrante de la Red habla de la precarización laboral de las mujeres periodistas. Sostiene que el 70% por ciento de las periodistas son mujeres, pero que las mujeres no ocupan cargos de decisión, que hay un `techo de cristal´. Como así también sostiene que hay una importante brecha salarial entre mujeres y hombres periodistas, que la conciliación entre la vida profesional y familiar es un gran problema. Además, señaló que el acoso sexual hacia las mujeres periodistas es alto, en las redacciones y también en las redes sociales, donde lo que se ataca no es su trabajo, sino su vida personal.

Están frescas en la memoria aún las persecuciones y agresiones vividas por Cynthia García semanas atrás en su domicilio, así como la agresión recibida por Silvia Martinez Cassina en la voz de un colega en vivo en Canal 13, el pasado mayo.

Juntas

Son múltiples las organizaciones y redes que aportan a la construcción de periodismo inclusivo no sexista, a lo largo y ancho de Latinoamérica:
El #NiUnaMenos, como manera de visibilizar la violencia hacia las mujeres, al decir de Pate Palero, es una condensación de años de lucha que algunas referentes de la comunicación y la cultura pusieron en agenda.

Los Encuentros Nacionales de Mujeres ya llevan 31 ediciones; en cada año se incrementa el número de participantes, a pesar de los perseverantes intentos de invisibilización llevados adelantes por los medios de comunicación en las ciudades sedes y en el resto de los medios nacionales.

Los esfuerzos por monitorear y analizar por primera vez el abordaje que se realiza en los Juegos Olímpicos, promoviendo una mirada no sexista.

Los medios comunitarios, populares y alternativos aún con mucho por hacer; no sólo en relación a promover una comunicación no sexista, sino también en el rol que las mujeres ocupan y ciertas dinámicas patriarcales que se perpetúan en relación a la gestión. Esto no quita que, en innumerables casos, son ellos los principales precursores de estas discusiones, poniendo en la mesa las dificultades para combatir la comunicación sexista y las lógicas patriarcales hacia el interior del medio. Las y los periodistas que desde sus lugares en medios masivos aportan miradas y relatos que apuntan a no estigmatizar a las mujeres.

Los debates, propuestas y discusiones que giraron en torno a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522 (LSCA, 2009), lograron darle mayor visibilidad a esta relación entre medios y mujeres. Esto no significa que el camino ya esté marcado y señalizado: por el contrario, creemos necesario seguir preguntándonos, enredándonos y desafiándonos.

Fuentes: Página 12, Anfibia, La Voz. Foto: Colectivo Manifiesto.

22 Agosto, 2016

Autor

admin La Tinta. Periodismo hasta mancharse.


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